El odio es una forma de sufrimiento, el intelecto una forma de emosión. Sobre la muestra de Fernanda Laguna en Nueva York

En la periferia de la galería hay el dibujo, o en el fondo do todo hay el dibujo. En el dibujo hay el sexo
hay una mesa donde todo se compartiera. Pero a la vez el dibujar es una especie de terapia, no tanto de transmitir cosas, si no de garabatear los sentimientos, para que los sentidos del subconsciente se pueden expresarse de a poco. o de a poco es lo único que podemos entender de lo subconsciente. Pero esto tampoco representa lo que es un dibujo, que es más una escena de creación. Pienso en los dibujos de Kathy Acker en su, Aborto en la escuela, que en algún punto la violencia del mundo y respuesta del sujeto hacia ella, no se puede expresarse en el texto ella misma, hay que encontrar algo más. Hay que encontrar un género que es entre la página y la pintura, y la violencia, algo que lo transforma en un mundo comprehensible. Acker escribe y describe "We are dreaming of sex/Sonamos del sexo [imagen de un pene flácido] of thieves, murderers, firebrands, / de ladrones, de asesinos, agitadores [imagen de unos árboles] of huge thighs opening to us like this night/de muslos gigantes que abren hacia nosotros como esta noche [imagen de una vagina]."; Pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre un adicto de sexo y une artista?

La muestra de Fernanda Laguna, "The Path of the Heart/El camino del corazón" en el Drawing Center, en Manhattan, Nueva York, trata de recoger y resumir el trabajo de Laguna desde el principio del siglo.
También incluye obras de Cecilia Szalkowicz en el subsuelo, que documenta sus trabajos, en locales, con Belleza y Felicidad, con la ciudad como un cuadro. La muestra, que es la primera exhibición sola de Laguna en los EE. UU., al principio es imposible comprender, no por falta de alguien si no porque la obra de Laguna es imposible contener en una galería formal. Señala hacia la calle en lugar de ser compuesta por la calle ella misma. Pero al llegar, al respirar, uno empieza de darse cuenta del tiempo y la imposibilidad de representar el laburo artístico, y sin embargo la muestra, armado por Rosario Güiraldes, lo hace.

La muestra está rodeada por unos ángulos Xul Solareños, caperucitas rojas, calendarios Hanne
Darboveños pero que representan la falta del amor (Un día más sin amor, 2006 y Hoy voy a llorar, 2007).
Parece que el alambre es un elemento que conecta las obras, los medios de colgar improvisos, pero que funcionan o funcionan como necesitan. Se dirige a una escultura de cartón hecho corazón que dice unas letras rosadas o rojas “no necesito nada del primer mundo” (2001). En el medio de la galería una vitrina con unos zines y publicaciones hechos o publicados por Laguna, un árbol cuyas hojas forma un corazón hecho de tapas de botellas. Pienso al escribir esto tan raro es encontrar la obra de Laguna en una ciudad como Nueva York, y especialmente en una zona tan cheta y bizarra como la Manhattan de ahora. Y al pensar esto, una hoja suelta cae del catálogo (el catálogo también incluye otra carta dirigida a Victoria Noorthoorn, “Querida Victoria…” traducida por Alexis Almeida) de la muestra, una carta dedicada a la Nueva York. Laguna escribe:

Hace días que me pregunto cómo conectar con vos...así afectivamente. Me doy cuenta de que mi
falta de ganas de conocer geografías nuevas un poco puso en freno a nuestra relación, aun casi
inexistente. Como que yo esperaba que me ames para amarte y me doy cuenta de que no hice
NADA para conocerte y saber lo que te gusta. ¿Como te gusta que te amen? Acá en Buenos Aires
somos como un pegamento, nos adherimos literalmente y exageramos la amistad. ¿Pero, cómo te
gusta? ¿Qué tengo que hacer?

La carta termina con las líneas "ahora te quiero más que cuando empecé la carta. / Quiero llegar ya. No hace falta que me esperes, yo daré el primer paso. / Fernanda." En breve, la muestra es una muestra de amor, como los libros de Dalia Rossetti son las obras del amor, como el personaje de como la acción de entrar en conversación depende del amor. Hay que preguntar que le otre quiera para avanzar. Las obras de Laguna también operan en este ámbito, te invitan entrar. Hay ponerse cerca y de pasar horas quizás días en estar con ellas. Quiero robarlas de la galería blanca y ponerlas en la calle, en la nieve, para calentar esta ciudad tan fría.

Pero decir que la muestra es "de" Laguna, le da un sentido que no le corresponde. Mejor digo, que las obras de la obra no son solo de ella. Al caminar al subsuelo uno se encuentra, primero con el tema, “yo no te pido la luna” de Javiera Mena, después las paredes llenan de afiches, de banderas, de sus trabajos en Fiorito, de "orgullo villero," una onda que extiende alrededor de la galería. La fiesta, o la galería, se convierte en un acto social. Termino con un poema que recita la Dalia Rosetti en Dame Pelota, que revela la magia que subraya esta muestra:


Te amo
Te amo campeona
Amo tus jueguitos en el patio
Amo tus poderes y tu humildad
Sos tan amable como un corazó
Antes me había enamorado de Dios
pero ahora vos sos una Diosa
y como soy tan torta
te prefiero a vos
Sos la reina del encanto y de la magia
Sos una frutillita aunque seas tan poderosa
Hoy
yo soy
tu dealer del amor

por Bianca Messinger















Fernanda Laguna: The Path of the Heart / El camino del corazón en The Drawing Center, Nueva York. Desde el 12 de marzo hasta el 22 de mayo de 2022

por Bianca Messinger, 21 de Marzo de 2022
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