Posibles modos del intervalo

Thesaurus Visual . Artistas varios en Centro de Arte UNLP desde el sábado 25 de agosto de 2018 hasta el viernes 28 de septiembre de 2018.

Desde su origen la historia del arte se impuso una tarea de separación. Separar el pasado para alejarlo del presente, pero también espaciarlo, preparar el sitio para que retorne como porvenir. Una imagen que ya cuenta con su tradición en la crítica presenta a la obra de arte como profecía de una comunidad a la que todavía no le llegó su hora. Podemos creer en esa promesa. Lo hacemos porque el historicismo nos dio razones para dejarlo de lado, pero también porque nuestra modernidad acelerada nos obliga a inventar utopías cuya potencia esté en la demora. Los dos relojes y el demostrador de ondas colocados entre los artefactos de Thesaurus visual están ahí para indicar el instante en el que ese espacio de tiempo se abre.




¿Cómo imaginar otra vez la distancia que nos permite pensar las imágenes? ¿Una distancia que no esté dictada por una voluntad de controlsino por el ritmo mismo de su diferencia? Los proyectos y las obras convocados en esta muestra no contestan a la pregunta: permiten pronunciarla. Para que eso suceda les curadores Guillermina Mongan y Federico Ruvituso agenciaron los objetos sobre un espacio que lejos de proponerse como un recipiente vacío aloja a las obras como inflexiones de una madeja temporal. No aparecen aisladas sobre una improbable tabula rasa sino afectadas por su cercanía con calcos, libros ilustrados y restos óseos. En el campo de fuerzas que pulsan estos artefactos mnemónicos y entre los universos propuestos por cada artista aparecen, como posibilidades de hecho, distintos modos del intervalo, imagen del pensamiento a la que apuesta la exposición.




La imposibilidad de una imagen para saturar la palabra es la que marca las cesuras en algunas de las obras. En otras,el intervalo se abrecon un acontecer tardío de la comprensión: parecen indicar que el encuentro con lo que vino a mostrar una imagen es fatalmenteuna citaimpuntual que requiere de la tardanza. Unas últimas abren el tiempo de las colecciones: la carrera fugitiva que separa de su destino a las cosas, la singularidad que desprende a un objeto del mundo y que lo señala como el punto negro por el que se drena el tiempo. Y sin embargo el procedimiento que practica la muestra no es laenumeración caótica sino una suerte de digresión ontológica:como si cada imagen llegara recién a ser, más tarde, en el cuerpo de otra.

El espacio que se abre con este tesauro es una intervención política en toda la medida en la que puede serlo una exposición. Frente al confinamiento de la realidad en una grilla de disciplinas se pone a la altura de la imaginación clasificatoria de les artistas. Esas imágenes se vuelven a la vez contemporáneas de otras, exhumadas en los acervos patrimoniales de La Plata. Es una operación que demuestra que la legibilidad de una obra nunca es evidente en sí misma sino que necesita un trabajo de interpelación. Es política, sobre todo, porque a las rutinas del historicismo no opone la falta de rigor histórico. La precisión con la que les curadores transcribieron la promesa contenida en cada obra es también lo que permite que las oigamos. Y sucede en una hora de museos incendiados y otras inminencias: cuando peligra la posibilidad de recuperar para el presente todo aquello que todavíano pudo ser.




Reseña Juan Cruz Pedroni
Curadores Guillermina Mongan y Federico Ruvituso
Fotos de Guadalupe Creche


Música: (1) y (2) de Tomas Cabado Martes 25 de septiembre a las 19 hs

Viernes 28 de septiembre performance de cierre a las 18 hs

La muestra inauguró el 25 de agosto de 2018



en el Centro Universitario de Arte de UNLP (Calle 48 N°575 entre 6 y 7)
@centrodearteunlp


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