Reunión: la relación del todo con cada una de las partes

Reunión. Flavia Da Rin, Liliana Porter, Luciana Lamothe, Carlos Huffmann, Marie Orensanz, Mariana Tellería, Tomás Maglione, entre otrxs en Ruth Benzacar desde el martes 5 de octubre de 2021 hasta el sábado 22 de enero de 2022.
Treinta obras de treinta artistas reunidas en un mismo espacio generan un juego de estímulos donde el espectador maneja la brújula.

La Galería Ruth Benzancar se lanzó a exhibir, por primera vez en su historia, a todos los artistas que pertenecen a la galería juntos. Como atravesando un bosque de esculturas, cuadros, collages e instalaciones, el visitante ingresa a la sala principal de Reunión y se prepara para conformar su propio relato.

No hay una narrativa determinada desde la curaduría. Sino que la propuesta de Lara Marmor, fue “generar un sistema que pusiera al mismo tiempo en observación, relación y movimiento al colectivo y a las individualidades.” Es la relación entre lo individual y lo grupal lo que atrapa. Esa búsqueda constante de puntos de unión que se da en la mente del visitante lo mantiene siempre en un rol activo. Hay tres piezas colgantes, siete obras colgadas en la pared; algunas comparten sus materiales blandos y suaves, otras por el contrario su dureza. “¿Serán los temas los denominadores comunes?” nos atrevemos a preguntarnos mientras caminamos alrededor de Bublé la escultura de Daniel Joglar. Destacan una serie de autorretratos en tonos irónicos como la obra de Carlos Herrera o Artista desconocido de Sebastián Godin; o sino lo podrido, roto, el descarte poniendo a la heladera con alimentos que se van descomponiendo dentro de Adrián Villar Rojas o el mensaje sobre una bandeja carcomida de Guillermo Iuso en el centro.

“Tratar de identificar un denominador común para un grupo tan heterogéneo aparentaba ser un contrasentido”, confirmaba Marmor. La clave entonces, se encuentra en la versatilidad de lenguajes, composiciones, poéticas, generaciones e intereses. Reunión es una exposición colectiva donde lo interesante son las conexiones que se van generando entra las obras expuestas. Estas, a su vez están en constante mutación ya que la muestra no es una estática. Sus obras van rotando de ubicación. Una vez por semana dos piezas se separan del resto y se posicionan en la entrada a la gran sala. De esta forma no solo adquieren protagonismo, sino que estimulan al visitante a pensar en su ubicación dentro del todo. El dinamismo de la propuesta va despertando una serie de preguntas en la mente del espectador: dónde estaban antes de que fueran elegidas, cuáles serán las próximas en avanzar, cómo se relacionan ambas piezas entre sí, cómo fueron pensados los dúos, las elecciones son aleatorias, entre otras.

El recorrido aporta tanto como la disposición de las obras sobre el espacio. Este está dividido en tres partes, la sala principal, el espacio para los trabajos destacados y dos salas laterales que presentan dos muestras pop-up. Exposiciones individuales dentro de una colectiva mayor. Estas pequeñas muestras personales también van rotando.

Cuando visité Reunión, me tocó encontrarme con los mundos disímiles de Mariana Telleria y Florencia Rodríguez Giles. En el de la primera reinan las configuraciones insospechadas donde una mesa no es una mesa y un Cristo en la cruz no solo es un Cristo en la cruz. Por otro lado, en el universo de Rodríguez Giles, reinan las formas oníricas. Seres, espacios, trazos propios de un estado de vigilia, donde no estamos del todo dormidos ni del todo despiertos.

Reunión es “un complejo expositivo en permanente movimiento” afirmaba su curadora, y “una coreografía colectiva” concluían Mora Bacal y Orly Benzacar.



Texto curatorial por Lara Marmor

Por primera vez en sus más de cincuenta y cinco años de trayectoria, Ruth Benzacar presenta a todxs sus artistas en una gran exhibición colectiva. El desafío fue dar forma a un proyecto que estuviera a la altura de las expectativas de la galería y de sus artistas, tan geniales como diferentes entre sí. La apuesta y la pregunta se expresaban así: ¿cómo generar un relato sin aplanar las diferencias o cómo escapar al pastiche?

Tratar de identificar un denominador común para un grupo tan heterogéneo aparentaba ser un contrasentido, porque Roberto Aizenberg, Ernesto Ballesteros, Eduardo Basualdo, Chiachio & Giannone, Flavia Da Rin, Marina De Caro, Sofía Durrieu, Leandro Erlich, Ana Gallardo, Max Gómez Canle, Sebastián Gordín, Julio Grinblatt, Carlos Herrera, Carlos Huffmann, Guillermo Iuso, Daniel Joglar, Fabio Kacero, Luciana Lamothe, Catalina León, Jazmín López, Jorge Macchi, Tomás Maglione, Marie Orensanz, Liliana Porter, Florencia Rodríguez Giles, Miguel Rothschild, Tomás Saraceno, Pablo Siquier, Mariana Telleria y Adrián Villar Rojas forman una amalgama de distintas generaciones, poéticas, lenguajes, intereses, prácticas y expectativas. Emparentados por hitos históricos, materialidades, afinidades afectivas o zonas conceptuales entre tantos recortes factibles, lxs treinta moldean un paisaje con un horizonte desbordante de posibilidades de interpretación; un territorio fértil donde las conexiones son tantas que llegan hasta el punto de transformarse en pura potencia. Integran un mapa cuya representación espacial no se puede pensar bajo la forma de un clásico recorrido lineal, estático y perimetral.

¿Qué marco de visibilidad se podía generar? ¿Qué estrategias había que desplegar para destacar esta multiplicidad de asociaciones, relieves y fuerzas que a priori surgían de un ecosistema tan variado? Incluso, ¿cómo no caer en el apisonamiento que suelen padecer obras o artistas en las exhibiciones colectivas? La conclusión fue que, más que un hilo conductor, lo que había que generar era un sistema que pusiera al mismo tiempo en observación, relación y movimiento al colectivo y a las individualidades.

Y así surgió REUNIÓN.

La exposición está conformada por tres partes. La sala principal reúne una obra representativa de cada unx de lxs treinta artistas. Este conjunto de piezas es dinámico, ya que una vez por semana dos de ellas se separan del resto y se posicionan delante del grupo para ganar protagonismo. Este movimiento genera zonas vacías dentro de la trama y así surgen entre las obras incesantes relaciones de sentido.

El desplazamiento de las piezas a un primer plano convoca al público a mantener un contacto híper perceptivo, diferenciado (y lento, en lo posible) con cada una de ellas. En esta instancia de exposición desinhibida, las dos obras destacadas se muestran a sí mismas escindidas del contexto y sin referencias. Este dueto constituye otro estadio expositivo que, a su vez, funciona como puerta de entrada hacia las dos salas laterales de la galería. Allí se desarrolla el tercer momento que cierra el recorrido.

Lxs artistas cuyos trabajos se encuentran desmarcados del grupo realizan su propia presentación individual. Se exponen pinturas, dibujos, esculturas, objetos, instalaciones, videos y fotografías. Las treinta presentaciones ideadas a propósito de este proyecto son diferentes entre sí: algunas son de carácter antológico, otras ofrecen producciones recientes u obras emblemáticas que quisimos volver a exhibir.

Resulta imposible hacer aquí, por una cuestión de extensión, un análisis de la obra de cada artista. Junto con el equipo de Ruth Benzacar Galería de Arte, Camila Charask y Belén Coluccio produjimos una serie de textos, incluidos en esta pieza gráfica, como forma de contextualizar a lxs artistas y a cada uno de los trabajos aquí exhibidos.

REUNIÓN gira alrededor de lo colectivo y lo individual; hace foco de manera sincrónica en la relación del todo con cada una de las partes. Se concentra en aquello que es la comunidad de artistas que representa Ruth Benzacar y en el universo particular de cada unx. Se trata de una propuesta que se adapta al espacio arquitectónico y dialoga con este presente que hoy nos lleva a repensarnos y a volver a presentarnos en el marco de dos interrogantes aún mayores: cuál es lugar de las diferencias dentro de un conjunto y de qué manera estamos pensando los vínculos entre la sociedad y sus individuxs.

REUNIÓN es un complejo expositivo en permanente movimiento, en el cual conviven una gran exposición con otras treinta presentaciones individuales. REUNIÓN es una experiencia vital y coreografiada. Es la manifestación viva del deseo de pensar a la comunidad de artistas que conforma Ruth Benzacar y a cada unx en el presente de la galería. Y qué es una galería sino cada unx de sus artistas y, al mismo tiempo, la reunión de todxs ellxs.



Reunión se puede visitar hasta el 30 de diciembre de 2021 en Ruth Benzacar (J. Ramírez de Velasco 1287 - CABA)

Próximas activaciones
Del 21 al 31 de Diciembre - Tomás Saraceno <> Liliana Porter
Del 4 al 8 de Enero 2022 - Sofía Durrieu <> Ana Gallardo
Del 11 al 15 de Enero 2022 - Marie Orensanz <> Marina De Caro:
Del 18 al 22 de Enero 2022 - Fabio Kacero <> Guillermo Ius











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Libros lentos sobre arte argentino. Editores: Santiago Villanueva y Nicolás Cuello.
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