¿Has oído hablar de Paste Up?

Intervenir la calle es siempre una acción libre y voluntaria, que no obedece a ningún mandato u
obligación, sin beneficio económico alguno, que se realiza sobre la propiedad pública o privada y que
al ser ilegal, conlleva siempre el riesgo de toda transgresión. La acción es una pero las formas y el
cómo desarrollar esa intervención son muchas.

Una de las técnicas y prácticas más extendidas entre los activistas y artivistas del street art es sin
duda, el PASTE UP.



“El cartel es un grito pegado a la pared” dijo el cartelista Josep Renau (1907-1982) y ese grito se
convierte en una herramienta de expresión artística transversal, que rompe los esquemas
convencionales de las proporciones y da paso al PASTE UP liberando medidas, texturas, soportes e
impresiones aceptando tanto piezas reproducidas en imprenta, sistema offset o dibujadas
manualmente, creando con la combinación de todas estas características una multiplicación de piezas,
muchas de ellas únicas.



La pieza de PASTE UP, elaborada sobre el papel desde la tranquilidad del estudio, al realizarse en
condiciones óptimas favorece al acto creativo. No hay intervención pictórica directa en la calle, solo
ubicación y fijación, y la primer cuestión no es algo simple de lograr. En la calle hay que vencer varios
retos creativamente como la elección del lugar, junto a qué/quién pegar, de forma aislada o contribuir al
efecto collage/mural, sabiendo que el PASTE UP es un “animal social” y que este va a compartir
espacio con otros cientos de iniciativas sino ahora, en horas o en días. Ya no se trata sólo de mi pieza
sino que entro en la dinámica del “suma y pega”.

No por aquella “teoría de las ventanas rotas” que esgrimen continuamente las municipalías en su
contraataque sino por ese pensamiento positivo de que “arte llama al arte”, el PASTE UP va a llamar a
nuevas piezas de PASTE UP.



La imagen puede provenir del dibujo o la pintura a mano alzada, de la serigrafía, el stencil, la
composición tipográfica “a la antigua” o el uso de programas de edición, una fotocopiadora o el
escaneo de iconos gráficos sugerentes o con posibilidades sacados de libros, recopilaciones de
grabados, imágenes publicitarias antiguas o desarrollos personales en el envejecimiento gráfico de
imágenes. En cuanto al soporte, el papel puede ser nuevo o reciclado, “escrito por detrás”, un mantel
de mesa, de prensa, notas, antiguos carteles, las posibilidades son ilimitadas.

Esta forma de expresión artística reclama la atención del observador. La tipografía es siempre legible y
puede transportar en su interior mensajes pero no siempre de una comprensión inmediata. En la
necesidad de que todo tenga explicación está el reclamo. La imagen nunca va a ser indiferente. Algo
hay que descubrir. Hay sorpresa y reclamo. El desconocimiento llama a la desconfianza pero también
la atención. Aunque el descubrimiento nos lleve a la conclusión de que no hay nada que descubrir. La
imagen por la imagen. Es, lo que es. Puede ser lo que es.

El PASTEUP debe competir en visibilidad con la invasiva publicidad en las ciudades, sin embargo gana
en frescura, originalidad y cercanía.

Comunicar frente a vender.

Lo nuevo frente a lo de siempre.

¿Qué esperas para crear tu propio PASTE UP?



Fotos: Flori González, Lluís Olivé, Mrbt62 y Diego Staffolani

por Mrbt62, 13 de Enero de 2020
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