al “Loco” Dani. Sobre la muestra Arlequín de Matisto

Arlequín de Matisto. Curador Raúl Flores

El comodín o arlequín, es además de los tres arcanos menores —el rey, la reina y la sota— la única carta que mantiene su carácter figurativo en todas las barajas. A diferencia de las otras tres, el joker —en la baraja inglesa— no tiene valor fijo asignado. En los juegos de cartas puede estar en cualquier lugar y en cualquier momento. Todo el tiempo el espacio vacío de la especulación está ocupado por su presencia. Todos los jugadores quieren tenerla en su mano y nadie quiere que otro la tenga.

El arlequín es un sabio, pero uno que adquirió su sabiduría a base de experiencia. Un “busca”, alguien que a base de ingenio encuentra la manera de ganarse la vida. Un cumulo de energía sin nombre. Una figura calada que se mueve instintivamente y sin trayectoria fija. Alerta y disponible a las oportunidades puede convertirse en lo que quiera, cualquier personaje que encarna es tan real como el anterior: rey, mendigo, perro, mariposa o lagartija.

Hay algo que él sabe y nosotros no, un territorio extraño que él recorre. Un conocimiento basado en errar. Un detrás de escena fuera del mundo en el que se mueve como nadando y donde todas las trayectorias coexisten aún sin desplegarse.

La tierra húmeda es tierra de promisión, las estrellas forman muñecos. Salta y La Boca son paralelas, y las paralelas a la larga se encuentran. El futuro se encuentra contenido en la posición de una carta. Desde el barro el ser humano sueña estrellas. Algún peregrino rabdomante las toca, las quietiza con su vara mágica, les da medidas y formas, simetrías en los espacios vitales del cosmos.

Zodiaco criollo, magia barata, poemas bárbaros.

¿Cómo adivinar la mano de tu rival jugando a la Loba? ¿Cómo saber que cartas necesita y cuáles le faltan? ¿Cómo conocer en que lugar del mazo está el comodín al cortar? La mesa está caliente, es tarde en la madrugada y llevan más de tres horas jugando. Para ser la última mano, la que define quien se lleva el pozo apostado, ninguna parece tensa. Nadie habla del juego que se está jugando en ese mismo momento, ninguna mira las cartas. Se miran entre ellas y hablan de lo que pasó en la semana.

Cruza la calle que separa su casa del cerro. El camino que recorre en la oscuridad es sinuoso y está lleno de arbustos. Sin guía, orientándose por el relieve del suelo y el ruido del viento, se siente libre como el pájaro del Cielo. Con un bastón y una bolsa al hombro camina hacia adelante sin cansarse. Un animal rasga su pantalón, intenta sin éxito detenerlo. En la cruzada hay peligros, pero ni aun eso lo aterra, rueda sobre la tierra arrastrado por su destino, algún día va a llegar, después sabremos donde.

Elías Leiro, 2021.

Hasta el 26 de septiembre de 2021 en Observatorio Atelier (Almte. Brown 1037 - 1 CABA)



Matisto. Nací en 1987 en Salta Capital. A los 19 años me mudé a Mar del Plata y comencé mis estudios en Bellas Artes, la cual continúe al regresar a Salta. En 2013 fui becado por el FNA para participar del Taller de seguimiento de producciones en Artes Visuales para artistas de Salta y Jujuy coordinado por Carina Cagnolo. Ese mismo año y hasta el 2016 formé parte del Laboratorio de Artes Visuales del Jaguar coordinado por Guadalupe Miles. Al mismo tiempo participé en otros talleres con Andrea Elías, Guadalupe Creche, Adriana Bustos, Soledad Dahbar, Ivana Salfity. En 2017 realicé el Proyecto Vidrio Santificado interviniendo las vidrieras en el Museo de Arte Contemporáneo de Salta MAC. En 2018 realicé la Residencia en Casa La San Luis y coordiné el espacio expositivo Chirimoya. Actualmente estoy haciendo la Residencia Boca de Fuego en Munar, en La Boca, Buenos Aires. Mi trabajo se centra en el cuerpo y la acción, tomando a la fotografía y el video como medios que me permiten generar instalaciones. Creo en las ceremonias y rituales como prácticas creativas

Raúl Flores. Córdoba,1965. Estudió en la Escuela Provincial de Bellas Artes de Córdoba. En 1997/1998 asistió a la beca Kuitca. Fue curador del Barrio Joven de arteBA en 2016/2017. Desde 2010 crea y dirige junto a Piero Sogno, Yungas Arte Contemporáneo, una plataforma de formación y producción para artistas de las nuevas generaciones, en San Miguel de Tucumán, Mendoza, Corrientes, Córdoba y Tigre. Entre sus muestras se destacan las realizadas en la Galería Gara, Bs As (1998 y 2002), CCEBA, Bs As (2006), Plan de Evasión en Galería Nora Fisch (2016), Nuevas adquisiciones en el MALBA, Museo de arte latinoamericano Bs As (2006), Retratos en el Museo Castagnino de Rosario (2006), Bienal de Bahia Blanca (2001), Más allá del documento, Centro de Arte Reina Sofía , Madrid (2000), Panoramix; Fundación PROA, Bs As.(2000), La otra fotografía, Galería Ruth Benzacar (1999).

Elías Leiro. Nací en 1995 en Ciudadela, Buenos Aires. Estudié la licenciatura en Artes en la Universidad de Buenos Aires. Asistí a los talleres de Maximiliano Matayoshi (fotografía, 2016) y Luis María Terán (escultura, 2019 – 2020). En 2017 participé de la beca ABC Arte Contemporáneo y de la primera residencia del Festival Internacional de Poesía de Rosario. En 2018 fui beneficiado con la beca Espacio en Blanco de Proyecto ACE. En 2019 realicé mis dos primeras muestras individuales: “Por accidente piso cemento fresco” en Espacio Ftalo y “POSIBLE Y PRECARIO” en Media Galería. En 2020 “No me gusta que me toquen en las fiestas”, mi primer libro de poesía, fue editado y publicado por la editorial rosarina Neutrinos. En 2021 realicé la curaduría de las exhibiciones “Estacionamiento Emocional”, muestra individual de Marcelo Estebecorena en Munar, “Un Paisajecito” de Julián Matta y Hernán Kacew en Librería Planex. Desde inicio de este año soy artista invitado en los talleres de Boca de Fuego en MUNAR. Vivo en La Tablada en el Partido de La Matanza.


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