Un tiempo detenido

El sábado 22 de septiembre el espacio de arte Douzo Rocamora inauguró el área de artes multimediales con la muestra “Pacto de creencia” de Gonzalo Egurza, curada por Malena Souto Arena. Fiel a su formato, la misma tuvo como consigna ingresar al establecimiento sin calzado, además de cerrar la exhibición con un conversatorio.

Desde la apertura de Douzo Rocamora, se pudo observar cómo fue proliferando su programación. A la misma, que actualmente cuenta con dos áreas destinadas, una, al arte japonés, y otra, al cruce entre el arte y los nuevos medios, se le suma una serie de workshops, encuentros y charlas con la intención de propiciar experiencias que otorguen la posibilidad de explorar prácticas vinculadas con el enfoque del espacio.




En cuanto a la muestra, al igual que la primera exposición “Recursión” de Yasunori Kawamatsu y Nobuyuki Yamamoto, remite al pasado, a una historia que no queda en el olvido y cuyas secuelas están latentes hasta el día de hoy. Estas huellas, como recuerdos que hallan su lugar en el presente, vienen a impregnarse en la sala a través de proyecciones plasmadas en las paredes del espacio.

En la sala se emplazan tres proyectores posados sobre estantes metálicos de estilo industrial, dos de estos contienen fragmentos de filmes en los cuales participaron actores y actrices del cine nacional que integraban las listas negras de la última dictadura militar, mientras que el tercer dispositivo proyecta una serie de entrevistas sobre el exilio publicadas en 1983 por el periodista Carlos Barulich. Estas imágenes que cobran un movimiento forzado por su condición semi estática, pasan unas tras otras hasta que la secuencia se interrumpe durante un tiempo prolongado por espacios vacíos de contenido visual, no- imágenes, como si fueran silencios que invitan a reflexionar sobre el exilio, lo que significó para estas personas en su vida personal y profesional.

Gonzalo, quien ya venía trabajando con la deconstrucción del movimiento cinematográfico, termina llevando este proceso hasta su máxima expresión mediante las piezas expuestas, concibiendo desde un abordaje particular al fotograma como la unidad mínima del cine. Tal como explica Malena, “una de las paradojas del cine es que el movimiento se construye a partir de la descomposición del mismo. El movimiento es una ilusión, que se produce al proyectar veinticuatro imágenes a la velocidad de un segundo. Dicho reverso del dispositivo cinematográfico, esa relación entre lo móvil y lo inmóvil, es enmascarado y ocultado por los relatos industriales o canónicos, ya que uno de los fundamentos del efecto de verosímil, propios de estas narrativas, radica en sostener esta ilusión. Si esto fuese develado, la ilusión y el pacto de creencia se desmoronaría por completo".

En este sentido, la muestra se ancla en el espacio como un manifiesto disruptivo, en el cual dichas instancias silenciosas evidencian su naturaleza para traer a colación el quiebre de la ilusión cinematográfica. Esto pone en juego ciertas propiedades de su estatuto, aquellas que encierran a la disciplina en un solo escenario.

Ahora bien, en su conjunto estas piezas conforman una instalación site-specific, en donde los espectadores se ven embestidos por las proyecciones que, de alguna manera, son modificadas por sombras humanas, logrando marcar un quiebre en el tiempo. En otras palabras, a partir de la resignificación del archivo dada no sólo por el artista, sino también por la intervención de los
visitantes, el pasado atraviesa el tiempo arrastrándose hasta la actualidad.

Esta muestra presenta un recorte de lo ocurrido, una selección minuciosa de personajes nacionales de la actuación y entrevistas que vienen a reflejar un periodo perturbador, como diría el artista “un tiempo detenido“, pero sin dejar de hacer alusión a la otra cara de las piezas expuestas, es decir, a nuestra historia del cine y a la tecnicidad de dicha disciplina. De esta manera, “Pacto de creencia” viene a evocar al exilio de los “inadaptados” a las normas instauradas por la última dictadura, una que predicaba la obediencia y la censura o el atenerse a las tortuosas consecuencias que tenían a la muerte como final inminente.

La muestra finalizó el 29 de septiembre de 2018.





Próximos eventos en Douzo Rocamora

-MASTERCLASS
Introducción a la obra de Takashi ito presentado por Karina Acosta.
Miércoles 24 de octubre a las 20 hs, costo: $350 - cupos limitados.

-EXHIBICIÓN
Performance e instalación sonora:
Noiser en Douzo Rocamora
Viernes 9 de noviembre de 2018 a las 21 hs.

por Camila Stehling, 20 de Octubre de 2018
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