Noe Correa y Toti D'Stefano son productos derivados de esta prosperidad tóxica

Petit hotel. Toti D´Stefano, Noelia Correa en Constitución Galería desde el miércoles 24 de julio de 2019 hasta el sábado 24 de agosto de 2019.

¿Sienten ese olor? Cambia el viento y llega desde Córdoba y Santa Fe, el vaho del paisaje impregnado de fertilizante que ayuda a la soja a crecer y ser inmune a las pestes. A provocar el boom económico.



Noe Correa y Toti D'Stefano son productos derivados de esta prosperidad tóxica: sus obras tienen en común la extravagancia, el optimismo. Un desarrollo expansivo, confiado, sin inseguridades. Una bengala que te encontrás en el bolsillo y dura más de lo esperado; que deja a todxs mirando al cielo en éxtasis. Se trata de producciones atravesadas por la vida de los materiales, la tentación de una identidad difusa, la escala como idea, el placer de ser soberanxs , el mundo a medida.

Optimismo, candidez, privilegio. El horizonte derrama fertilizantes y empuja todo hacia arriba. De sus propios bordes brotan con suficiencia y elasticidad, generaciones de artistas naturalmente despegadxs de la insatisfacción colectiva. Un campo de cultivo, bajo y próspero, que también edificó el Petit Hotel en el que estas obras habitan. Un entorno familiar por el que se pasa sin anhelos.

Sojero el rayo del amor, el miedo quinceañero, el drama y su artificio; sojera la transparencia, el eco de un monumento callado, vacío de idioma.

Hay obras de una galanura decadente, que despliegan su propio mundo y logran reencontrar su lenguaje: una comunicación secreta, caprichosa y evidente. Doncellas de un campo con ojos enormes que ve, desde los vitraux de su fortaleza, la vasta extensión verde y deduce que toda la tierra
tiene el mismo color.

Curaduría Raúl Flores


Del 27 de julio al 24 de agosto de 2019 en Galería Constitución (Del Valle Iberlucea 1140 - CABA)

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