Una figura con características precolombinas, que se convirtió en el personaje de Mi nombre es Lima | Miguel Ángel Ríos

Mi nombre es Lima . Miguel Ángel Ríos en Barro Arte Contemporáneo desde el sábado 31 de agosto de 2019 hasta el sábado 12 de octubre de 2019.

Este proyecto se inicia en 1988 con una visita al Museo Rafael Larco de Lima, Perú, donde tuve mi primer encuentro con las piezas eróticas de la cultura Moche del siglo II y V,d.C. del Valle del río Moche, provincia de Trujillo. Estas piezas me sorprendieron y fascinaron de tal manera que se convirtieron en la fuente de inspiración de este proyecto.



En el año 1993 regresé a Lima para investigar estas piezas arqueológicas y desarrollar el proyecto. Hice cientos de dibujos y bocetos, recuerdo que no paraba de dibujar, estaba muy ilusionado por lo que veía y mi imaginación corría en un estado delirante y atrevido, pero inesperadamente tuve que volver a mi estudio de Nueva York para cumplir con un compromiso con la directora Marcia Tucker creadora del New Museum of Contemporary Art. Invitado a participar en la exhibición Trade Routes de 1993, me puse a trabajar en una instalación titulada “Lenguas y Religiones en América”, donde utilicé los Quipus, sistema de contabilidad numérica desarrollado por los Incas.

Lima me acosaba una vez más por haberla abandonado y en el 2003 vuelvo a viajar al Perú. Obsesionado por lo que había visto en mi segundo viaje, no veía las horas de llegar al Museo Rafael Larco donde otra vez inicié el trabajo. Allí nació la idea de una animación en video, pero otra vez tuve que abandonar el proyecto y regresar a Nueva York ya que otros compromisos previos me acosaban.

Pasaron los años y fui invitado por el Doctor Alberto Rebaza coleccionista de arte contemporáneo en Lima para que trabajara en la Residencia "De al lado". En este viaje, Mi nombre es Lima comienza a tomar vida. Iba a diario al museo a dibujar y a tomar notas, pero sentía que algo no funcionaba. Dado que los Mochica consumían regularmente el San Pedro (potente alucinógeno), además del Acullico de hoja de coca y la Chicha en sus ritos y celebraciones, decidí que para involucrarme más profundamente en su mundo tenía que hacer lo mismo que ellos hicieron: trabajar desde la perspectiva que proporciona el alucinógeno. Realicé entonces un viaje a Huancabamba, Salala, Piura, al sur de Perú, para ingerir el cactus San Pedro en pleno paisaje abierto y allí encontré la llave para desarrollar este proyecto.



El trabajar en estado alterado me hizo ver las cosas de una manera distinta: imágenes que se repiten, multiplicándose entre formas exageradas y absurdas, superponiéndose y transformándose unas en otras. Es por eso que a través de ingerir el San Pedro la percepción de la realidad se expandió a otros niveles, donde la naturaleza es doble y se pierde el límite que estabiliza la observación. Así pude producir personajes de múltiples penes con ojos, o varias vaginas con labios, lenguas y flores, protagonistas de orgías de distintos sexos y estimulación oral en medio de una selva de cactus. En mi flash back pude concebir una figura con características precolombinas, que se convirtió en el personaje de Mi nombre es Lima.



Es necesario establecer nuevos parámetros para la interpretación de las culturas precolombinas que se encuentren fuera del marco de la moralidad colonialista occidental y cristiana y a su vez tomar distancia del proyecto a través del cual el modernismo intentó apropiarse de estas culturas y sus prácticas culturales para producir una iconografía identitaria de corte nacionalista. El estado/nación contemporáneo nada tiene que ver con estas culturas y el hecho de que se permitan el venerarlas luego de destruirlas es un acto sospechosamente perverso.

Mi propuesta es revisitar estas antiguas prácticas culturales de la región de manera subjetiva, sin inhibiciones, con toda su osadía erótica, humor surrealista alucinante y delirio onírico.

Miguel Ángel Ríos



Hasta octubre 2019 en Barro (Caboto 531 - CABA)


En los últimos treinta años Miguel Ángel Ríos (Catamarca, 1953) llevó a cabo una disección poética y, por momentos, inadvertidamente crítica de los discursos que han catapultado el arte de Latinoamérica al ámbito internacional: desde las políticas de la identidad hasta ciertas formas del poscolonialismo latinoamericano. El pasado indígena de América y su incidencia en la cultura contemporánea del continente es un tema recurrente en su obra. En trabajos anteriores basados en la cartografías antiguas del Nuevo Mundo, Ríos desmontaba la lógica del mapa, reconfigurándolo para convertirlo en un modelo disfuncional basado en desplazamientos y contingencias. Este interés por las estructuras organizativas lo llevó a trabajar con otros sistemas de representación, como la ilustración botánica y los métodos de campo del naturalista y el etnógrafo. Ríos recibió reconocimiento mundial cuando exhibió por primera vez su trabajo A Morir: un innovador video de tres canales con grandes ambiciones que exploraba el colonialismo y la globalización por medio de una sombría narrativa romántica de trompos girando en blanco y negro.

Ríos creó varias obras en las que expresa sus principales preocupaciones por las luchas por el poder social, la violencia y la geopolítica a través de un intrigante nivel simbólico. En sus trabajos más recientes, Ríos continúa elaborando metáforas poderosas de sujetos violentos, en las que combina el control y la coincidencia para representar la incertidumbre y la temporalidad de la condición humana.



Miguel Ángel Ríos nació en Catamarca, Argentina, y estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires. Más tarde, en la década del 70, se trasladó a Nueva York para escapar de la dictadura militar en Argentina, para luego mudarse a México. En la actualidad vive y trabaja entre Estados Unidos y México.

Ríos presentó exposiciones individuales en museos de todo el mundo, entre ellos el ASU Art Museum (Tempe, Estados Unidos, 2015), el Museo de Bellas Artes de Houston (Estados Unidos, 2013), Sala de Arte Público Siqueiros (Ciudad de México, 2013), Des Moines Art Center (Iowa, Estados Unidos, 2012), Musée d’Art moderne de Saint-Étienne (Francia, 2012), Museo Carrillo Gil, (Ciudad de México, 2011), Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Buenos Aires, Argentina, 2009), Maison Européenne de la Photographie MEP (París, Francia, 2011 y 2009), Fries Museum (Leeuwarden, Países Bajos, 2008), y el Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas (Washington D.C., Estados Unidos, 2005).

Entre sus proyectos más recientes se encuentran Theater of Operations: The Gulf Wars 1991–2011 (MoMA PS1, Nueva York, 2019 - 2020), Momenta Biennale (Montreal, Canadá, 2019), No way out (Röda Sten Konsthall, Gotemburgo, Suecia, 2019), Torn to Shreds (Sicardi | Ayers | Bacino, Houston, Estados Unidos, 2019), On the Edge (Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos, 2019), A Morir (Ackland Art Museum, Carolina del Norte, Estados Unidos, 2017), Neither Colour, nor height (MUCEM, Marsella, Francia, 2017), Landlocked (Arizona State University Art Museum, Tempe, Estados Unidos, 2015), Folding Borders (Sicardi Gallery, Estados Unidos, USA, 2013), Miguel Angel Ríos (Ruth Benzacar Galería, Buenos Aires, Argentina, 2011), Miguel Angel Ríos 2001 - 2008 (MALBA, Buenos Aires, Argentina, 2009), A Morir (Sala de Arte Contemporáneo Tenerife, Islas Canarias, España, 2008), entre otros.

La obra de Miguel Ángel Ríos se encuentra representada en varias grandes colecciones, entre ellas Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá, Colombia; Colección Patricia Phelps de Cisneros, Nueva York, Estados Unidos; Daros Latinamerica Collection, Zúrich, Suiza; Fundación Arte y Mecenazgo, "la Caixa", Barcelona, España; Fundación Costantini, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), Buenos Aires, Argentina; Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas, Washington D.C., Estados Unidos; La Maison Européenne de la Photographie, París, Francia; Museo Nacional, Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, España; Museo de Bellas Artes de Houston (MFAH), Houston, Estados Unidos; Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York, Estados Unidos; Pérez Art Museum Miami (PAMM), Miami, Estados Unidos; Museo de Arte de Filadelfia, Filadelfia, Estados Unidos; y el Museo de Arte de Phoenix, Phoenix, Estados Unidos.


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