Otros fenómenos como la máquina de hacer lluvia

“Otros fenómenos” es una experiencia de inmersión creada por una atmósfera sonora entre natural e ilusoria. Un mecanismo donde nada está oculto simula el impacto de una tormenta continua que se repite en un loop azaroso.
Santiago Viale


El artista Santiago Viale presenta una máquina sonora de lluvia. Un motor y un conjunto de sistemas de palancas, ejes, engranajes, poleas y bielas accionan mecanismos que hacen sonar distintos instrumentos musicales que emulan los sonidos de una tormenta. La obra crea un ambiente sonoro que intenta replicar el sonido de la naturaleza, dejando a la vista la maquinaria que lo produce.






Inauguró el 19 de octubre y se puede visitar hasta el 10 de diciembre de 2018 en El Recoleta CC Recoleta (Junín 1930 CABA) - @CentroCRecoleta







BILIS NEGRA O “IDEAS GALVÁNICAS”
En cuatro humores o en seis tiempos o energías.

Fruto de investigaciones que experimentan con el sonido, el espacio y mecanismos ciertamente “rudimentarios”, la obra Otros fenómenos de Santiago Viale (1990) vuelve a poner en escena los secretos más antiguos del horror y la melancolía1: La bilis negra. (2) Desde hace tiempo, casi gótico y epistolar, Viale investiga incansablemente diversos fenómenos de taxidermia, entomología y herbarios. Bajo ingeniosos mecanismos (motores e impulsos eléctricos) intenta entre la ciencia, el arte y la ingeniería dar hálito y vida a esqueletos, vegetales secos o creaciones que emulan organismos de una naturaleza agónica, melancólica3 y persistente. (Vanities).


ENGRANAJE 1
Asuntos de una mente en soledad
2018 - 2018

Un permanente y detenido clima que invade siempre los trabajos de Viale y una nueva máquina “doméstica” en sala, parecen hacer estallar el ambiente con absorto y dramático temperamento. Si se es capaz de abismarse en soledad y mover las palancas con cierta complicidad, su “don” emerge como un Dios entre los cielos; un permanente y precario equilibrio se abre a un escenario de constantes cambios sonoros y de cuerpos que pueden verse quietos o en movimiento para intentar encender secretamente nuestra imaginación y una memoria antigua. Si esto sucede, no menos ingenioso y atractivo se percibe la combinación física y perceptual de elementos dispersos que giran o se mueven en el espacio, los efectos que se desprenden de una maquinaria insólita, llena de mecanismos con seis combinaciones y una escucha perturbadora asociada a la energía que fluye dentro de los cuerpos.

Nota 1: El artefacto pulsa alquímicas variaciones visuales y sonoras para un juego posible en la mente.




ENGRANAJE 2
Entre genialidad y locura, entre audacia y demencia
1823 - 2018

Entre genialidad y locura, entre audacia y demencia, como relata la novela que narra la historia de Víctor Frankenstein, un joven suizo, estudiante de medicina en Ingolstadt está obsesionado por conocer “los secretos del cielo y la tierra” y crear vida con partes de cuerpos inanimados. Todo esto para indicar que al entrar en esta sala se presienten iguales signos extraños de un aparato anticuado, distante y ominoso que lleno de correas, palancas y poleas parece evolucionar y transformar la energía a una complejidad que va más allá de su funcionamiento y comportamiento propio. Así el ambiente creado por Viale se vuelve desconcertante e insomne. La maquinaria con cierto retardo psicomotor, con cierta anhedonia y agitación intenta ir más allá de sus efectos. Tensión sin tregua habita en esta parábola que Aristóteles advirtió como fórmula para un cuerpo creativo e imaginativo en permanente “líquido melancólico”; la trashumante lucha de ciertos movimientos y “sonidos oscuros y dolorosos”.

Nota 2: El cuerpo maquínico4 con una atmósfera de misterio en sala, está servido. La tentación y pulsión por dar vida es una trampa tentadora e inevitable.




ENGRANAJE 3
El año sin verano: hundimiento, derriba y creación.
1815 - 2018

En 1815 tras una erupción volcánica, millones de toneladas de polvo, cenizas y dióxido de azufre se suspendieron en la atmósfera. Como es normal las temperaturas mundiales descendieron debido a la reducción de la luz del Sol trayendo un año de pobreza e inopia desesperanza; un verano que nunca fue5, el año que no tuvo verano o el año sin verano6, como se lo conoció. A este extraño fenómeno boreal el historiador John D. Post bautizó como la última gran crisis de supervivencia del mundo occidental; los altos niveles de ceniza produjeron efectos físicos, anímicos y asombrosos para los personas, más aún, espectaculares para los artistas. Los cielos se llenaron de ocasos conmovedores y sublimes; el extraordinario poder de la naturaleza sobre el ser humano Fuegos, catástrofes, hundimientos, fenómenos naturales que acertadamente podrían medir el supuesto temperamento de la naturaleza se plasmaron en pinturas como J. M. W. Turner o varios escritores e intelectuales que idearon historias de terror Lord Byron, John Polidori o Mary Shelley, la creadora de Frankenstein o el Prometeo moderno (6).
Al igual que Prometeo (el titán amigo de los mortales) Viale nos otorga la potencialidad de una máquina para controlar los fenómenos y robar con astucia y engaños, si es esto posible, el fuego de los dioses. A medida que se recorre, la maquinaria realizada en madera y caños su imagen se vuelve elocuente, anacrónica y en su polifonía sonora por fuera del tiempo. Por otra parte, el mejor bocado llega cuando sin saber su propósito inicial, ya funciona en nuestra mente. Anónima y exuberante es una sala de operaciones, una sala de máquinas temible y venerable donde no se puede ver en que plano está operando, en que registro funciona. Al igual que la serie Caja objeto (2013-2014) donde el aire se garabatea como un muñeco danzante que quiere permanecer y comunicarse y La tierra más ajena (2016) donde Viale parafrasea a Alejandra Pizarnik, inevitablemente en este artefacto vuelve a reflexionar sobre el cuerpo pero sin él, sobre el desvanecimiento, la extinción y su plausible “maquinización”.(7)

Nota 3: Sin más, cuando el ecosistema está preparado y el velo cae y se descubren sus verdaderas intenciones, se abre y se agrieta visual y public una discusión sobre la finitud y la muerte; sobre el desengaño, un violento y morboso propósito de control desde un lugar potencial.




ENGRANAJE 4
Mucho antes o después de la famosa novela Mary Shelley
1791 - 2018

En 1791 el doctor Galvani (7) publica su ensayo Comentario sobre el efecto de la electricidad en la movilidad muscular, en el que daba a conocer lo que él nombró “la fuerza vital” que gobernaba los organismos. Los experimentos galvánicos, fueron los primeros pasos en el estudio del sistema nervioso y la neurología, también los más tenebrosos. En este mismo sentido la obra de Viale casi como un basamento funcional, galvánico y disruptivo, pronuncia perpleja fantasías que se mueven como una suerte de código o sistema detrás de algo programado aún sin que el espectador lo sepa. Entonces la pregunta aparece como una flecha ¿Para qué sirve esta máquina?, ¿a quiénes sirve? ¿Es un mero divertimento sonoro y visual? Sanguínea, colérica, flemática y melancólica, esta propuesta abstracta, sugestiva e insinuante, al igual que la historia de Mary Shelley parece intentara rivalizar en poder con Dios, como una suerte de Prometeo moderno (8) que arrebata el fuego sagrado de la vida para pasar a la divinidad, para otorgarnos y otorgarse ese poder.

Nota 4: Viale crea un complejo campo de lazos, miradas y asociaciones que viajan entre el invento, el descubrimiento y un romántico y cruel propósito: sujetar más vida y paradójicamente alejarnos de la muerte.



Domínguez García, “Sobre la melancolía en Hipócrates”, en Psicothema, 1991, vol. 3, nº1, pag. 259-267
2 Melancolía, en su acepción antigua, significa literalmente “bilis negra”. El término alude a un fenómeno que se origina a causa de una incorrecta distribución de los cuatro humores que componen el organismo: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra.
3 Timothy Bright, Un tratado de melancolía, AEN.
4 Gilles Deleuze, “¿Qué es un dispositivo?” en Michel Foucault filósofo, Barcelona: Gedisa editorial, 1990. Tr. Alberto Bixio.
5 El punto de partida de El año del verano que nunca llegó es la erupción del volcán indonesio Tambora en 1815, la mayor registrada en la historia, que provocó desastres naturales por todo el mundo y convirtió 1816 en ese famoso “año sin verano”.
6 Ospina William, El año del verano que nunca llegó, Random House, 2015.
7 En 1791, Luigi Galvani publicó su ensayo “Comentario sobre el efecto de la electricidad en la movilidad muscular”, donde expuso la teoría de la existencia de una fuerza vital de naturaleza eléctrica que rige los sistemas nervioso y muscular.
8 Mary Shelley, “Frankenstein, or the Modern Prometheus” en Wikisource 1818.


por Daniel Fischer, 22 de Octubre de 2018
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