Eugenia Calvo. El inicio del movimiento

Una intervención realizada en el marco de la muestra "El inicio del movimiento" de Eugenia Calvo, realizada el sábado 9 de febrero de 2019 en la Casa-Estudio de Hilarión Hernández Larguía (San Luis 448 - Rosario




“Una casa, principio de muchas casas.
Desde que salga el sol, hasta que se caiga,
lo que hay en el mundo, sin medir cuánto se deja entrar y salir.
Animar al dormido aunque se ponga a protestar
y aunque haya que forzar”.


La casa, el edificio y la ciudad son los paradigmas con los que Eugenia Calvo indaga en la historia material del mundo público y privado, reinscribiendo la energía subyacente de los objetos y de la arquitectura que los define y los contiene.

El proyecto El inicio del movimiento surgió en 2018, como parte de aquellas propuestas donde la artista indaga en la posibilidad de una transformación radical.
Una alteración inmersa en lo oculto, lo secreto, lo que debe descifrarse para abrirse como emblema de un imaginario rebelde ante lo que se presenta como decadente y temerario.

La referencia es la casa en la que vivió el arquitecto Hilarión Hernández Larguía (1892-1978). Se trata de una vivienda y estudio que él mismo proyectó e hizo en 1929 y que desde hace varios años se encuentra cerrada, esperando su suerte en el destino inmobiliario.




Esta locación es el punto de partida de un camino conducente a dos procesos paralelos. Uno de investigación, sujeto a búsquedas donde rige lo intuitivo. La casa es pensada como registro y metáfora de su propia inscripción en la ciudad.
Y también como espacio de recuperación de rasgos historiográficos que habilitan interferencias narrativas. Aquí Hilarión Hernández Larguía es imaginado como un “hombre de acción” tal como lo definiera la investigadora Silvia Pampinella, considerando su actuación como arquitecto —hoy de referencia decisiva en la ciudad de Rosario, siendo el Museo Juan B. Castagnino una de sus obras más destacadas y una de sus plataformas de gestión deviniendo en su primer director–, y partiendo de lo que posiblemente sea su primer texto de divulgación, publicado en un folleto de 1917: “La importancia de la orientación y de la ventilación en la vivienda”. Un activista cultural cuyo hogar fue “un lugar de encuentro de los protagonistas rosarinos de la arquitectura y de los visitantes del ámbito de las artes plásticas, las letras, la música y la educación”. En este plano, también cuentan los fundamentos formales de la elección de esta residencia, que tiene un total de trece aberturas. Éste es un aspecto estructural trascendental para el desarrollo de este proyecto que, en esta faceta de investigación intuitiva, llevó a la artista a entrar en este domicilio, a sus patios y a sus habitaciones, a leerlo y limpiarlo para luego trabajar allí, a invocarlo a través de la escritura de un poema, dejando constancia de ello en una pieza gráfica fechada en octubre de 2018, diseñada conjuntamente con Joaquina Parma.




El otro proceso consta de un plan de acciones que incluye la realización de una serie de piezas específicas (dispositivos de apertura), la concreción de una intervención que sólo puede ser vista desde el exterior, usando las aberturas del inmueble, y una producción editorial, planteada como una suerte de proyección empírica de esta propuesta.

Estos procesos de trabajo se hallan atravesados por un deseo profético: el abrimiento de esta casa, de sus puertas y ventanas. Un movimiento (ilusión) donde el aire pueda ser capaz de activarla liberando sus energías y provocando su reafirmación en la ciudad. Un pronunciamiento que la señala además como la residencia personal de Hilarión Hernández Larguía, es decir, como el espacio privado e íntimo donde se pensó, gestó e impulsó la proyección de otras casas, alegando que, paradójicamente, ahora está cerrada. En este sentido, la iniciativa se sostiene en la ambición de reunir un gran interior con un gran afuera, generando un diálogo para que, mientras dure el sol, esta casa y la ciudad vuelvan a respirar juntas.




Sobre la intervención

La intervención El inicio del movimiento sucede a partir de las 10.30 hs. de la mañana del día 9 de febrero. La cita es en la vereda del frente de lo que fuera la vivienda del arquitecto Hilarión Hernández Larguía, ubicada en la calle San Luis 448, Rosario, Argentina.

La fachada se encuentra con sus 13 aberturas despejadas, fijadas en posición de apertura mediante un sistema de estructuras de hierro que impide que puertas y ventanas se cierren, obstruyendo también el acceso a las personas.

Como parte de esta acción, en la home page del sitio web de la galería Diego Obligado, que contiene la información general del proyecto, sólo por ese día se dispone una pieza gráfica con un poema que invoca a esta casa-estudio proyectada y habitada por Hilarión Hernández Larguía entre 1929 y 1969. La invitación a su lectura, canto o recitación responde al deseo de que sus puertas y ventanas sean llamadas a un nuevo movimiento, al teatro de su apertura.

En el lugar, se informa sobre la posibilidad de acceder a esta pieza mediante dispositivos electrónicos (celulares, tabletas, etc.).

La intervención finaliza hacia el anochecer.




Sobre la publicación

Como una suerte de epílogo del propio proyecto, El inicio del movimiento contempla también la realización de una publicación que es concebida como otra faceta de apertura.

Diseñado junto a Joaquina Parma, este libro reunirá ensayos de tres escritores, poniendo en foco las líneas de pensamiento que esta producción establece en un marco de consideración del arte como una ficción útil.

Para la gran tradición que erigió el happening en la historia cultural, el conocimiento surge de la experiencia. En este sentido, esta propuesta editorial propone otro inicio del movimiento que, en paralelo y como parte de la realización de la acción-intervención propuesta por la artista, opere como una onda expansiva.

Una plataforma, a su vez, tendiente a reinscribir esta propuesta según el cruce de distintos anclajes: filosofía, sociología, arquitectura y teatralidad.

Coordinación de la edición: Nancy Rojas
Fecha posible de lanzamiento: fines de mayo de 2019

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Susurrando

Hay que emprender un ejercicio de existencia para arrimarte a la vida.

¡Que haya ojos nariz y boca!
Planta baja
Primera planta
Segunda planta
Tercera planta
Abrir, abrir, abrir.

Que se caiga la separación, desde el principio hasta el fin.
Que el mínimo proyecto de aire recorra todo,
y el ruido y la luz también.
Abrir, abrir y abrir
y volver a respirar.
¡Que haya ojos, nariz y boca!
335 metros cuadrados edificados.
Del garaje a la guardilla, abrir.
Una casa, principio de muchas casas.
Desde que salga el sol, hasta que se caiga,
lo que hay en el mundo, sin medir cuánto se deja entrar y salir.
Animar al dormido aunque se ponga a protestar
y aunque haya que forzar.
¡Que haya ojos, nariz y boca!

crac crac, crac, crac, ¿ cómo sonará la resistencia de las cosas al despertarse?



El inicio del movimiento de Eugenia Calvo se puede visitar hasta el domingo 3 de marzo de 2019 en Diego Obligado Galería (Güemes 2255 - Rosario)
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ESTE PROYECTO ES POSIBLE GRACIAS A LA BECA: NOTABLE GRANTEE, THE POLLOCK KRASNER FOUNDATION.
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