El cuerpo en sí como de sus interacciones.

Memoria de duración líquida. Azul de Monte en CC Recoleta desde el martes 7 de agosto de 2018 hasta el domingo 7 de octubre de 2018.

Si pudiéramos traer al frente de nuestra conciencia toda esa información que calculamos automáticamente, que constituye lo que llamamos percepción, quizás tendríamos la noción de movernos en un medio elástico, determinados por una geometría del tejido espacio-tiempo. Al sentir la aceleración gravitatoria, pensaríamos en la relatividad del peso y llegaríamos a inteligir la concepción del tiempo.




Entonces, conscientes de estas terrestres condiciones, pensar en otras: ritmos tan lentos que casi congelen el presente, espacios demasiado tensos, cuerpos capaces de contener más densidad de la que cabe en nuestras mentes, y otras posibilidades que desbordan a los propios límites conceptuales.

Bajo el tono de estos cuestionamientos, es posible hacer el ejercicio de limpiar la apreciación física del acostumbramiento para poder atender a la relación que existe entre las esculturas y el campo gravitatorio de la tierra. Desde este lugar volver a pensar en la escultura no solo como un cuerpo físico sino como un lenguaje.

Memoria de duración líquida trata tanto del cuerpo en sí como de sus interacciones. En tres gestos — a la vez escultóricos y en el lenguaje de la animación — revela un ritmo que todavía no se convirtió en danza, que todavía es la idea del movimiento, fórmula del instinto; el momento justo antes de un presente continuamente inaprensible. En este estadío de la forma, conviven la fluidez y la memoria de su voluntad, con la gravedad que la informa con rigor.




Toda danza es con la gravedad, un acto de resistir y pesar, de desafiar el propio anclaje. Esta danza en potencial, todavía es la fuerza necesaria para traer un cuerpo, a velocidad constante, desde el infinito hasta algún punto del campo gravitatorio .

Pero además del aspecto formal o material, existe una geometría conceptual repleta de aristas que sostiene a estas obras en el presente. El trabajo de Azul De Monte hace especial foco en esos ángulos filosos; en los extremos en los que las cosas empiezan a perder sus rasgos característicos para quedar a la deriva de un porvenir; entre la promiscuidad de las disciplinas y la disección de las partes, donde una mano o un cuello son valores independientes porque ya no se puede garantizar la existencia de un todo.

Así, un volumen de preguntas logra ubicarse justo en el filo, en los bordes del lenguaje, entre lo propio y lo ajeno, para poder pensar desde el aspecto exótico del tiempo (el futuro), del espacio (virtual), del cuerpo (híbrido y fragmentado), en lo que es corriente, con la intuición de que algo está por quebrarse y ya no hay vuelta atrás.

Esta reflexión, en torno al devenir del cuerpo (como interfaz que media nuestra experiencia), cuestiona los problemas de habitar un mundo en proceso de matematización : ¿cuáles son las transformaciones que está sufriendo y hasta dónde pueden llegar?.

A través del cuerpo y el intelecto absorbemos importantes cantidades de información provenientes de un entorno que aumenta velozmente su nivel de complejidad. La relación que existe entre nuestra capacidad de procesar información y la velocidad de su flujo, es determinante para la interpretación y aprehensión del mundo — lo que va a hacer que éste nos resulte inteligible o caótico —, con las implicancias que esto puede tener en nuestra conciencia.

¿Cuáles serían los efectos de generar un entorno tan complejo, que sea imposible de ser procesado por nuestros sentidos? ¿Qué es lo que resultará de esta complicada ecuación entre ritmo, cuerpo y entorno?

La geometría conceptual se curva ante un volumen de información y eso tensiona al espacio, haciendo que el presente sea más pesado y denso.

Merlina Rañi




Hasta el 7 de octubre de 2018 en El Recoleta CC Recoleta (Junín 1930 CABA) -
Twitter @CentroCRecoleta
Instagram @elrecoleta

Martes a Domingo de 13.30 a 22hs.

Agradecimientos: Duilio Della Pitimma, Luis Muñoz y equipo, Nuna Mangiante, Pablo De Monte, Kevin Kripper, Leila Tschopp, Jimena Ferreiro, Luis Terán , Natalia Prieto y Celina Pla.


1- Acepción relativa a la medición, en este caso referido a la forma en que percibimos, consciente o inconscientemente, los fenómenos físicos que forman parte de nuestro entorno.
2- Potencial gravitatorio.
3- “El exotismo sería, pues, un paradigma: existe un exotismo de la Historia (en que el más allá sería “el pasado”), de la naturaleza (cuyo extremo sería lo inhumano), del tiempo (cuya punta sería la ciencia-ficción).” BOURRIAUD, N. (2009). Radicante. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora.
4- En cuanto a este proceso, se refiere a la supremacía de un orden cuantificable, mensurable, que se impone culturalmente a partir de la revolución informática, con una creciente valorización de los datos y su procesamiento


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