“Para todes, tode”: Militantes del género y la memoria

“Para todes, tode”, así se titula la exhibición federal y feminista que generó múltiples reacciones tras haber inaugurado el sábado 9 de marzo en el Centro Cultural Haroldo Conti. Muchas de las voces que se alzaron mostraron su apoyo a dicha exposición colectiva curada por Kekena Corvalán, mientras que otras buscaron censurar funcionando como tentáculos opresores de un sistema heterocispatriarcal y dogmático.
Si nos preguntamos el motivo, quizá lo encontraremos en su afán por perpetuar el statu quo, uno que se maneja a base de privilegios para un porcentaje reducido de la población. Uno temeroso a la ola violeta y verde.

De hecho, estos colores que se han convertido en el emblema por excelencia del feminismo son el espíritu de la muestra, representándose a través de sus participantes (más de 100 artistxs y comunicadorxs mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binarixs) y sus obras. Vale aclarar que, en los tiempos que corren, esta característica se vuelve imprescindible para la inclusión y la toma de poder de lxs históricamente oprimidxs. Para lograr esto, Corvalán trazó varias líneas conceptuales altamente
significativas en la actualidad. Dentro de los ejes presentes en la exposición se encuentran los siguientes, que me gustaría nombrar como: Cuerpas, Sexismo. Uno de los artilugios del machismo y Alabada sea la disidencia.

Cuerpas

Las corporalidades y la reapropiación son algunos de los temas centrales de las luchas feministas de hoy en día. Entre otras cosas, se pone en manifiesto que ya no se trata de un “deber ser” en diálogo directo con un cuerpo unívoco, y cuyas decisiones sobre el mismo dependen de unx otrx. En este sentido, tanto la colectiva Las Guarangas, entre otrxs, exponen a través de la fotografía una vasta diversidad de cuerpos feminizados, desligándose del canon impuesto especialmente por los medios
de consumo. Mujeres hermanadas con bustos caídos, firmes, chicos, grandes y extraídos; figuras delgadas, gordas, petizas, altas e intervenidos. Éstas son algunas de las imágenes que pueden verse en sus obras.

Mientras que Natacha Voliakovsky, en la performance llevada a cabo durante la inauguración, Algo de mí, vuelve a mí; trabajó la soberanía corporal. En la misma extrajo su propia sangre para ingerirla y ofrecérsela al público. Un espectador se animó a tomarla. Esta acción que permitía cierta complicidad con respecto a nuestra autonomía como individuxs, generó no solo miradas encontradas y murmullos entre desconocidos, sino también una reflexión que posibilitó la deconstrucción de los prejuicios asociados a la sangre de las personas estigmatizadas, incluso días después de su realización.



Sexismo. Uno de los artilugios del machismo

¿Cuántas veces se ha callado o subestimado la opinión de una persona por su género o sexualidad? ¿Cuántas veces se ha desvalorizado el trabajo de la llamada minoría, y más aún en el ámbito doméstico? ¿Cuántas veces se ha violentado a una mujer cis, lesbina, trans, travesti y no binarix? Todas las preguntas tienen la misma respuesta: Una infinidad de veces.

Estas agresiones son algunas de las que se presentan en obras como la serie fotográfica de Roxana Toledo. Tres autorretratos que exploran diferentes instancias de la violencia de género. En éstas la artista se encuentra ubicada en la cocina y con un pullover color verde frente a la cámara, rompiendo la cuarta pared. Una sucede a la otra, en la primera tapa sus ojos, en la segunda sus oídos y en la tercera su boca. Es decir, Roxana introduce el terreno de lo privado manifestando, por un lado, lo que no se ve, lo que no se oye y de lo que no se habla; y por otro, cómo la manipulación y el sometimiento finalmente consiguen cegar y silenciar a las víctimas.

En diagonal a dicha producción, se dispone la pieza de María Mascaró. Un mural de recortes de la columna Última ovación del diario El País. Un despliegue visceral del machismo, a través de publicaciones divididas en “Ellas” y “Ellos”. Las imágenes de las publicaciones toman a los cuerpos como meros objetos de consumo bajo la heteronorma, reforzando con los textos la construcción de roles sexistas de la mujer cis y del hombre cis.

Alabada sea la disidencia

Santas Maricas, Tortas y Travas. De esta manera, Lucy Bruniard titula la obra que glorifica a figuras emblemáticas como Lohana Berkins, Diana Sacayán, Pepa Gaitán, Batato Barea, Judith Batler y Sasa Testa, entre otrxs. Mediante estampitas personificadas dentro de cajas de cartón y velas, construye un santuario de identidades, o mejor dicho: altares paganos, cuya estética y materialidad reflejan ni más ni menos que la precariedad propia de la crisis económica del país.

Estas características distintivas de la religión católica, particularmente tomadas del rezo como parte de nuestra cultura popular, también se encontraron en Virgen Abortera de Coolpa, la obra que ha escandalizado a la población conservadora y provida. Una estatua de la Virgen María con el pañuelo verde a favor del aborto legal, seguro y gratuito; tapándole parte del rostro, cual combatiente que milita en las calles por sus derechos.



En paralelo, Mara Verena elabora un confesionario de madera fálico en Confesionario/Masturbatorio, buscando exponer cómo opera la institución religiosa en cuanto al sometimiento, la relación entre el flagelo, la culpabilidad y el deseo. Además de manifestar una postura irreverente y subversiva, al revelarse contra el sistema que propone estas dinámicas sociales y creencias, a través del lema “me confieso y me masturbo al mismo tiempo”. Con esta pieza la artista manifiesta que la confesión no existe, así como tampoco el pecado.

Si bien las obras nombradas dan un panorama general de la muestra, para terminar de comprender la atmosfera que se respira en la misma, es crucial retomar las palabras de la curadora: "Linda Nochlin en 1971 lanza una pregunta fundacional en nuestros estudios: ‘¿Por qué no han existido grandes artistas mujeres?’. Hoy debemos reformular esa cuestión, como curadoras, profesoras y gestoras de otros posibles, planteándonos cómo podemos pensar el mundo del arte desde el género, la raza y la clase comprendiendo que estos temas requieren acción.

Por ello, la comprensión interseccional es clave, no para quedarnos allí y volverla meramente el eje de papers de investigación, sino fundamentalmente para llevarla al plano de la circulación, de la interpelación, de la acción, desde las prácticas, desde lo performativo. Porque si algo nos enseña la cuarta ola y su colorida expresión en la marea verde, es que el deseo se territorializa, se lleva al espacio y se disputa. Las calles, las plazas, las bancas legislativas, los cupos en Salones y Ferias, las aulas de las escuelas, las iglesias, los hospitales, todo lo que la marea verde logró permear.
Ese es uno de los grandes aprendizajes que incorporamos a nuestros estudios.

Esta cita deja en claro que independientemente del campo del que se provenga; el cuestionamiento, la reflexión y la acción son inminentes. Ya no volvemos atrás, no hay posibilidad de callarnos. Nunca más.





Para todes, tode - Plan de Lucha
Curadora: Kekena Corvalán
Inauguración: Sábado 9 de marzo
Hasta el domingo 26 de mayo de 2019

en CC de la Memoria Haroldo Conti Av. Del Libertador 8151 CABA
Twitter @CCMHCONTI
Instagram centroculturalconti



por Camila Stehling, 9 de Mayo de 2019
compartir