Porkería Mala, Agustina Leal, Marina Daiez y Cecilia Closa

Alimaña
Porkería Mala & Agustina Leal



1
Cosa sin nombre se instaló en la huerta, tiene huesos articulados y cachos de carne. Se siente
cómoda y nosotras también. Vamos a estar así, el tiempo que se nos cante.

2
El bicherío parla. No es cierto que se quede agazapado en el rincón, tapado por la sombra,
esperando que la noche alcance, que el parpadeo azul de los patrulleros irrumpa en los
paredones.

3
Una hija le clava el cuchillo en la mano al padre. De repente, lo deja que sangre en el comedor,
sobre la alfombra gris del polvo. Le roba el paquete de puchos empezado y fuego. Nadie grita.

Nadie es la excepción a nada.

4
Piedras redonditas lisas, que las aguas modelan. Piedras de droga meada. Piedras brillantes
pulidas por máquinas. Piedras pómez. Piedras rugosas y piedras afiladas como navajas.

5
Desde el piso mira trepidar la tierra, agitarse el ventiluz. Los barrotes vibran y aflojan el
cemento.

6
¿Estamos alrededor del fuego?

7
Esto es veneno con veneno. La antorcha está al viento. ¡Corramos a chapotear en el efluvio!

8
La luna tala. El árbol blando le saca la lengua, caen sus hojas. El pájaro, como si nada.

9
Chirrían nuestros ojos. La oscuridad menea. Con ella fumamos, con ella compartimos la olla.
Arrastramos los pies hasta el parque. Vemos chocar colectivos. Trinar cadenas, carteras
incendiarse.

Alberto Antonio Romero
La Plata, 16 de noviembre de 2019




Ni idea
Marina Daiez y Cecila Closa



Como su nombre lo indica, la exposición pretende ser una exposición de arte.
Esta exposición de arte llena de animales titulada "Ni idea" trata de tomar una "decisión informada" sobre qué observar. Una parte de la exposición será una selección de más de 200 objetos en los que se animará a los visitantes a sacar sus propias conclusiones sobre una amplia gama de temas. Estas esculturas están destinadas a ser comparadas con el aspecto de los seres humanos y los animales, y las artistas esperan que el espectador pueda imaginar a los animales desde una perspectiva humano-animal.

La primera parte es una serie de esculturas con perros y gatos como si fueran dos animales diferentes. Por ejemplo, el gato tiene dos cabezas, una para comer y otra para dormir. Cada perro lleva una bufanda de diferente color, y el gato lleva una amarilla. Hay cuatro esculturas separadas, y cada una está dedicada a un tipo diferente de animal: un perro, un gato, un caballo y un cerdo.
Es muy importante entender las diferencias entre un perro, un gato y un perro-gato. Porque se ven
y se comportan de manera diferente, aunque no sean técnicamente diferentes. Los perros no son
como los gatos. Son como perros pequeños, no como perros grandes. Y los gatos no son como
los perros. Se ven diferentes, caminan diferente, ladran diferente y así sucesivamente.
El punto principal de la exposición es explorar lo que significa ser un híbrido humano/animal, pero
también parece que hay mucho más que eso. Hay muchos animales en la exposición que parecen
ser humanos, con la excepción del caballo, pero también hay algo un poco más misterioso que
está sucediendo, que veremos más adelante. Hay algunos animales más interesantes que se
pueden encontrar en la exposición. Hay varios animales sin patas y muchos otros animales de
aspecto extraño que fácilmente podrían encajar en el reino de los híbridos alienígenas o animales.
Esta es una fábula de animales destrozados. El oso polar y los hongos peludos están en medio
del bosque y se han encontrado. Se e stán peleando entre ellos y este es el comienzo de la historia. En términos de lo que realmente está sucediendo en el mundo de los híbridos, no hay respuestas claras que se puedan encontrar, pero la exposición es fascinante y es una forma divertida de explorar estas preguntas.

Una de las artistas, que no dio su nombre, explicó su trabajo diciendo: "Los animales se usan de
varias maneras. De lo doméstico a lo militar, y también como mascotas y artistas de circo".
Estos animales no hablan, simplemente parecen estar ahí. "Los animales pueden estar ahí, pero
no lo sabemos." Es posible que los animales formen parte de toda una serie de criaturas que se
comunican sin vocalización, pero hay poca evidencia que apoye esa idea. Una posible explicación,
es que la vocalización podría servir como un marcador de que un animal está allí, pero no
sabemos si es tan fácil identificar una nueva especie.
“Ellos usan sus colas como un teléfono para comunicarse, pero la única razón por la que sé de la
cola es por su comportamiento,” dijo.

Botdriozola





Hasta el 16 de diciembre de 2019 en ENE ENE (Calle 49 N719 - La Plata)


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