Diego Fontanet en una selección de obras de la década del '80 en Cosmocosa

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Una selección de obras de la década del '80
Curaduría: Cosmocosa
Texto: Roberto Amigo.



Diego Fontanet, central y esquivo para pensar el arte de los ochenta, desarrolla una iconografía propia surgida del imaginario de la periferia del capitalismo y por el qué hacer de la política revolucionaria. Acrílicos sobre papel, tela o chapa su función primera es la pancarta –en una tradición local que incluye, por ejemplo, Medianoche en el mundo de Antonio Berni– o el insumo para el volante. Bad painting que no pudo ser asimilada a la fiesta democrática porque la radicalidad de la forma era parte integral del contenido, pero tampoco a la corrección del arte político porque la subversión punk avisaba de la poca efectividad contemporánea del realismo.

Imágenes del internacionalismo trotskista con la fuerza cromática del pop suburbano del afiche de bailanta, que contrasta con el blanco y negro de las ratas y el ratón Mickey radioactivo. Ahí están: la serie de Reagan con los misiles nucleares de la Strategic Defense Initiative, su guerra de las galaxias. una con el collage de letras de la prensa partidaria Solidaridad Socialista con la consigna “con el dinero gastado en armas se podría alimentar la humanidad”; otra de pintura del presbiteriano Reagan es la estampita del Sagrado Corazón en llamas; los árabes de los petrodólares bajo la ratas radioactivas (entonces pasábamos de Ernest Mandel a Fredric Jameson, de la crisis del 75 a la lógica cultural del capitalismo tardío); la transformación de China en Coca-Cola –precursora de las imágenes de Tiananmen de la acción Bicicletas a la China-; más la interpelación local a Alfonsín y su saludo publicitario, el pedido de “calma” antes del desastre, con el lavado de dólares y el omnipresente F.M.I. (los dinosaurios se reactivan luego para los fondos buitres) o con la Isabelita del saludo falangista en su exilio de rezos. El humor de Fontanet alcanza su plenitud en los Mickey que se suicidan, estallan con la bomba atómica, y manifiestan con la bandera de la Cuarta Internacional. Ni siquiera el trotskismo podía soportar tanto: quiebra el panfleto con el sarcasmo. Advertencia: esta exposición de Fontanet avisa sobre los cruces entre las estéticas individuales y la de los colectivos de los que formó parte como G.A.S.T.A.R. y Ca.Pa.Ta.Co.

Las pinturas de Fontanet presentan la fragmentación y la cita, sin embargo nunca fracturan la cadena de significantes, al fin de cuentas son imágenes de nuestra modernidad fallida, de la subjetividad política de una época. Allí, estaba nuestro horizonte. En los noventa supimos que solo nos quedaba la utopía, ante la traición y la derrota.

Roberto Amigo

Hasta el 1 de octubre de 2021 en Cosmocosa (Montevideo 1430, PB. CABA)

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