Marcelo Alzetta (1977-2021)

No hay destinos para nadie, solo nos quedan las formas de ver, de escuchar, de acercarnos. La música y la pintura pueden ser nuestro escudo para esas lágrimas entre telarañas que vemos
como guardianas de un búho. También pueden funcionar como una gran almohada suavecísima de peluche color verde agua y plumas que nos hacen cosquillas bajo una luna fucsia que alumbra la palabra Mambo.

Ahora cien flores se abrazan a nosotros y a vos. Y ahora las lágrimas y estalactitas que colgaban de ese delicado tronco en tu museo primitivo se han transformado en barriletes sónicos demorados sobre el mar.

Hace unos días tu foto en la que estás vestido todo de negro me hizo pensar y repetir como un mantra esta frase: Soltemos el cinturón invisible que nos ata a la tierra. Hoy me llamó un amigo y me dijo que ya lo habías hecho.

Vamos a lograr que este mundo se parezca más al tuyo. Tu voz hermosa y tu manera de hablar de artista argentino exiliado en Francia nos queda para siempre, como todas esas bromas y
esas tardes trabajando y bebiendo juntos por teléfono. Hicimos un disco hermoso, libros, películas y muestras. Cuando fuimos
a visitarte a Tandil con los chicos nos divertimos tanto. La última vez que nos vimos fue tan genial...estabas en cuarentena antes de que se pusiera de moda, tenías demasiada onda para este planeta. Ahora ya te convertiste en polvo atmosférico.

El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos, eso nos sucederá por siempre con la obra de Marcelo.
Ningún amor termina.

Por Ulises Conti












Marcelo Alzetta. Nace en 1977 en Tandil. muestras colectivas en Belleza y Felicidad, C.C. Rojas, C.C. Recoleta, Fundación Proa, Appetite y Ruth Benzacar. Muestras individuales: 2008 Windowsd 77: Fantasia , Galeria LDF, 2010 Reanimator , Galeria LDF


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