A pesar del tiempo. Sobre los nuevos libros de Manuel Alemian



Ejercicios de desbaste (poesía, editorial Tammy Metzler) y La intemperie (novela, editorial Palabras amarillas) de Manuel Alemian, son dos libros en apariencia disímiles. Si en su poesía trabaja una especie de miniaturización de lo escrito, y en su novela hay una épica de la desmesura y las
situaciones límite como motor narrativo, una suerte de corriente subterránea las une. Es lo que
llamaría una poética de estados de ánimo.

Poética en donde las palabras juegan en muchos planos a la vez; donde lo inconcluso y lo no resolutivo proyectan una atmósfera de perplejidad hacia el lector que lo obliga necesariamente a una relectura:

Miento al camionero

sin dudar,

sin titubear.

Siempre decir que se viaja

para trabajar en otro lugar.

Nunca dudar,

nunca titubear,

nunca decir la verdad.

Pensemos en la palabra “desbaste”, busquemos su definición: quitar las partes más duras o ásperas de un material que se va a trabajar. ¿Acaso no es el procedimiento que emplea Alemian para sus poemas? Un búsqueda de la plena posesión de las cosas, que son las mínimas e indispensables para sobrevivir. Y esas cosas también quieren decirnos algo. En su poesía: la palabra que hace torsión con el sentido previsible y la falsa conclusión. En su narrativa: comida, trabajo y casa.

En La intemperie, el viaje es el núcleo de la novela. Ese espacio sometido a las variantes del tiempo se traslada al personaje; él está a la intemperie. El ingenuo ideal de “libertad” –llevar
una vida sin horarios, sin jefes dando órdenes- inevitablemente chocará con la realidad. Una errancia que se presenta prematuramente desencantada desde el comienzo, determinada desde el vamos por el tono medio que será constante, donde los estados de ánimo están atemperados, en sordina; la novela llega al anticlímax a fuerza de la inevitabilidad del relato, del decurso narrativo que va tomando casi en caída libre. Nuevamente torsión de la palabra; esta vez en función de un estadio entre jocoso, dramático y conmovedor. Un anti beatnik.

Como Alberto Girri, aquel gran hacedor de poemas, también en Alemian hay una decisión -
consciente o no, no importa- de hacer de la incertidumbre la resolución de su obra.



por Roberto Papateodosio, 10 de Agosto de 2021
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