Diego Cirulli y su exposición "Mutilación" en palabras

Mutilación. Diego Cirulli en Espacio Ftalo desde el viernes 2 de agosto de 2019 hasta el viernes 30 de agosto de 2019.
Desde principios de este mes se puede visitar en la Galería de Arte Contemporáneo Espacio Ftalo la exposición “Mutilación” del artista Diego Cirulli, quien invita a recorrer a través de la pintura el universo de imágenes que protagoniza su cosmovisión

Formado en Artes Visuales en el Instituto Universitario Nacional de Arte, Diego Cirulli (1981) ha realizado muestras individuales y colectivas en Argentina y distintas partes del mundo como Brasil, Uruguay, Bosnia, Alemania, República Dominicana, Israel y Japón. Ha sido destacado y recibido premios en distintos concursos en Argentina y el exterior. A partir de su trayectoria y en esta entrevista el artista reflexiona sobre las tensiones que atraviesa la materialidad que es parte de sus trabajos en “Mutilación”, marcada por una pintura determinada a poseer un lenguaje propio.

¿Por qué el titulo “Mutilación” para esta exposición?
El titulo contiene una potencia específica por su cadencia y significado literal. No guarda una referencialidad directa con ninguna de los trabajos que componen la exhibición. Marca si, un territorio poblado por estas imágenes que se componen por potencias determinadas. Forzando una explicación mas conclusiva, hay una mutilación de la lógica de sentido aparente en las formas concretas que se desarrollan en el espacio y se componen entre sí. Allí la inquietud, como aquello que se mueve de lo que se espera y se mantiene indescifrable.

¿Existe un vínculo conductor entre los elementos e imaginarios que pueblan tus obras?
En mis pinturas hay estrategias visuales que ubican al espectador en una lógica compositiva. Cada elemento esta mostrado en su especificidad irreducible de connotaciones sígnicas y culturales, materia pictórica, espacio en el que se sitúa, etc. Las dinámicas de la imagen van desarmando lo que se supone del deber ser de cada elemento. No queda mas que la forma, su corporeidad y la relación física con aquello que miramos.
Se pinta con todo el cuerpo, de la misma manera en que se piensa, se habla, se lee, en fin se hacen las cosas que realmente importan, con todo el cuerpo.

¿Qué posibilidades expresivas despierta el trabajo del dibujo en lápiz en tu producción?
El dibujo tal vez sea la primera herramienta de reconocimiento de un gesto propio, y a su vez el gesto que intenta borronear eso aprendido que busca repetirse constantemente. Siempre muy cercano a la mecánica del primer esbozo de una idea, en los últimos años se presenta como una realidad tan directa y sincera que son sus propias características que se muestran y hacen cuerpo, y ya no al servicio del pensamiento de la pintura u otro material.

¿Cómo percibís la pintura como disciplina hoy? ¿En qué aspectos pensás que tu obra mantiene o no vínculos con el arte contemporáneo?
Habría que definir cuál es el campo y los parámetros del arte contemporáneo. Entendiéndolo prontamente, como un grupo de estrategias que buscan correrse de los encasillamientos, alcanza hoy, paradójicamente, una institucionalización que arrastra una previsibilidad característica de la industria cultural. Sin ahondar en éste tema, pienso que la pregunta para qué la pintura hoy, reviste si una importancia capital en lo relacionado a nuestras estructuras perceptivas y capacidades afectivas. Aquí entra en juego un acto imaginativo, de qué manera poder ampliar nuestras capacidades perceptivas, modificar nuestro campo de necesidades en relación a un vivir situado en un territorio determinado junto a otros que se componen con nosotros. Pensar qué vida pide ser vivida en las imágenes que nos rodean, y las imágenes que construimos.

¿Existe alguna obra de otro artista a la que vuelvas inconsciente o conscientemente durante tu proceso creativo?
Hay obras o artistas que son de gran influencia afectiva y material, no quizás en lo referente a una pintura o una serie particular, sino de manera mas extensiva, como un magma que se mueve lentamente. Pienso que vamos encontrando resonancias y vibraciones en los pensamientos de otros y nos componemos con eso.
En lo referido a un proceso creativo, los modos van cambiando. Trabajo de forma intuitiva y no siempre del mismo modo. Me aburro rápido. Hay una curiosidad técnica que comienza o continúa de torpezas anteriores y se desparrama sobre un horizonte de pensamiento. Confío que en un momento, pasando la incertidumbre, se llega a una forma que contenga lo suficiente de todo lo que fue dejado de lado.
Aspiro a una pintura sin metáfora, directa. Sin artificio aparente más que una mecánica puesta en movimiento. Un cuerpo con su lógica que te observa en un espacio sin sentido enunciado, o al menos el que quisiéramos que tuviera. La pintura, es aquello de lo que solo se puede hablar como un arraigo a lo fundamental.

¿Cómo describirías la temporalidad de tus obras?
La temporalidad de una obra es irreducible. Situarnos frente a una imagen es reconocer ese acontecimiento frente a la pintura que involucra lo múltiple en la singularidad del encuentro. La imagen es inagotable y así su rareza temporal. Ella nos observa involucrándonos en esa materia que se estremece. Hay algo del reconocernos acontecimiento, existencia, fragilidad. Allí donde nos componemos con ese otro cuerpo que es la imagen.

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