Solo son recipientes y gatos, me dijo.

Recipientes y gatos. Mayra Vom Brocke en Pasto desde el domingo 1 de marzo de 2020 hasta el viernes 11 de septiembre de 2020.

Tuve un gato hace algunos años. Murió joven, apenas tres años. Se enfermó de un virus que solo tienen los gatos pero no fue eso lo que lo mató. Dejó de comer, dejó de tomar agua. Se dejó morir. Esa capacidad tienen y no hay forma de convencerlos de lo contrario. El día que murió creí que se había curado: se levantó y empezó a saltar, a correr de un lado al otro de la habitación. Chocaba contra las paredes y cambiaba de dirección, para volver a chocar contra el radiador, y así. Cada golpe era prácticamente silencioso porque de él solo quedaba piel y hueso. Su cuerpo ya no pesaba. Vi esa motricidad siniestra, esa vitalidad revulsiva, vi el último impulso y murió. No sé si esa energía tiene alguna explicación científica, pero sé que tiene una visualidad y un movimiento.

Las pinturas de Mayra vom Brocke se disponen en un escenario incómodo y mórbido. Sin presencia humana, los gatos ocupan espacios que nos pertenecían. Ahora que nos corrimos, como sorprendidos in media res, congelados en una viñeta pícara, ellos se retuercen sobre autos, saltan molinetes endemoniados, vomitan, toman nuestra cerveza, vuelan y se mimetizan con un murciélago lanzallamas, despedazan pajaritos, se lamen, se relamen, despliegan paletas extrañas. Conviven con recipientes vacíos, pinturas más calmas, más mentales. Bodegones elegantes que no hacen más que estar ahí, a la espera, como signo de una domesticidad cuya presencia encarna un contrapunto. Entre esos polos negativos y positivos, una electricidad que recorre las pinturas, un desconcierto que avanza, frena, choca, cambia de dirección y sigue. Energías contrapuestas como la de ese instante vigoroso antes de la desaparición. Mejoría de la muerte, se llama.

Por Bárbara Golubicki


La muestra se puede visitar de LU a VI de 14 a 20 hs en Pasto (Av. Paseo Colón 1490 - CABA)
Visita previa: pastogaleria@gmail.com













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