Hernando Migueles. Es este el contexto en el que un dibujo puede elegirnos

La ausencia como una bala que te atraviesa el cuerpo. Hernando Migueles en Tøpica, subsuelo de Krausen desde el miércoles 24 de julio de 2019 hasta el sábado 10 de agosto de 2019.

Una forma de conocer los hechos es contemplarlos como si nunca los hubiésemos visto, hacer de lo conocido un enigma para que en el extrañamiento se suelte parte del decorado permanente de nuestras mentes, incomodando así a alguno de nuestros prejuicios.No se sabe a dónde irá una bala una vez que se dispara.Es posible sobrevivir al ser disparadx varias veces incluso, pero en gran medida todo se reduce al camino que toman esas balas en el cuerpo.¿Se sabe a dónde irá una obra una vez que se hace?. Dudo de todo lo que está bien visto. De todo lo aceptado, y aquí además dudo de lo no visto: la ausencia. En el cuerpo que sostiene al pez, en la mano izquierda que construyó de la mujer sobre el recuadro negro,en la indiscreción de los recortes,en la repetición de las líneas que vienen y van formando lazos, cuadrículas y puntitos, enjambres de formas insistentes que generan planos geométricos y redes más fuertes que el papel que las sostiene. Porque lo de sostenerse una ficción. El papel no sostiene al tejido ni el tejido sostiene al papel, lo que existe entre ambos es el poder, eso que no está visible.



Cinco años atrás Nando dibujaba un paisaje verde pasto con flores amarillas que se colaba por una ventana, sobrenatural, en un lugar histórico del encuentro entre la imaginación y la realidad, un club. También ahí había cuadrados negros de tela bordados como si el color negro pudiera ser tornasolado, como si el cuadrado pudiera camuflar su forma, como si un pez pudiese vivir fuera del agua en una fantasía irracional de ensueño atravesada por el ardor intenso de una bala entrando en el cuerpo. Es este el contexto en el que un dibujo puede elegirnos.



Hace muchos años soñé que mi hermano me disparaba por la espalda. Esa noche con esa bala tomé la decisión de haber perdido mi única certeza. Dejé de temerle a la oscuridad y al tiempo, aunque a veces la sensación se repite, como el entramado de hilos que se reúnen en el mismo lugar para formar el punto de un tejido resistente. Porque lo frágil es el papel.En las obras de Nando los dibujos trascienden lo duro o lo blando, parecen exórganos, órganos que están fuera de la piel, fuera del papel y fuera del tejido.
Desde las imágenes desprendidas de cuentos y fábulas, desde el miedo o desde el amor, desde la teoría cyborg o desde las contra pedagogías va a tratarse de esto, del encuentro, de tøpica cómo tacto, afinidad y piel. No creo que la exposición como formato en el arte esté agotado. Por eso el negro, por eso el dibujo, porque hoy nuestro refugio es oscuro y es nuestro campo de batalla: un cubo negro cargado de palabras y trazos de un lenguaje incrustado con hilos y agujas que te dice que comas tierra, que seas infiel al origen, a ese origen impuesto e inculcado. A esa trampa tan visible. Las armas se siguen usando porque son eficaces, pero el cuerpo ya no está bajo la piel.

Por Guadalupe Creche





La ausencia como una bala que te atraviesa el cuerpo de Hernando Migueles en Tøpica
Una forma de conocer los hechos es contemplarlos como si nunca los hubiésemos visto, hacer de lo conocido un enigma para que en el extrañamiento se suelte parte del decorado permanente de nuestras mentes, incomodando así a alguno de nuestros prejuicios.No se sabe a dónde irá una bala una vez que se dispara.Es posible sobrevivir al ser disparadx varias veces incluso, pero en gran medida todo se reduce al camino que toman esas balas en el cuerpo.¿Se sabe a dónde irá una obra una vez que se hace?. Dudo de todo lo que está bien visto. De todo lo aceptado, y aquí además dudo de lo no visto: la ausencia. En el cuerpo que sostiene al pez, en la mano izquierda que construyó de la mujer sobre el recuadro negro,en la indiscreción de los recortes,en la repetición de las líneas que vienen y van formando lazos, cuadrículas y puntitos, enjambres de formas insistentes que generan planos geométricos y redes más fuertes que el papel que las sostiene. Porque lo de sostenerse una ficción. El papel no sostiene al tejido ni el tejido sostiene al papel, lo que existe entre ambos es el poder, eso que no está visible.
Cinco años atrás Nando dibujaba un paisaje verde pasto con flores amarillas que se colaba por una ventana, sobrenatural, en un lugar histórico del encuentro entre la imaginación y la realidad, un club. También ahí había cuadrados negros de tela bordados como si el color negro pudiera ser tornasolado, como si el cuadrado pudiera camuflar su forma, como si un pez pudiese vivir fuera del agua en una fantasía irracional de ensueño atravesada por el ardor intenso de una bala entrando en el cuerpo. Es este el contexto en el que un dibujo puede elegirnos.



Hace muchos años soñé que mi hermano me disparaba por la espalda. Esa noche con esa bala tomé la decisión de haber perdido mi única certeza. Dejé de temerle a la oscuridad y al tiempo, aunque a veces la sensación se repite, como el entramado de hilos que se reúnen en el mismo lugar para formar el punto de un tejido resistente. Porque lo frágil es el papel.En las obras de Nando los dibujos trascienden lo duro o lo blando, parecen exórganos, órganos que están fuera de la piel, fuera del papel y fuera del tejido.
Desde las imágenes desprendidas de cuentos y fábulas, desde el miedo o desde el amor, desde la teoría cyborg o desde las contra pedagogías va a tratarse de esto, del encuentro, de tøpica cómo tacto, afinidad y piel. No creo que la exposición como formato en el arte esté agotado. Por eso el negro, por eso el dibujo, porque hoy nuestro refugio es oscuro y es nuestro campo de batalla: un cubo negro cargado de palabras y trazos de un lenguaje incrustado con hilos y agujas que te dice que comas tierra, que seas infiel al orígen, a ese orígen impuesto e inculcado. A esa trampa tan visible. Las armas se siguen usando porque son eficaces, pero el cuerpo ya no está bajo la piel.

Por Guadalupe Creche.

La ausencia como una bala que te atraviesa el cuerpo hasta el 10 de agosto de 2019 en Tøpica, subsuelo de Krausen (Laprida 580 - Tucumán - Argentina)



Tøpica es un proyecto mutante, una idea generadora, un cúmulo de deseos que se configura a medida que las cosas ocurren.


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