FABRIK. Sobre la circulación de datos, bienes y personas. El poder evocador de los objetos

El origen de FABRIK se remonta a 2015 cuando se exhibe por primera vez, en el Pabellón de Alemania para la Bienal de Venecia llamada All the World’s Futures. Para esta bienal se articularon 3 ejes conceptuales: “Jardín del desorden”, “Vitalidad: de duración épica” y “Leyendo el Capital”. Una bienal muy crítica con una visión álgida sobre el mundo global, cuyo curador general fue el africano Okwui Enwezor. A partir de allí Fabrik se vuelve itinerante por el mundo y llega aquí a Proa21 con una adaptación para la plataforma de experimentación que propone este espacio de arte joven.




Tobias Zielony, The Citizen, 2015 [El ciudadano]
Siete fotografías a color en varios tamaños, dispuestas en planchas impresas en tinta y montadas en aluminio Dibond. Diarios desplegados en vitrinas verticales. Cuatro vitrinas horizontales con treinta imágenes. Diarios de dieciséis páginas, formato tabloide, ofrecidos al público; detalle de las impresiones.


Olaf Nicolai, Hito Steyerl, Tobias Zielony y Jasmina Metwaly junto a Philip Rizk son los artistas que intervienen el espacio de exhibición. Fabrik en alemán significa fábrica, aquí los artistas toman este concepto y lo trabajan como un espacio visual para la fabricación imaginaria de imágenes.

La exposición aborda la circulación de bienes, la migración de personas y de datos. Desde una perspectiva social, un lugar donde se producen ideas e imágenes que ya no se entienden como un medio para la reproducción de la realidad, sino como indicadores de cómo cambiarla. FABRIK es un collage de las imágenes contemporáneas.


Hito Steyerl, Factory of the Sun, 2015 [Fábrica del sol]
Video de un canal, archivo de video HD pro rez.MOV, grilla azul iluminada y desplegada en el piso, armazón con pantalla para proyector, reposeras y sillas de playa; fotogramas.

Las obras aluden a un fuerte contenido teórico elaboran un tejido conceptual que trata sobre el destino del trabajo industrial, la explotación la alienación producida en el siglo XIX la progresiva automatización de la producción y la tercerización que lleva a la pérdida del trabajo para todos. Temas que preocupan en este contexto mundial en el que vivimos. Pero que también puede ser leída mediáticamente, como una expresión de lo que las imágenes tienen de artificial y de construido.
El objeto artístico (fotografía, video instalación) con su poder evocador funciona como herramienta que reproduce la realidad que menos dice de dicha realidad. Con esta circulación de datos, objetos e imágenes se producen nuevos contenidos expresivos y propone una mirada que alienta la apertura del pensamiento.


Jasmina Metwaly / Philip Rizk, Out on the Street, 2015 [En la calle]
Instalación: proyección de video HD monocanal, 72, sonido, filmación de teléfono celular en una pantalla, baldosas de cemento del techo de un edificio de El Cairo, cajas de madera, seis dibujos y cinco fotografías plegadas como un mapa; fotograma.


Curaduría: Florian Ebner



FABRIK – Sobre la circulación de datos, bienes y personas hasta el 14 de julio de 2019 en en Fundación Proa (Av. Pedro de Mendoza 1929 - CABA) @FundacionPROA



Texto curatorial

En alemán, FABRIK significa fábrica, y una fábrica es un lugar donde se fabrican cosas. Esta muestra transforma la sala expositiva en una fábrica imaginaria, un lugar donde se producen ideas e imágenes, imágenes ya no entendidas como un medio para reproducir la realidad sino como indicadores
de cómo modificarla.
Visualizar las metamorfosis de las imágenes contemporáneas también implica hacer visibles las fallas de nuestro mundo global interconectado. De maneras muy diversas, las obras expuestas abordan la circulación y la migración de las personas y de las imágenes. Estas obras exploran otras formas de
participación y hurgan en la profundidad cultural de ciertas iconografías que se han vuelto dominantes en nuestro mundo mediatizado. Al mismo tiempo, analizan el rol de la luz como elemento conductor de las más recientes técnicas de transmisión de datos, y deconstruyen las promesas de nuestra cultura digital transparente.
Tanto en lo formal como en lo político, estas obras de producción contemporánea cumplen con el mandato de László Moholy-Nagy, quien en 1922 dictaminó que los medios técnicos ya no debían reproducir las circunstancias dadas, sino producir realidad (imagen).
El origen de esta fábrica se deriva del Pabellón alemán de la Bienal de Venecia 2015, y ahora pone a prueba su eficiencia con muestras itinerantes alrededor del mundo.


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