Masa crítica en un territorio hostil

Supervivencia de Natacha Voliakovsky en CEC (Rosario) desde el viernes 20 de abril hasta el 6 de mayo de 2018


Tras la serie de acciones tituladas Es una pregunta abierta, la performer Natacha Voliakovsky inauguró el 20 de abril con la exposición Supervivencia en el CEC (Centro de Expresiones Contemporáneas, Rosario). La misma contó con la curaduría de Mariana Rodríguez Iglesias y performers invitadxs.




Para esta muestra la artista construyó una instalación compuesta por 2 fotografías de la performance Ejercicio para la emergencia, sosteniendo la idea de masa crítica al efectuarla junto a 10 deportistas/performers, el registro audiovisual de Es una pregunta abierta en la marcha de NiUnaMenos, montado transversalmente a la bandera homónima, un screenshot de un escrito que relata la violencia que experimentó en la calle mientras se ejercitaba y, por último, un espacio con objetos y estructuras de entrenamiento en donde realizó una performance el día de la apertura.




Todos estos elementos sirvieron para reafirmar la intención de la exposición: dejar en evidencia el territorio hostil en donde las diversas identidades y corporalidades se ven inmiscuidas bajo la mirada ajena, convirtiéndose en un panóptico poéticamente estético y crudo que ejerce vigilancia y, por lo tanto, logra enfatizar las relaciones de poder que, de algún modo, definen los cuerpos y reglamentan la forma en la que deben ejecutar sus prácticas. Además, mediante este sistema puesto en escena, Voliakovsky se acercó aún más a los discursos que rodeaban la instalación, hizo un recorte y expuso cómo esto afecta a las féminas, otorgándole con la palabra “supervivencia” un estatuto de lucha y existencia.




Asimismo, vale remarcar que la acción realizada durante la inauguración tuvo un papel fundamental en la muestra, porque esta misma funcionó como una antesala capaz de producir la tensión previa a las posibles interpretaciones dadas por los objetos y registros expuestos. En la performance una serie de performers/deportistas convocadxs junto a Natacha ejecutaron diversas acciones propias del entrenamiento deportivo, como una preparación antes de ir al campo de combate, con la propuesta de soltar el cuerpo, sostener, reforzar y sobrevivir. Mientras que unx utilizaba el cuerpo, el resto observaba, “tiene que ver con el concepto de masa crítica. La/el que observa, sostiene a la/el que acciona y viceversa”, comentó la artista. A medida que la performance transcurría, los cuerpos emplazados en el espacio abrían a la reflexión: ¿Qué es propio y qué es ajeno? ¿Qué es capaz de hacer unx ante esto? ¿Cómo es observado y cómo esto nos afecta?

Estos cuerpos que entrenaban sin objetivo alguno, deambulaban durante un tiempo prolongado y finalmente se desbordaban, configuraron una máquina de guerra llevando a cabo diversas prácticas sociales que le son familiares al público, como también acciones radicales propias del compañerismo colectivo. De esta manera, recrearon operaciones que construyen sentido detrás de lo que en su superficie parecería ser un escenario absurdo de la realidad. De hecho, esta última característica le otorga un carácter revolucionario porque, tal y como fue comparado por la curadora con el caballo de Troya, con el uso de elementos pertenecientes a los lugares comunes de una sociedad, no se espera la irrupción de conceptos que cuestionen el orden establecido y mucho menos que se instale un síntoma que tarde o temprano devendrá en germen de lo venidero y, en este sentido, Supervivencia
no sólo instauró un punto de reflexión, sino también vino a ser la representación de dicho germen.




por Camila Stehling, 8 de Mayo de 2018
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