Pistoletto en Buenos Aires: el arte como transformación social

El destacado artista y teórico italiano Michelangelo Pistoletto, uno de los máximos exponentes del Arte Povera, llegó a Buenos Aires invitado por la Universidad Nacional Tres de Febrero, donde dio una conferencia y recorrió espacios de la ciudad que serán intervenidos por él como artista de la Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur – BIENALSUR 2019.




En diálogo con Diana Wechsler, directora artística de la bienal, y el curador brasileño Marcello Dantas, el artista desarrolló las principales ideas de su obra.

Surgido a mediados de los años 60, el Arte Povera fue un movimiento artístico que se inscribe dentro de las neo-vanguardias del siglo XX, con el minimalismo, conceptualismo y pop como contemporáneos. En dicho contexto, el campo artístico se estaba expandiendo hacia otras esferas, influenciado por los
avances tecnológicos, la producción industrial en serie y un público y consumo masivo. Frente a esta situación, el arte povera se presentó como una de las tendencias más extremistas, en contra de la comercialización y distribución del objeto artístico, mientras criticaba los modos clásicos de relacionarse con la obra por parte de los espectadores.


¿Cuál es la dimensión crítica del Arte Povera?

El principal objetivo del Arte Povera fue separarse de la idea de un arte consumista, de un arte hecho para elogiar el sistema, del glamour consumista como era el pop art. Sin embargo, en el Arte Povera la palabra ‘pobre’ no significa sin dinero, sino que significa ‘esencial’, significa en relación directa con la tierra, con la fenomenología de la existencia.

Los artistas povera utilizaron materiales considerados “pobres” – de ahí proviene el nombre del movimiento – cotidianos y fáciles de conseguir, como madera, carbón, telas e incluso basura. La elección de estos elementos alude a la crítica hacia la mercantilización y elitismo inherente a la obra y al mercado de arte y propone, en cambio, obras carácter instalativo que se desarrollan en el
espacio y exigen la intervención del público para ser completadas. Mediante estas herramientas, el movimiento póvera implicó una reflexión estética y social sobre las relaciones entre el material, el proceso de fabricación y la recepción implícitas en una obra de arte.

A pesar de estas características en común, los artistas del movimiento no integraron un colectivo, sino que desarrollaron sus preocupaciones e intereses de manera individual, aunque todos utilizaron el arte como una perspectiva desde la cual abordar y transformar la vida.

Entre estos artistas se encuentra Michelangelo Pistoletto (1933, Italia), cuya preocupación social es un tema que atraviesa toda su producción, desde el comienzo del arte póvera hasta el presente.

Tanto en sus instalaciones como performances y pinturas, se destaca la presencia de espejos como material característico de su producción. Representan un elemento atravesado por la dimensión temporal y el devenir de la historia, siguiendo lo propuesto por la teoría fenomenológica del tiempo.


¿A qué se debe la preocupación por el tiempo en los espejos de sus obras?

Mi relación con los espejos tiene también una relación con la historia del arte por una razón muy precisa: el artista puede reproducir todo aquello que ve en el mundo pero no puede hacer su autorretrato sin un espejo. Los cuadros de espejos trabajan directamente con el tiempo: lo que
reflejan es una imagen que dura un instante, el presente, que va cambiando constantemente. Lo que ves en el espejo es la representación de la vida que siempre está cambiando, de modo que la imagen que ves dentro es la que está allí ahora, pero no estaba antes ni estará allí después. Incluyo a la fotografía, que fija ese instante que es pasado, y al fijarlo se vuelve memoria. Y la memoria es futuro.

Es decir, el tiempo es finito, cambia de un momento a otro, y el espejo demuestra dicha transformación continua del presente, donde la imagen fija representa el pasado y la idea de futuro como la memoria de ese pasado. El espejo, entonces, opera como un medio para la transformación social, ya que funciona como metáfora y herramienta para revisar el pasado y analizar sus efectos sociales en el presente.

Pero la imagen que entrega el espejo nunca es individual. Pistoletto no trabaja con identidades propias, sino que se dirige a un <>, una identidad común que abarca a toda la Humanidad. Como si fuera una selfie grupal o un autorretrato colectivo hecho con temporizador, cada persona puede verse reflejada formando parte de la totalidad. Estas obras, sin embargo, no encierran su discurso en una crítica, sino que documentan el presente para que pueda ser observado y encontrar posibles soluciones.

¿Cuál es la relevancia del arte para una transformación social?
Es importante insistir en que la posibilidad de la transformación social radica en las formas en que desde el arte se pueden generar maneras alternativas de participación, más creativa, que permitan
pensar la sociedad desde otros lugares. El arte funciona como un elemento de conexión, comunicación y activación de la sociedad.

Un hito en esta dirección fue la creación de Cittadellarte, el laboratorio de arte y creatividad que fundó en el año 1998 en Biella, Italia. Dicha fundación trabaja con artistas de distintas partes del mundo interesados no en producir una obra personal, sino en realizar un cambio colectivo bajo el denominado <>.

¿Es la transformación social el objetivo de Cittadellarte?
Sí, Cittadellarte se crea para no tener un solo artista trabajando en su propio producto personal. Todos los artistas que vienen de todas partes del mundo quieren inspirarse para trabajar por un cambio
responsable en la vida social. Esto es arte social. En la Citta del arte ocurrió todo lo que buscábamos del mundo artístico: queríamos hacer funcionar el arte para un cambio y una regeneración de la sociedad.

Cittadellarte es una conexión entre todos los lenguajes del arte en relación con los sectores de la vida social. No solo nos limitamos al mundo del arte, sino también a las diferentes actividades humanas
como la política, la religión, la economía, la información, la escuela, el comportamiento, la arquitectura y la moda.

Pistoletto sigue, entonces, lo que puede ser entendido como una visión científica del arte, en la cual utiliza como método la observación para proponer hipótesis y llegar a una transformación. Estudia, con este medio, la relación entre el arte y la vida, y entre el arte y la sociedad, a la par que busca un
equilibrio entre la tecnología y la realidad. A través de esta investigación, se intenta desarrollar una dimensión que conecte el lado positivo y negativo de los procesos de comunicación, encontrando nuevos formas de relacionar la naturaleza con el artificio y las personas individuales con la sociedad.

Por lo tanto, Cittadelarte se propone como una forma de entender al arte como actividad práctica, mediante la capacidad de conexión entre personas. Funciona, siguiendo el método Pistoletto, como un acto científico para la transformación social a partir de aquello que se representó en el espejo.

¿Cuáles son sus preocupaciones desde su rol como artista?
Es importante para la actualidad que el arte asuma un lugar dentro de lo social para contribuir a construir una regeneración social. Mi preocupación es contribuir a mejorar la incapacidad que tenemos de reconocernos en la mutua relación entre nosotros. Cada día descubro que todos los problemas de la humanidad son también siempre mis problemas. Aunque mi percepción está cambiando continuamente, la necesidad básica de equilibrio es la misma. Cuanto más avanzo, más descubro mi identificación con los demás, con el fantástico concepto de humanidad.

Para ser plural tenés que reorganizar tus pensamientos, tu forma de comunicarte y de vivir con los demás, adquirir la capacidad de entendernos juntos y de asumir una responsabilidad común. Cuanto
más libre soy, más responsable soy.

Casi sesenta años después del surgimiento del Arte Povera, la llegada del artista italiano por primera vez a Buenos Aires se da en un contexto, tanto social como artístico, donde el concepto de transformación se hace presente como una temática recurrente. Quizás este sea el momento para que nos reflejemos en sus espejos y tomemos conciencia de nuestro presente.-

por Laura Guindlin, 30 de Octubre de 2018
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