Casi feliz

Flamenca. Emilia Gutierrez en Cosmocosa desde el viernes 8 de noviembre de 2019 hasta el lunes 30 de diciembre de 2019.
“Nada importante hay en mi vida, en los cuadros está el mundo de mi infancia, que no fue muy alegre”. Emilia G.

Un cotidiano espeso,
lo contrario al expreso. *
Quieto y abrumado con un baho de felicidad opaca, usada.
Con ninguna promesa, hacia ningún lado;
desde ninguna parte.
Una niñez sorda en clave gris.

Fundir un Munch con un Guadalupe Posadas y que se te queme…
eso es “La madre” (1965) aquí y en su vida, ausente;
cual Catrina con depresión post parto…

Nunca un rojo marlboro.
Los rojos son los de sangre seca,
Un marrón arrojizado tierra siena,
Su amarillo: un ocre-mostaza,
(… y todos los verdosos quebrados que puedan parir con el negro):
verdes enfermos, de ojeras.
El azul es plomo.

A veces, esa paleta de colores viejos, asfixiados… flota
cuando se pone turquesa y lunar, hay magia.

Pintar oyendo al óleo ***
Demorada… por años,
cándidamente a oscuras, esperando un ángel.

.
Xil Buffone, diciembre 2019. Asombrada.

- * “ expreso” como lo dicho plenamente – o como lo velóz.

- ** En el taller de Demetrio Urruchúa donde la artista asistía de joven (1950-1954), la apodaron “la Flamenca”, porque le gustaban los colores de los pintores holandeses.

- *** “Tenía alucinaciones auditivas. Se encerró en su departamento y dejo del todo la vida social”, dice Rafael Cippolini, curador de esta expo.

- Emilia Gutiérrez (Buenos Aires, 1928-2003) expuso por 20 años... y en 1975 entró en silencio. Si bien desde los 35 años estaba medicada, su psiquiatra le indicó que no pintara más porque ella le dijo que los colores le hablaban. Entonces se dedicó al dibujo.







Màs sobre la muestra antológica de la obra de la pintora argentina Emilia Gutiérrez (1928-2003)

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