Árboles profundamente artificiales | Martín Legón en Barro

Leídas consecutivamente, las exposiciones de Martín Legón vienen desplegando hace casi dos décadas ensayos visuales analíticos, contaminados, excusas que en definitiva el artista utiliza para ir volcando algunas preguntas formuladas desde y con las obras, y que terminan por ofrecer como posible respuesta una exhibición en su conjunto. En este sentido Árboles profundamente artificiales, puede ser leída como una instalación cubista, un objeto de estudio facetado que entrega tres caras imbricadas al mismo tiempo. Utilizando el video y la fotografía como herramientas metodológicas, Legón se permite abordajes breves, reflexiones tanto sobre la esquizofrenia propia del capital como de su posición instalada en los medios de comunicación masivos, un discurso arborizado, casi sin centro, con el cual reinstalar las siempre esperanzadoras apostillas discursivas del collage y su disrupción política. Porque si es cierto, como afirmó Ballard, que la publicidad secuestra al mundo (y para él la política no era más que una rama de la publicidad) el arte guarda entonces para sí poder de secuestrar a la publicidad y ver que pasa.

De qué sirve, no lo sabemos; quizás como contrapeso de algo demasiado denso, que ya existe y naturalizamos; que parece coptarlo silenciosamente todo, hasta fusionarse con nosotros y confundirnos al punto que de tan obvio lo olvidamos. O tal vez simplemente no se pueda salir del círculo de nuestras obsesiones, aquello que Cesar Aira describió como “el pesado lujo del lenguaje”: al fin un artista, según él, no es más que alguien que trabaja para poner al día el arte de su país, lujo que con un poco de esmero y mucho de suerte puede entregar algo parecido a una obra de arte, o sea a un modelo siempre reducido de la realidad.





Texto de la muestra

No quisiera que este texto se vuelva un texto de sala; sí
señalar algunas ideas porque quizás se desconocen.
Por orden de aparición, diría:

1 Entrar a una muestra es entrar a una ficción, y adentrarse en una ficción implica siempre una negociación.

2 Comenta Ballard que la publicidad secuestra el mundo; por eso el mundo esta cada vez más genérico.
Al video lo dividí en 128 partes, tiene una duración de una hora cuarenta minutos; casi todas las escenas fueron recolectadas de la web durante el año de encierro, algunas pocas manipuladas. Se intercala un banco de imágenes para comerciales. No falta mucho para que las publicidades lleguen realizadas directamente por un bot.
Lo que cada espectador encuentra al ingresar a la muestra (y nuevamente al salir) es tan azaroso que intuyo pueden verse muestras distintas según los fragmentos que le toquen en suerte o desgracia a cada visitante. La manera en la que estos modifican una lectura posible de lo que pasa del otro lado de la cortina me da un poco de vértigo.

3 En la sala hay dos ensayos, uno sobre el pedagogo alemán Frederic Froebel, creador en 1830 del concepto Jardín de Infancia y de los cuerpos geométricos con los que juegan les niñes. En 1997 el ensayista Norman Brosterman demostró la relación indivisible que estos juguetes infantiles y la visión utópica de las vanguardias modernistas mantuvieron, tanto en arquitectura como en las artes plásticas.
Intenté componer piezas con los cuerpos geométricos infantiles, confiando en la premisa de que tres bloques juntos darían siempre por resultado una obra. Las puntas tienen imanes y las partes de los costados son intercambiables. Si bien busqué un eco con las tres cruces posteriores, un gesto Madí ganó el conjunto, que en la muestra termina por señalar algo del esplendor de la formación de la clase media argentina en las décadas 40,50,60 del siglo pasado y su actual agonía.

4 El otro ensayo es sobre René Spitz, reconocido psiquiatra infantil que a mediados del siglo XX demostró que a los tres meses de vida no distinguimos entre sujetos y objetos, pero que respondemos socialmente con una sonrisa (incluso mediando artificios como máscaras o muñecos) en tanto reconozcamos los ojos, la nariz y la frente en movimiento. Demostró también que esa respuesta sonriente está íntimamente ligada a la supervivencia, y esclareció el lugar fundamental de la
percepción visual en el desarrollo del psiquismo.

5 Hace unos años encontré tirada en la calle una revista el Cronista Comercial del 2013 con el título “La visión de los líderes”. En la tapa reunía a los 400 directores de empresas más influyentes de la Argentina de aquel entonces, algo que no creo que haya cambiado. Se exponen 192 por una cuestión de espacio. Me sorprende como el arte dejó de representar visualmente a la aristocracia, algo constitutivo en su historia desde el Renacimiento en adelante.

6 Hace un par de años encontré también tirada en una plaza una pipa medio tumbera para fumar paco. La guardé tal cual la vi, y la expongo así, sin mayor intervención que colocarla sobre un tronco cortado, como la recogí en su momento. En el frente ya tenía esos ojos secos dibujados y en el dorso el texto escrito con marcador que se fue borrando. El detalle de la oreja mordida en el diseño original
del vaso de plástico es especialmente enternecedor.

7 Hay diez imágenes tomadas de un libro infantil que cuenta, sin explayarse, la historia de la vida en un circo. Están compuestas cómo si fuera marquetería con fórmica original de los 70; di con un carpintero ya jubilado que después de cuarenta y cinco años de esquivar diariamente la sierra, una semana antes de retirarse se había rebanado, hasta perderlo, el dedo anular derecho. Tenía muchísimos recortes de
material, lo había ido guardando con el tiempo, ni él sabe bien porqué, cuando por lo general esos excedentes se tiraban. Cree recordar que la laminita verde agua (que en la muestra sostiene el dibujo de un perro auscultando una casa) fuera un sobrante de las puertas de los baños del hospital Churruca.

8 Una hipótesis: el Escuelismo formulado por Ricardo Martín Crosa hacia finales de la década del setenta, y retomado por Marcelo Pacheco a comienzos del dos mil para leer en esa clave los noventa del arte argentino, derivó paulatinamente en Infantilismo; o sea la utilización del imaginario infantil por sobre sus técnicas compositivas.

9 Cosas que no escapan al pensamiento binario: Bueno Malo, Rico Pobre, Pasivo Activo, Me gusta No me gusta. El final de fiesta vira a funeral.

10 Encontré una biblia de 1960 que en la parte de atrás ofrecía una tabla de correspondencias; pesos, medidas, distancias y valores traducidos del Antiguo y Nuevo Testamento a los parámetros actuales. Se comenta también algo que no sabía; un denario era el pago por jornal trabajado. Cada denario equivale según la tabla a cuatro gramos de plata, que, al cambio de hoy, 21 de Agosto de 2021, cotiza por gramo u$s 0,7420. Treinta denarios son unos 16.000 pesos aproximadamente.

11 Así como el pesebre no expone a Jesús junto a sus cuatro hermanos, sino que lo presenta como hijo único, por lo general en la representación de la crucifixión no se lo suele mostrar junto a los dos ladrones. Salvo el Evangelio de Lucas ningún otro transcribe el diálogo que mantienen los tres antes de fallecer estaqueados, una escena teatral sin precedente. El ladrón que se arrepiente, único santo
canonizado en vida según la iglesia católica, tiene su día, San Dimas, el santo buen ladrón que se festeja cada 25 de Marzo. Constitutivamente para el mito, sin la traición no habría entrega, sin la entrega no hay crucifixión, sin la crucifixión no existe... etc. Dicho de otro modo, esos treinta
denarios son parte encarnizada en la representación de Dios.

12 El denario que se exhibe en la sala es uno original del Imperio Romano, datado 88 después de Cristo. R1 según el Roman Imperial Coinage, un modo de clasificación propio de la ciencia numismática; existen entre 100 y 200 ejemplares conocidos de está moneda.

13 La tarjetita pop con el arco iris y la cita al Libro de Isaías la encontré en el piso del tren, sin dudas entregada o perdida por uno de los tantos que mendigan ahí a diario. La colección de libros El Ojo Mágico, de origen estadounidense, permite configurar imágenes en 3D una vez comprendida la técnica
de visionado. Tiene un anclaje de época específico, mediados de los noventa, y son de las primeras realizaciones puramente concertadas con diseños realizados vía computadoras, comprendiendo de un modo perturbador algo de la manipulación de la percepción a niveles profundos. Quizás no se note, pero todos estos papeles tienen calada la palabra VIOLENCIA con la misma tipografía propuesta por Juan Carlos Romero para su serie de afiches en los setenta.

14 Tanto Romero como Severino Di Giovanni fueron tipógrafos. Las fotos del fusilamiento de Di Giovanni son un caso llamativo: para el Archivo General de la Nación y todos los medios masivos de comunicación las imágenes son originales de aquel día. Un historiador, Reynaldo Díaz País, demostró en un hilo de Twitter que la secuencia forma parte de una recreación realizada por la revista Caras y
Caretas la misma semana del fusilamiento, presentándolas como verídicas del suceso para vender más ejemplares.
Descubrieron el fraude por dos detalles. Primero la silla, que ya había sido utilizada por la revista en varias producciones anteriores, casi todas recreaciones de fusilamientos históricos. Segundo las dos crónicas de quienes presenciaron la ejecución aquel día como representantes de la prensa gráfica, Roberto Arlt para diario el Mundo y Enrique Gonzáles Tuñón para Crítica. Ambos describen con
detalle que el fusilamiento tuvo lugar en el patio de la Penitenciaría Nacional, a cielo abierto, y que el cuerpo cayó desplomado al pasto. Algo del limbo de lo shanzhai se filtra en esta imposibilidad de definir si son verdaderas o falsas las fotos. En la Argentina no existen imágenes de la pena de
muerte y el caso del fusilamiento de Di Giovanni ordenado por el Estado también entra en un limbo visual. “Hoy he visto hombres que se ponen guantes blancos para matar a otro hombre” había escrito Arlt sobre aquel día; terminada la crónica el jefe de redacción tacha ese comienzo, que jamás fue publicado. Arlt dirá mucho después: –Fue la primera y única vez que me censuraron.

15 Las fotos de Warhol las tomé en el Malba, en el reflejo se me puede ver un poco, y se deja entrever también un De la Vega en el fondo. El peso de la metáfora recae sobre el pago de la deuda externa, un préstamo ilegítimo que el FMI le otorga a la Junta Militar al otro día de asumir, un 25 de marzo (San Dimas en el santoral) sin haber sido siquiera reconocido como gobierno por algún país del mundo.
Cada vez es más común tener que pagar para no ver o escuchar publicidades. La Soap Opera es mental, y hay un terreno que da miedo: el de las publicidades y la manipulación de los sueños.

16 Las calcomanías que aparecen llegado el final forman parte de Los Aristogatos, una película de Disney de 1970.
Las letras tipográficas provienen de un alfabeto de plomo original de la década del 30. Salvo para bajorrelieves, ya casi no se utilizan en la industria gráfica. Una vez escuché a alguien decir que Raimondi, a su vez, dijo algo así como que todo poema es más que nada un problema geométrico.
A veces pienso que una muestra es lo mismo.

17 Mientras proyectaba estas ideas se incendió la importante Cooperativa Cartonera de Villa Itati que trabaja con más de 100 familias de La Cava, perdiendo todo lo que tenían. Estos son los datos de la cuenta para quienes quieran realizar aportes o donaciones:

Titular: COOP DE TRABAJO CARTONEROS DE VILLA
ITATI LIMITADA. Número de Cuenta: 5173-50556/7
CUIL/CUIT: 33-71445589-9
CBU: 0140056401517305055675
CBU Alias: METRO.PERU.BOCHA

Martín Legón. Árboles profundamente artificiales
Barro, Buenos Aires. Agosto—octubre 2021






Inauguró el 21 de agosto y se puede visitar hasta el domingo 7 de octubre de 2021 en Barro (Caboto 531 - CABA)

Acompañan también esta muestra los ensayos de René Spitz (1887–1974) y Friedrich Froebel
(1782–1852)











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