Una carta es una carta es una carta

Poco se sabe del origen cierto del Tarot. La versión que más me gusta es la que cuentan de los cátaros, una secta de gnósticos cristianos que empezaron a propagarse a mediados del año 1000 por Europa Occidental. Se llamaban a sí mismos Hombres Buenos, porque predicaban la humildad y el ascetismo. Sus valores se alejaban de la controladora iglesia romana y empezaron a ser primero vigilados, luego perseguidos. Para evitar ambas condenas, los cátaros desarrollaron formas de expresión y comunicación herméticas y arquetípicas. Entre ellas, el Tarot.
Veintidós arcanos- misterios- mayores donde el ciclo de la vida- que es también el ciclo de la muerte- se revelan en un viaje iniciático. Empieza por el final, como ouroboros, la serpiente que al morderse la cola se transforma en círculo. En el Tarot es el cero, El loco. Energía pura, big bang.

El tarot elegido por el artista y arquitecto Nicolás Fernandez Sanz como referente para su última exposición Una carta es una carta es una carta es la interpretación realizada por Nicolás Conver, en el Sur de Francia, 1760, del tarot marsellés.
Cuenta el artista: “Me interesa imaginar simultaneidad de presencias, y “contemporaneizar” esa ilusión. Este juego de tarot marsellés se considera como el arots francés más antiguo y de algún modo es el más conocido. Múltiples planos conectados, la muerte no existe, simultaneidad, todo es presente, Conver hace su tarot en simultáneo. 1760 y 2020.”

Nicolás comenzó con su propia tirada, expuesta en la galería Grasa: “...en orden “La Luna”, “La Fuerza”, “La Templanza”, “La Estrella”, “El Mago”, “El Mundo” y “El Sol” y una octava carta que representa el diseño del dorso de dicho tarot “marsellés”, una trama conformada por una serie de estrellas ordenadas, recordando los cielorrasos de muchos templos. Esta Exposición es un primer movimiento, la obra completa se completa con los arcanos faltantes, 22 arcanos mayores en total”

Las imágenes del Tarot son transpersonales, cualidad que Didi Huberman defendería por cargar con un valor contrahistórico: son anacrónicas, su significado trasciende la subjetividad y la historia. Su valor se mantiene, y se transmite, a través de ellas. Símbolos. Arcanos. Es decir: se ven, pero encierran un misterio. Están pero sólo como apariciones. Rastros que asoman, huellas de evidencias. Con ellas trabaja Fernández Sanz, con ellas y con la luz. Con ellas a través de la luz. Sus ocho obras viven sobre un papel blanco, sobre algodón, perforado con punzón. La imagen arquetípica se torna una sugerencia, un juego de luces. Afirma el artista: “La ausencia de color y la posibilidad de la luz. La luz, sobre todo la producida al exponer la carta al sol recuerda la imagen de pequeñas estrellas, (Giotto) que configuran una serie de constelaciones conformando los distintos arquetipos.
Las miradas de los arquetipos se modifican al ser activados por la luz, sólo en presencia de la obra podemos notarlo como su textura e intención, la obra pide presencia.”

La producción de obra se torna un estado meditativo. El horario para trabajar es el de las horas vírgenes, minutos después de que el sol asoma. Cuando todavía somos buenos y todavía tenemos fuerza para serlo. Cuenta Nicolás: “Trabajo por la mañana, es un estado de meditación por el lapso de tiempo de trabajo en cada carta. “

Una carta es una carta es una carta es el comienzo de un viaje, de un corpus potente aunque silencioso, al borde de lo Invisible. Cuestiones formales predestinaron su semblante. Leamos su ficha técnica:

“Técnica: Papel 100% algodón formato “Carta” (27,9 x 21,6 cm) perforado con punzón. Las cartas en escala 1:1 en papeles 100% algodón cortados a mano simulando la medida de formato carta Industrial 216 x 279 mm.”

Cuenta el artista: “Intento acceder al centro del papel, donde está el alma, donde imagino la intuición, un lugar de tránsito, el presente. No podemos quedarnos ahí ni conservarlo. Los arcanos duermen, silenciosos, y se activan al ser atravesados por la luz, el diseño de los marcos permite dicha acción. Hilos invisibles que nos conectan, que conectan los dos planos del papel. Todo es mente.“

Blanco, luz, juegos diagonales, rayos de sol, rayos de una superluna
Hay que acercarse para ver
Cada punzonada como un mantra
Reconocer la insistencia de imágenes arquetípicas de raíces medievales
Eco de franceses y argentinos. Latinos.
Una flor es una flor es una flor
A rose is a rose is a rose, Gracias Gertrude
La cultura como un entramado de identidades plurales sincrónicas
La mañana como un espacio hechizado
El punzar como una forma de meditación
Las imágenes como secretos translúcidos en los que vibran siglos de preguntas
El tarot como un mapa movedizo
Los arcanos como brújulas atemporales
El algodón como una manta austera e impoluta, que recuerda la blancura de
nuestros mismos huesos, que nos sostienen como un armazón
El algodón como un blanco como un hueso que sostiene el movimiento océanico de
la sangre, agua teñida de carmín, que será devuelta a la tierra
Blanco y carmín que nos permiten el viaje, este viaje
iniciático
y perdido
por este mundo

Lectura del tarot, interpretación de la exposición
Este año de pandemia reforzó mi encierro voluntario. Entre otras cosas, empecé a estudiar Tarot con Luna Rivas. Encontré en Instagram las cartas de Nicolás. Me intrigaron al máximo. Las fui buscando casi sin darme cuenta. Pocos posteos, casi invisibles, digitales. Hasta que llegó la muestra y - otra simultaneidad para agradecer- Nicolás me escribió. Voy a intentar una lectura de su muestra. Interpretar sus cartas. En este caso, la tirada es la exposición.

Dos tiempos. Primeras cuatro cartas: universo de energía femenina. Agua, noche, fluidez, receptividad.

XVIII La Lune
El puro caos es por ahora evitado. Al menos de forma directa. Se comienza por los miedos más profundos y ancestrales. Con un aullido a una luna llena que es un ruego.Fernández Sanz no teme temer. Se sumerge. Prefiere empezar por lo más profundo de la noche. Caminar a tientas, con el escorpión respirandole en la nuca.

XI La force
La incertidumbre y el misterio no lo tumban. Primero: el cuerpo y el instinto. Ellos se alían con nuestra parte más animal. Nicolás confía en que la primera forma para salir de la noche oscura, la primera certeza viene de la pulsión y la alianza con la naturaleza.

XIII Temperance
Una vez domado el león, una vez superado el cuelgue y el desconcierto total, la capa se transforma en alas, y las ánforas entran en escena. Ese ser alado que se sostiene todavía en un cuerpo con los pies en la tierra, comienza el juego del incesante intercambio de fluidos alquímicos. Todavía contenidos, pero ya fluendo.

XVII L´Etoile
Mujeres féminas ángeles agua entre tanto movimiento, las estrellas se alinean. La constelación se vislumbra. Nicolás se prepara para el segundo momento. El que está buscando. De consciencia El que necesita. El arcano de Fernandez Sanz es el cuatro, IIII L´empereur. Para gobernar, el emperador necesita la luz del día y los miedos domeñados. La mente clara para sostener el orden, la estructura.
Segunda línea Segundo tiempo. Energía masculina

I Le Bateleur
Comienza el orden. Cierto orden. El que nace con los propios materiales, que Nicolás preparó para comenzar a construir. El arquitecto que hay en él lo sabe: sin decisiones formales, no hay obra. El artista lo desafía: la obra será con caminos punzados sobre algodón. La obra será casi invisible.

XXI Le Monde
Ideal, futuro, deseo: que El Mago logre fecundar un mundo. Simétrico y equilibrado.
¿Cual? ¿Dónde?
El futuro es también, siempre, una pregunta.

XVIII Le Soleil
El sol, la conciencia, antes de darlas vuelta, por ahora. Pedido, necesidad: que entre tanta carta, que es una carta, que es una carta, ella nos ilumine. Y nos mantenga con calor.

La última, la primera
La octava carta representa el diseño del dorso de dicho tarot “marsellés”, una trama conformada por una serie de estrellas ordenadas, recordando los cielorrasos de muchos templos, escribe Nicolás.

¿Cómo sigue? ¿Por dónde seguirá?
Mi Tarot egipcio respondió:

Futuro cercano: 24. La laboriosidad
Sugerencia: 69. El azar.



La muestra "Una carta es una carta es una carta" de Nicolás Fernández Sanz. Del 11 de septiembre al 9 de octubre de 2020







Por Eugenia Viña

Nicolás Fernández Sanz (1983) egresó de la carrera de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, donde ejerció como docente FADU e investigador UBA SI. En su obra, los márgenes entre pieza artística y arquitectura están borrados. En 2011, abre su propio estudio con el cual desarrolla diversos proyectos como el nuevo espacio de Ruth Benzacar Galería de Arte (2014) y la segunda sala de la galería SlyZmud (2015). Entre sus intervenciones artísticas se destacan Proyecto SAL #02 en Miranda Bosch Gallery (2014); Dame un beso en Miranda Bosch Gallery (2016); Letters to the mayor en Storefront New York + Galería Monoambiente (2016); Díptico en Ruth Benzacar (2017), en co-autoría junto a Jorge Macchi y su participación en Art Basel Miami (2017); Nothing Hill en Chandon Artground Complejo C (2018) y Self-Portrait Gallery (2019 y 2020).
Galería Grasa es un nuevo espacio avocado a la exhibición de arte contemporáneo, gestionado por les artistas Torcuato Gonzalez Agote y Carolina Martinez Pedemonte en el garage de su casa en Santos Dumont 3703, Chacarita. La galería inauguró su primera muestra en junio de 2020, plena fase 1 de la cuarentena, con la muestra "Penumbra" de Agustina Leal de forma virtual; que fue seguida en agosto por la muestra "Los viajes" de Manuel Aja Espil. En esta ocasión presenta la tercer muestra "Una carta es una carta es una carta" de Nicolas Fernandez Sanz, en la que se exhiben ocho piezas del Tarot de Marsella en formato carta inspiradas en los trabajos de Nicolás Conver de 1760. Fernandez Sanz convocó a distintas personas del mundo del arte y la literatura a escribir un breve relato inspirados en las piezas expuestas; compilados en una publicación tipo fanzine que acompañan la muestra. La muestra se puede visitar de lunes a viernes de 15 a 20 hs con cita previa hasta el 9 de octubre.
por Eugenia Viña, 20 de Octubre de 2020
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