El gusto es nuestro 2, una muestra colectiva, en galería chiquita

chiquita es un espacio de arte móvil. Es un proyecto de Julián Sorter y Alpha Centauri es una galería gestionada por Nina Kovensky.


Ayelén Aguero




El gusto es nuestro 2 fue una muestra colectiva, en chiquita, que tuvo lugar en Alpha Centauri, en octubre de 2018 y en la que participaron: Nina Signorelli, Ayelen Agüero, JF Barrens, Gabriel Glaiman, Adolfa Marian, Cecilia Closa, Barbi S.A., Camila Malenchini y Garazi Valmaseda, Agustina Leal, Santiago Rey, Alberto Sassani, Melisa Rheingrüber, Poesia y Beats (Flor del Castillo, Fernando Toth y Guadalupe Habif), Sebastián Desbats, Martina Mordau, Facundo Diaz, Celina Eceiza, Alexis Dos Santos, Antonella Agesta, Gauchboy (Gabriel Bergonzi), Sol Severina, Luciana Holograma, Daniel Werner, Dana Ferrari, Constanza Pulit, Ariel Bergman, Martín Kovensky, Maria Ferrari Hardoy, Better Alvarez, Santiago Cervio Martini, Sebastian Cayol, Felipe Alvarez Parisi, Centro Cultural Sheraton, La Piba Berreta, Rodrigo Lara Serrano, Agustina Palazo, Johanna Borchardt, El Pelele, Nina Kunan, Daniel Leber, @se.feli (Cecilia Closa y Juane Odriozola), Gonz XP


Barbara Pampín




El día del cierre de la muestra se realizó una charla abierta sobre chiquita, la muestra y otros
proyectos relacionados.

JULIÁN SORTER (chiquita):
Bienvenides a todes, gracias por venir!
chiquita es un proyecto que tengo yo que es un espacio de arte en una caja. Yo tenía la fantasía de tener un espacio propio. Un día boludeando con una caja la pinté de blanco y dije “este es el espacio de arte”. Las muestras empezaron en 2016 y eran individuales, pero a fines de 2017 organizamos una muestra colectiva de muestras individuales, Las mil y una muestras, en El Universo, el espacio de Fernanda Laguna. Pusimos un aviso en ramona y compartimos por redes sociales, y vinieron 80 personas, muchas desconocidas, con sus muestras. Después de esa experiencia me quedé pensando cómo elegir los proyectos para programar el 2018 y como no se me ocurrió, decidí no elegir y volví a hacer una convocatoria abierta. Necesitábamos un espacio cerrado donde hacer la muestra porque hacía frío y Nina Kovensky nos invitó a su galería, Alpha Centauri.

Me quedé pensando si se puede hacer una muestra buena sin elegir. Y si las muestras en las que se elige están buenas. Lo que sea que “buenas” quiera decir. Y también: ¿quién elige?. Vinieron 40 artistas. El montaje fue negociado; para mí lo más importante no era cómo se viera la muestra (importante, pero no lo mas importante). Entonces cuando venían les artistas les proponía pensar juntes cuál era el mejor lugar para su obra, armar sentidos, formas, narraciones, afinidades, lo que sea que sea aquello que hace que decidamos una cosa u otra en una obra o en una muestra y todes probaron, encontraron sus lugares y todes tuvieron algo de lo que pidieron y también tuvieron que ceder algunas cosas para dejar espacio a les demás. Una especie de montaje asambleario.


Cecilia Closa


La muestra llevó el nombre de El gusto es nuestro, que es una frase hecha y un disco de Joan Manuel Serrat, Ana Belén y Víctor Manuel y pensando de quién es el gusto, no solo apropiarnos del gusto, también reconocer que nosotros construimos gusto y que lo podemos nombrar, describir, cuestionar, amar, etc. Pero la frase también estaba en mi cabeza porque Franco Mehlhose hizo una muestra el año pasado en la galería Bum, que se llamó El gusto es nuestro. Entonces charlé con Franco y me sugirió ponerle El gusto es nuestro 2. Me pareció muy buena idea, no negar que habíamos copiado el nombre de la muestra de otre artista sin querer, evidenciarlo y reconocer el precedente, que también es una manera en que se arma el gusto, por lo que hacen les demás...

No llegamos a escribir un texto de sala, entonces pensamos hablar de la muestra en el cierre, como una conclusión, un texto a partir de la muestra y no al revés. También invitar proyectos afines, referentes, parientes: Alpha Centauri, La Baranda, Galería Amistad, Fernanda Laguna, Bernardo Zabalaga, y faltan muchos otros mas, hay muchísimos precedentes, la Ene, los comienzos del MAMBA, las maquetas de Jacoby, Gordín en la puerta del ICI, unas muestras que hacia Obrist en su cocina, White Cubicle, que funciona en un baño, Lluvia dorada, que funciona en un baño en Puán, Alfombra Roja, proyecto Cara de Lino Divas y varios mas... Y muchos son de acá, así que me parece que hay algo local...


Celina Eceiza


-¿Por qué dejó de ser una caja de cartón?

-Yo pienso a la caja como el local, el edificio. Pero los espacios de arte no son solamente su espacio físico, se pueden mudar, o les artistas hacen la muestra en la terraza, en el baño, en la vereda... y no es tan fácil meterse en una caja. La caja está disponible y hay artistas que la usan pero no obligo a nadie...

NINA KOVENSKY (Alpha Centauri):
Alpha Centauri es una galería que existe hace varios años y se había desocupado. Yo usé el espacio un tiempo como taller y después decidí reciclar la identidad de la galería, mantuve el nombre, y me propuse organizar muestras por gusto, para usar la palabra. Tengo este lugar y la oportunidad de hacer lo que quiera. Invito personas que están haciendo cosas y necesitan el lugar para mostrar y les acompaño en la producción de la muestra. El proyecto lo financio con una plata que gané con un premio en arteBA. En el medio de la programación se liberó una fecha y surgió lo que contó Juli. Necesitaban un espacio y vimos si entraba la propuesta acá. Fue todo un desafío, venía programando muestras individuales, y esta es la primera vez que tengo que negociar con tanta gente. Estuvo
buenísimo ...

FELIPE ALVAREZ PARISI (La Baranda): varies de les que estamos acá tenemos un proyecto que se llama La Baranda Galería. El proyecto surge como la primera galería útil.
Nosotros estamos haciendo el programa de artistas de CIA (Centro de Investigaciones Artísticas) y nos vinieron a contar que había un problema con una baranda en el palier del departamento donde funciona CIA, que es en un 5o piso. La gente sale a fumar y se sienta en la baranda de la escalera y es peligroso, entonces nos propusieron que armáramos una obra de arte en la baranda, porque las personas respetan a las obras. Propusimos hacer una obra distinta cada semana, cada becario del programa. Y ahí surgió la idea de armar muestras que ocupen barandas, que inhabiliten la funcionalidad de esa baranda. El proyecto funciona con sede en CIA. Todos los martes a las 18 hs. hay inauguración, están todes invitades. Siempre es una muestra individual de une artista distinte. Una de las bases de La Baranda es que no hay guión, de hecho hoy nos invitaron a decir algo acá y no sabíamos qué íbamos a decir y me toco hablar a mi pero podría haber hablando cualquiera. Tiene algo parecido a chiquita en que su espacio es un no espacio y a la vez es muchos espacios. Si bien la base del proyecto está en CIA, en todos lados hay barandas, todos tenemos una baranda...


Nina Kunan


ANDRÉS S ALVEZ (La Baranda): Lo que esta bueno de La Baranda y los proyectos que nombramos es la limitación. En La Baranda tenés un espacio limitado de un metro y dos horas para armar, porque se desmonta la muestra anterior a las 16 hs. y se inaugura la siguiente a las 18 hs., no hay plata... esa limitación hace que surjan cosas re ricas, algo del montaje rápido, manija, te ayudan los que pueden porque no todos pueden, une va a comprar el vino, otre ayuda a colgar las cosas y salen cosas muy grandes para el poco tiempo que hay. Los proyectos que tienen límites como formato, como productor de cosas, te ayudan a pensar nuevos proyectos, porque el límite está tan marcado que por ahí te distendés de ciertas pretensiones o ideas que tenés sobre la obra, y te permitís trabajar más liviano, más rápido y en esa rapidez salen cosas re lindas, la limitación me parece re importante en todos estos proyectos, y en la Argentina ...


Sol Severina


FERNANDA LAGUNA (El Universo): Iba a contar una anécdota que me pasó cuando di un taller en CIA. Vino una chica con un powerpoint y me mostró tres obras y yo me quedé como “¿Qué le digo? No sé qué decirle” porque además odio opinar sobre obras de arte por eso no doy clínicas pero bueno, necesitaba la plata, y entonces le dije; ¿Qué querés vos? Decime lo máximo que quieras, quiero saber lo que vos querés.” Y ella me dijo: “Quiero ser famosa”. Y dije “¡Hubiéramos empezado por ahí! Yo te voy a enseñar como ser famosa.” Y le dije: “Tenés que abrir tu propio espacio”. Y en un punto tiene que ver con que si no es esperar la aprobación de alguien que venga de afuera para vos ser famosa. Y si abrís tu propio espacio vas a ser famosa, primero para les que exponen en tu espacio, ya vas a tener un nombre o alguien que te mire por tener tu propio espacio. A ella le pareció bien, se quedó conforme, le pareció que no era tan difícil tener un espacio aunque sea en cualquier lugar.
Yo tengo una visión del arte que no es del bien, me pareció lo mas hermoso que me dijera que quería ser famosa, pensé “¡Esta chica va a llegar lejos!” Porque no piensa hacer un arte para el bien de la humanidad, piensa en lo que ella quiere ser. No sé donde estará ahora porque era de otro palo, viste que hay muchos palos en el arte, acá por ejemplo hay un palo, y bueno, eso me gustó y me gusta a veces pensar que lo que uno hace no son ideas del arte teóricas... yo una vez hice una muestra que se llamaba Colgada, porque de repente vi en el calendario de Belleza y Felicidad que era agosto y no tenia ninguna muestra programada, me había colgado!. Y entonces dije “Hay mucha gente que no me quiere, voy a hacer una muestra abierta para que venga todo el mundo a mostrar y acá me voy a ganar muchos amigos” y era una muestra donde cada uno venía con lo que tuviera, el clavo, el martillo, grafitti, también dibujo en la pared, hubo cosas controvertidas, medio nazis que pusieron y hubo todo un debate porque lo que un artista decía influenciaba la obra del otro artista... Fue un lindo ejercicio de convivencia que eso esta bueno y a veces uno piensa en esto de la convivencia, mas que yo también pienso que no hay que tener el gusto o que sea bueno, yo no creo en lo bueno, pero creo que pueden aparecer cosas reflexivas que, no sé, a alguien le sirven, o no, y que eso ya es mucho o nada, ¡solo pasarla bien! En la muestra venía la gente y yo no sabía ni quienes eran! Yo les había dicho que trajeran una botella de vino, y cada uno traía su gente...


Nina Signorelli


FRANCO MEHLHOSE: Pasó esto que contó Juli, lo del nombre, que fue gracioso. Me enteré de la muestra y me quedé pensando “¿Qué hago?” Entonces le mandé un mensaje a un amigo y le pregunté “¿Qué pensás de esto de que dos muestras tengan el mismo nombre?” Y él no me entendía. Después le pregunte a otro amigo y me dijo “Dale, charlalo con elles”. Y ahí fue que le hablé a Juli y él me preguntó “¿Y vos como te sentís?”. No lo pensé mucho, pero estaba bueno esto de que pudiéramos charlar y después definimos ponerle el 2.
No se si es tan importante el nombre de una muestra. A veces uno lo piensa mucho, a veces no lo pensás nada, a veces está de antes o aparece después... a la que hice el año pasado le puse El gusto es nuestro porque pensaba la noción de gusto, también era como un saludo de bienvenida y también yo estaba haciendo algo con un chico que era mi novio, así que era algo juntos... bienvenidos a esto...



Melisa Rheingrüber


IVAN MORALES (Galería Amistad): Junto con Francisca Amigo y Almendra Cohen y Andrés S Alvez en su momento surgió un proyecto que es súper pariente de todos estos, que se llama Galería Amistad, básicamente teníamos ganas de mostrar, y paso que Almendra vació su casa para hacer unas refacciones y dijimos, “Usemos el espacio de la casa vacía” y a partir de eso nos juntamos a charlar, a pensar qué nos motivaba... están las ganas, tenemos esto, lo hacemos... así que a partir de eso pensamos en el contexto, en las ideas en relación a utilizar lo que tenemos cerca, por qué si, por qué no, así que... decidimos aprovecharlo como espacio de experimentación, espacio de encuentro. Todavía es un proyecto bebe, arranco este año, esa fue la primera edición y ahora Almendra y Fran organizaron una segunda vuelta, que en esta ocasión se llama Idílico Epicúreo, están invitados todes a participar...

FRANCISCA AMIGO (Galería Amistad): Galería Amistad, como chiquita no tiene un espacio físico fijo sino que va circulando por casas de amigos o gente que se copa y quiere ofrecer su casa como un lugar de reunión para estas obras y estés artistas que tienen ganas de mostrar lo que están haciendo, esta edición va a ser en lo de Igor y Gloria, mi papa y su mujer que se coparon y quieren abrir su casa para que nos reunamos ahí... todes están invitades a mostrar, mandamos una invitación a muchos contactos y después si quieren paso el mail para que puedan mostrar, la muestra va a ser el 10 de noviembre, son muestras que duran el día, y es para compartir.

BERNARDO ZABALAGA: Yo había pedido a Nina si me dejaba hacer una experiencia en su taller, lo que yo pensaba que todavía era su taller y me dijo “Si, voy a estar montando esta muestra pero venite”.

La experiencia que yo tengo es ir al atelier de un artista con un sobre hecho de papel periódico, de celofán y de aluminio y estar 3 horas metido adentro de este paquete. El artista me cierra, yo me quedo ahí metido y a las 3 horas el artista corta el adhesivo y yo salgo, como un pacto, es una experiencia que estoy haciendo hace un tiempo y lo quise retomar.
Lo que yo no sabia es que el montaje era con 40 artistas. Estuve el segundo día de montaje durante 3 horas metido dentro del paquete, un poco mas, porque Nina se olvido.
Juli y Nina y les artistas estaban hablando a mi lado, pero no se acordaban, yo ya había pasado a ser parte de las obras que estaban ahí. Fue una experiencia bastante singular porque por momentos había un juego entre no ser parte de la exposición y sentirme parte, como estar adentro y afuera. Lo que yo estoy haciendo con esta experiencia es un ejercicio, no es una obra, es una investigación sobre lo que es hacer un viaje chamánico dentro de un paquete de periódicos, con una persona que este afuera que pueda sostener mi energía porque solito no funciona. Entonces fue bastante caótico porque pasaron decenas de personas. Había gente que no podía creer que había una persona metida dentro de ese paquete y hablaban de eso y una que otra persona llego a tocarme, tipo “¿Qué hay aquí?”.

Alguna de las cosas mas bonitas que experimenté y se lo puedo devolver a la gente que expuso aquí, fue que había algo con la voz de Juli y Nina cuando hablaban. Los artistas entraban y salían y “¿Dónde ponemos esto?” y “¿Qué hacemos con aquello?”. Claro, en un montaje siempre hay una dosis normal de estrés, ¿no? Para los artistas, para los curadores, entre que “espero que lo que te estoy trayendo quede bien y sea copado” y “me esforcé por traerlo” o “me da igual, ponerlo donde te dé la gana”, hay toda una suerte de matemáticas que se está gestionando. Y entonces había momentos en que había mas estrés y lo interesante es que las voces de Nina o Julián, cada vez que hablaban generaban bienestar en mi cuerpo. Cada vez q ellos hablaban yo decía “Ah, que bien”. Alguna cosa sobre esa idea de curar o cuidar, que era lo que ellos estaban haciendo con 40 obras, de 40 personas... en mi cuerpo cada vez que ellos hablaban había una suavidad. Y fue muy interesante la verdad, no me lo esperaba.
Hoy he venido a ver la exposición, que no pude venir a la inauguración entonces la vi ese día y hoy. Puede que sea un cliché, pero parece una muestra muy millenial, mucha info, mucho tironeo, mucho de aquí, mucho de allá, muchos colores, cosas que se estabilizan, cosas que se desestabilizan. Y creo que cuando estuve en el paquete me sentí un poco así, jalado por momentos por sinergias de cuerpos, de voces, de improntas y luego también apaciguado. Es como hacer una sopa muy compleja, no le va a gustar a todo el mundo, no va a ser rica todo el tiempo, pero tal vez, la experiencia en sí misma es esa. Me imagino que en una muestra de 40 personas a veces uno se invisibiliza para que otros se visibilicen más. Así me sentía también adentro del paquete, invisible y visible al mismo tiempo...


Daniel Werner


ZETA (La Baranda): Estuve pensando en cosas que se hacen sin tener objetivos. Pensaba en una alterativa para no tener objetivos cuando se hacen las cosas y se me ocurrió recién que podían ser subjetivos los motivos que hacen que hagamos las cosas. Los objetivos me parece que los relaciono con un target, por decirlo en un término mas contemporáneo, que se pueda entender en su sentido de dispositivo social, como lo que implica los objetivos políticamente porque cuando uno hace las cosas teniendo objetivos ahí hay una implicancia política y pienso que los objetivos son cargas impuestas por las cosas, las cosas son las que imponen los objetivos por que son objetos! En un sentido filosófico. Entonces cuando uno, quizás, por los subjetivos es que se motiva a generar esas cosas, a elaborar, hay algo que se encuentra con una interpelación, es como si las motivaciones fueran justamente esas interpelaciones de los objetivos, pienso que el gusto es una construcción social, que el gusto es político, y por eso se me ocurrió pensar en esas cosas que no se hacen por algo en particular, digamos.

TORCUATO GONZÁLEZ AGOTE (La Baranda): Escuchando fui pasando por varias ideas, una que me queda muy latente es la generosidad de abrir espacios, de participación, de incluir situaciones y quería decir muchas gracias a todos los que lo hacen.


Alberto Sassani


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