Miguel Rothschild | La eternidad de la noche

espectro-iii-Rothschild.jpg

Como un entramado, Rothschild cruza tópicos universales a través de diferentes formatos, como la fotografía, el video, la instalación, la pintura y el collage. En sus obras, el mar, el cielo o la noche se enlazan con tradiciones iconográficas: el romanticismo alemán, la pintura occidental del renacimiento hasta la modernidad.

El artista trabaja con el gesto repetido y meticuloso. En muchas de sus series, parte de fotografías propias a las que sustrae o añade materia: quema, agujerea, incrusta, pega, pincha o recorta la superficie de la imagen que, de algún modo, modela para hacer aparecer la obra. Fenómenos incorpóreos, como la luz, el color o el humo, que registra con su cámara o reproduce de otras fuentes, adquieren en sus obras volumen y materialidad para interactuar con el espacio y evocar sensaciones táctiles.

Si bien las imágenes a las que apela suelen convocar ideas de lo sublime y lo misterioso, los tratamientos que estas reciben permiten disolver la gravedad en dosis de humor y levedad. En sus piezas trabaja irónicamente la fotografía y el vidrio sometiendo a ambos a un procedimiento que tensiona. Por ejemplo, realiza quebraduras en vidrios que hace coincidir con las líneas de las imágenes de sus obras. Estas operaciones que realiza sobre el cuerpo de la obra se asemejan a los diversos tipos de martirios cristianos, tema que también retoma en su iconografía.

El artista incorpora materiales de la vida cotidiana reconvirtiéndolos: cajas de productos, sorbetes, papel picado, tanzas y plomadas. En algunas piezas, vincula conceptos y materialidades desde una literalidad intencional, que permite reflexionar sobre la constitución de lo simbólico en el arte y la espiritualidad. Así, agujerea la figura de San Sebastián en los lugares donde le habrían entrado las flechas, cala los puntos de la reproducción de una obra puntillista o fotografía y organiza cientos de carteles urbanos que anuncian el “Paraíso”.

Se destaca una serie de cortometrajes que imitan el estilo del cine clase B, en los cuales el artista protagoniza situaciones desventuradas e hilarantes que conectan su supuesta biografía con una aproximación paródica a los temas de su obra. Con un trabajo tan enigmático como afable, Rothschild ofrece visiones extraordinarias de lo cotidiano.

Inauguración: 18 de enero a las 18h
Muestra continuará hasta 24 de febrero de 2023
Horario de verano: martes a viernes de 14 a 19hs

Galería Ruth Benzacar

espectro-ii-Rothschild.jpg
compartir
Con el apoyo de