Copia Adiestrada

Copia Adiestrada. Valeria López, Francisco Menardi, Inés Tillous en Mora (Córdoba) desde el viernes 9 de agosto de 2019 hasta el viernes 6 de septiembre de 2019.

Espacio Mora es una casa taller que se gestó en la necesidad de tres mujeres que hoy la autogestionan, es un espacio nuevo con la potencia de lo que aún se está definiendo. En esta oportunidad Mora presenta Copia Adiestrada, una muestra de dibujo que nace como apuesta a gestionar, acompañar y visibilizar las producciones de artistas jóvenes. En esta muestra se podrán ver obras inéditas de Valeria López, Inés Tillous y Francisco Menardi realizadas específicamente para esta ocasión.

Es el paso por la academia la línea que une a estxs tres artistas. En la Universidad Nacional de Córdoba les enseñaron a dibujar así como también a ver y estimar lo que hoy entienden por arte. Son estas prácticas “del bien hacer” lo que hoy asimilan y discuten a través de un posicionamiento crítico hacia las instituciones que lxs contienen. Los modelos que nos forman funcionan como límites, son los moldes con los que percibimos el entorno y construimos realidad. Esos mismos modelos que nos permiten subjetivar y conocer son también las fronteras de nuestras realidades estrechas. Romper los moldes es un acto de violencia hacia nosotrxs mismxs y a la vez, quizás, un acto de generosidad hacia lxs otrxs.
Copia adiestrada es una muestra colmada de líneas, límites y fronteras. El límite como espacio de posibilidad para oscilar entre un estado y otro. La línea del dibujo como trinchera desde la cual estxs artistas bombardean y se apropian, al mismo tiempo, de los discursos institucionales de un espacio de arte contemporáneo, de los discursos de una imagen viral de la represión del Estado y de los discursos pedagógicos de la enseñanza escolar.

Valeria López en particular presenta La copia, el original (y la frontera), un proceso pictórico que linda con el dibujo o viceversa. Su punto de partida es el final de la gestión del proyecto MUMU que tuvo lugar en el actual Museo de las Mujeres desde el año 2012 hasta el 2015. Empapada de la tradición pictórica del arte conceptual local y apoyada en procedimientos de la crítica institucional, López emprende un programa de apropiación del flyer y de la publicación pertenecientes a la última muestra de dicha gestión. Este procedimiento pictórico pone en riesgo sus propios marcos de referencia. ¿Cuáles son los límites entre la pintura y el dibujo? ¿Cuáles son los límites entre el diseño gráfico y las artes visuales? ¿Cuáles son los límites entre su obra y aquella a la cual copia? El programa se apoya en un diálogo amoroso entre Cecilia Salomón, la diseñadora gráfica de aquel proyecto MUMU, y Valeria. En este diálogo la línea del dibujo es una línea imaginaria, una negociación entre aquello que cubre o que vela, entre la opacidad y la transparencia: de una persona, de una disciplina, de una gestión. El trabajo opera como un archivo contextual en un momento histórico, un entramado complejo de ideas que tiene a la técnica como aliada. El límite no está en la técnica que, con un máximo de esfuerzo y mínimo de variación, la domina; sino en lxs otrxs que son el motor, la incógnita y la frontera.

Inés Tillous trabaja con plantillas de dibujos escolares, aquellos simulcop que datan de los años sesenta y se promocionaban como colaboración a la falta de destreza del dibujo infantil. Estos dibujos de línea homogénea y proporciones estándares muestran las efemérides que el sistema escolar conmemora. Tillous calca tres series de dibujos de las plantillas hasta su desaparición, en ellos vemos imágenes de la colonización española en américa: el indio semidesnudo cazando, construyendo canoas y siendo instruido por los misioneros franciscanos. Estas imágenes de la bondad cristiana velan la violencia que supone imponer un sistema de creencia sobre otrxs. La desnudez saboteada por la culpa religiosa y la conciencia de la tierra por la instrumentalización de las herramientas del capital: labrar, criar y acumular. El estereotipo crea representaciones benignas para nuestro consumo y tranquilidad, y en definitiva lo que reproduce es no poder acceder a la realidad de lxs otrxs. Tanto las miradas moralistas y simplistas sobre sus costumbres, como las idealizaciones románticas que lxs muestran obedientes han trillado las representaciones que hoy hacen que no tengamos contacto con las culturas que nos antecedieron. La exotización de lo extraño, el molde, la reproducción son métodos eficaces para destruir lo diferente.

Estudio de berenjenas, de Francisco Menardi es un conjunto de dibujos que reproducen ciertas formas académicas de estudio tomando como referente una foto capturada por Bernardino Ávila durante el violento desalojo de los trabajadores de la tierra en El Verdurazo. Una imagen signo de su contemporaneidad que circula cual virus por las venas de nuestros sistemas de comunicación reproduciendo la violencia del Estado ante el reclamo de mejoras en las condiciones de trabajo y un mayor acceso a la tierra. ¿Cuál es la función de una imagen? ¿Cómo afecta la representación a lo representado? ¿Cómo afecta lo reproducido a quien lo reproduce? Menardi en este procedimiento se propone la pérdida del referente a partir de la fragmentación de la imagen como un juego de ocultamiento y complicidad con quien la ve. Emparenta la práctica de la realidad observada decimonónica del realismo histórico, y su compromiso con representar las clases bajas y los movimientos políticos de izquierda, a la práctica de los reporteros gráficos de hoy y también a la práctica de la enseñanza del dibujo en la academia cordobesa. En las aulas de los primeros años de la Facultad de Artes se enseña el dibujo del natural observando pimientos y elementos orgánicos para agudizar el análisis de formas complejas, blandas, no simétricas. Las verduras como antesala para observar más adelante lxs cuerpxs que serán representadxs como figuras. En esta operación Menardi superpone la sensibilidad ideológica de este grupo de pintores, a la sensibilidad ideológica de lxs fotoperiodistas, a la sensibilidad ideológica con las que las academias han moldeado nuestras formas de ver.

Esta muestra es un suspiro o quizás una súplica a levantar la mirada y a observar con atención las imágenes que se nos muestran como dispositivos de verdad, como origen de nuestras fuerzas de creencia. Un llamado al autosabotaje de las estructuras que nos componen y a la revuelta de lxs cuerpxs que no son más que el paso al acto de la convicción de que llegamos al límite de lo que podemos soportar. También es un grito de fe hacia el arte como espacio de poesía y como espacio para romper algunas fronteras.



Copia Adiestrada. Valeria López, Francisco Menardi, Inés Tillous en Mora (Córdoba), hasta septiembre 2019

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