Conectar de otra forma

Contacto. Andrés Aizicovich en Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) desde el jueves 5 de septiembre de 2019 hasta el domingo 12 de enero de 2020.
Imágenes y pensamientos sonoros. Escuchar para animarse a actuar. Animarse. Actuar.

Contacto es la muestra ubicada en la Sala de Proyectos Especiales del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. El contacto humano y sensible como la antesala de una nueva forma de comunicación.

Andrés Aizicovich, es el “artista inventor” (así lo describe Laura Hakel la curadora), responsable de las 8 obras que componen esta muestra diferente, inquietante y, a la vez estimulante.



Una serie de objetos que simulan maquinarias, elementos compuestos por distintos metales y vidrio -que bien podrían servir de escenografía para una película de ciencia ficción- , se encuentran colocados en las paredes y el piso.

Reina el silencio hasta que la persona encargada de la sala del Museo explica que las obras se pueden tocar. Ahí surgen algunas risas nerviosas. Nadie toma la iniciativa. El responsable del Museo se acerca a uno de los objetos, se moja los dedos en el cuenco plateado que se encuentra lleno de agua y comienza a deslizar la mano por las varillas de vidrio.

Dulce, una melodía suave llena el espacio. Caricias sonoras que contagian energía. El grupo reducido que se encuentra en la sala se vigoriza. Siete personas escuchando a la par. El juego de vibraciones recarga el ambiente, hasta que un señor mayor se anima, da un paso adelante y se coloca al lado del improvisado músico, para ver cómo tomar su lugar. Al rato lo remplaza y comienza la danza entre los cuerpos. Desconocidos unidos escuchándose, animándose y activando las instalaciones que Aizicovich creó especialmente para Contacto.

El artista “crea tecnologías que modifican las condiciones materiales y poéticas del mundo”, explica la curadora en el texto de la exposición. Aizicovich generó las condiciones necesarias para re sensibilizar los sentidos, poniendo especial énfasis en el tacto y el oído. Le interesa esta relación, muchas veces relegada. El artista crea estas instalaciones donde a partir del tacto, comienza el ritual y así “entrar en contacto con la vida extraterrestre, los antepasados e incluso con dimensiones desconocidas de nuestra conciencia”, comenta Hakel al hablar del particular objetivo de la muestra.

Es la desconexión social actual la clave del mensaje del artista. A partir de ella, Andrés Aizicovich invoca a los músicos experimentales François y Bernard Baschet con su instrumento Cristal Baschet y fusiona de forma surrealista un órgano de vidrio con una antena satelital. Prepara así el ambiente para una reconexión, a partir de la movilización de nuevas expresiones.



En esta primera exposición del artista en el Moderno y luego de la presentación el domingo pasado (15 de diciembre del 2019) de una libro sobre la exposición, Aizicovich propone un nuevo camino para el encuentro. Uno que surge con desconocidos, con el pasado, con el futuro y con nosotros mismos.



Hasta el domingo 12 de enero de 2020 en Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA)

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