¿Qué tan oscuras pueden ser las sombras? | Belén Rímini en Subsuelo (Rosario)

¿Qué tan oscuras pueden ser las sombras?. Belén Rimini en Subsuelo desde el viernes 28 de junio de 2019 hasta el domingo 28 de julio de 2019.

¿Qué tan oscuras pueden ser las sombras?. Con esta pregunta Belén Rímini quizás nos presente una paradoja.



En su ensayo “El Elogio de la sombra”, Junichiro Tanizaki reflexiona sobre las sombras como el eje central de la estética en la cultura tradicional japonesa. Este autor reconoce en las sombras, las penumbras y los claroscuros, el componente fundamental para generar y resaltar la sugerencia y el misterio que hacen a la belleza profunda de las cosas.



Señalando a su vez un contrapunto con Occidente donde lo bello suele estar asociado a la luminosidad, el brillo y lo pulido.

En esta serie de dibujos algo parece irrumpir en la materialidad de las formas, diseminándolas o pulverizándolas hasta agotarlas en el blanco del papel, para inmediatamente volverlas a hacer aparecer y ser vistas. Intercalando lo que aparece con lo que se oculta en un devenir de lo visible a lo invisible y viceversa. Aquí las sombras aparecen como el signo fundamental que originará este acontecer visual en el que la belleza aparece ligada a la extrañeza.



En su procedimiento combina la meticulosidad y el detalle con la experimentación y el gesto corporal, dibujando también con la yema de los dedos. Además en su forma de trabajar el material aparece una operación conceptual compleja ya que, a modo en principio paradojal, dibuja borrando. Así en gran parte de las superficies, las más abstractas, dibuja con polvo de grafito y goma de borrar en simultáneo. Arrastrando el polvo de grafito con la goma construye superficies y trazos que alternan en la huella la carga del material del grafito y a la vez la falta, la carencia del mismo.

Con sensibilidad y refinamiento la artista trabaja con los vacíos rodeando las formas o interrumpiéndolas. Los intervalos abren la temporalidad de las imágenes, evidenciando en la materialidad del papel en blanco un potencial germinador y demoledor a la vez. Así en la continuidad de las formas se introduce la fugacidad y la impermanencia, el movimiento y lo inestable.



Pero además diferentes ritmos y duraciones se superponen e interceptan en estas imágenes mediante las impredecibles inflexiones de las luces y las líneas o por la desintegración y transformación de texturas rugosas, follajes, figuras de flores y guirnaldas, en esfumaturas o manchas. Misteriosos sedimentos asumen la fluidez del tiempo al disgregarse y volverse a condensar. Terrenos rocosos y montañas se alternan con borramientos y formas difusas en un deslizamiento de lo figural a lo abstracto.



Inauguró el viernes 28 de junio de 2019 en Subsuelo (Balcarce 238, Rosario)




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