Su aspecto es criminal, su corazón divino y A punto de caer en Munar

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Su aspecto es criminal, su corazón divino
Apoyadas en el piso, colgantes y sujetas a los muros. Casi todas de color plomo. Algunas más o menos distantes de sus referencias. Salvajes y leves. Firmes y endebles. Estas obras agitan la escritura, unas se valen de la palabra, otras de una materialidad asociada al registro impreso, e incluso hay algunas traducciones del sentido de los objetos.

Los trabajos de Elena Loson tienen la condición de doble agente. Piedras, bloques y páginas oscuras; sus piezas, todas de grafito, son un desdoblamiento del dibujo que se vuelve material de escritura y superficie de impresión al mismo tiempo. Todo lo que rozan lo tiñen de gris. De la fricción resultan las líneas rojas de Susana Gamarra, quien con la presión de sus dientes, recupera de un modo salvaje el acto primario de la escritura como huella, con una mínima distancia inicial. Y en la suma de intensidades, como una olla a presión, Verónica Meloni incrusta, escribe rajando la pared con tinta negra y hoz, inventa un grafismo exagerado para un tiempo urgente. La letra con cartel entra.

Del cartel al afiche, del afiche a la publicidad, las fotos e ilustraciones random de Gamarra agitan sus conexiones mentales, como un oráculo, sus ideas asoman a fuerza de repetición. En cambio, Lucas Di Pascuale lanza una sola sentencia precisa, y lo hace paradójicamente con un papel calado, un ejercicio manual austero. Así, nombra y proyecta una ética forjada con paciencia.

En la dirección del mínimo recurso, un poema circular sobre un recorrido sin fin, Ivana Vollaro escribe las superficies con ligero humor. Recurre a una figura redonda para abrir el poema hacia el dibujo y el muro. Sus señalamientos decoran los límites, parodian la exclusividad y la apariencia. Cuando divide, está uniendo los lados de un plano. Las sogas amarran, contienen, separan, se saltan y se trenzan. Como la luz del cartel de Meloni, que activa un ruido blanco, una presencia.

El sigilo de una escoba rozando el piso, los movimientos de las cosas vagas.

Eugenia Calvo sujeta un espejo con firmeza metálica. Aunque los reflejos continúen su dirección, ella marca, define superficies y trayectos. Coreografías domésticas, fábulas musicales, sus gráficas diseñan un ritmo diario.

Lucas Di Pascuale insiste en acumular movimiento y tiempo, con una tenacidad parecida a la de color negro. El dibujo total. Y también su contraste.

Trazos recursivos, papeles plagados de capas de birome. Y un mínimo grafismo que crece en la simpleza de una letra, quizás sea su valor conector lo que hace crecer el trazo. Como la ampliación de Vollaro, una síntesis generosa de sus marcas poéticas.

Un poema dice que escribir se trata de reponer la distancia / entre lo que esperábamos y lo que hay
. Cada obra repone aquí alguna lejanía. Arrojadas a lo propio, como piedras al sol.

Artistas: Eugenia Calvo, Susana Gamarra, Verónica Meloni, Elena Loson, Lucas Di Pascuale, Ivana Vollaro

Curaduría a cargo de: Carla Barbero

Curadurìa Carla Barbero



A punto de caer

Viajaste de verdad, pasaste sustos
saltaste la pared cambiando
Yo estaba en un lugar
a punto de caer
y aunque te parezca extraño
música es lo que das
Si estás así
piensa.
El problema no está aquí
Cambiar es bien
aún sin amor
aún sin creer
Entiende
Donde estoy
Quizás tendrás que ver
a dónde vas
Piénsalo otra vez
entiende y ten valor
Salta y se feliz
Intenta
para que fingir
no vale la pena
Música es lo que me das

Charly García

Artistas: Paloma Violeta, Tomas Rautenstrauch, Nazareno Pereyra, Matías Romano Aleman

Curaduría: Carlos Herrera


Inauguraciones sábado 1 de septiembre de 2018 en Munar (Av. Don Pedro de Mendoza 1555 - CABA)
Instagram @munar_arte

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