Explorando lo prohibido

Tapiar Buenos Aires. Nacho Unrrein en Acéfala desde el viernes 23 de febrero de 2018 hasta el viernes 23 de marzo de 2018.

A finales del 2017 la galería Acéfala funcionó como un laboratorio, las galeristas y hermanas Echevarría convocaron a tres artistas del interior del país para llevar a cabo una residencia, siendo uno de sus objetivos el desarrollo de obras site specific capaces de intervenir la arquitectura del espacio.




Tras esta práctica, la galería abrió sus puertas este año con la exposición Tapiar Buenos Aires de Nacho Unrrein con la curaduría de Santiago Bengolea. La misma inauguró el 23 de febrero, despertando cierta curiosidad ante el secretismo inicial y las tensiones exacerbadas por la propia experiencia del recorrido.

Con la entrada bloqueada por un muro de ladrillos se propuso configurar la anti-muestra, un espacio que aparenta ser inútil, estar inhabilitado o censurado. Esta premisa introdujo el extrañamiento y el interés, porque no solo rompió con la forma estándar de contemplación y el funcionamiento habitual de un espacio expositivo, sino también supuso la necesidad de una interacción expectante para poder ser llevada a cabo. En otras palabras, el gesto de Tapiar Buenos Aires es la experimentación en sí misma y el cómo ésta es abordada.

Cuando se logra ingresar desde las entrañas de la galería para ver qué hay detrás del muro, surge la impresión de estar experimentando una pulsión que induce a indagar los espacios ocultos y ensombrecidos por la falta de luz. Pero tras bajar las escaleras y llegar al sótano, la curiosidad se pierde en medio de otras sensaciones encontradas al presentarse alrededor de 27.000 ladrillos apilados, estos últimos delimitan un pasillo angosto que se apropia del aire densificando el ambiente.




Para cuando se llega a la sala principal, todo lo visto anteriormente pasa a tomar sentido en bocetos y documentos, algunos colgados en las paredes del espacio y otros en vitrinas hechas con cajas de cartón y vidrio. Ésta se convierte en la plataforma de exploración por excelencia, cada recoveco y objeto evoca el desarrollo del proyecto y plantea preguntas, supuestas hipótesis, tales como: ¿se trata de un proyecto en curso o finalizado?

Esto demuestra la relevancia que toma el archivo y el sentido detrás de una serie de acciones a venir o ya realizadas. Otro de los tantos aspectos a resaltar de la instalación, es el efecto inmediato de la tensión que se va gestando. Sin previo aviso, ésta termina expulsando por instinto a quien se encuentre dentro del subsuelo y luego la sala principal, llevándolo hacia el final del recorrido, la trastienda. En esta última instancia, se exhibe una serie de altos relieves de las fachadas tapiadas de 5 barrios de la ciudad, ésta forma parte del relevamiento que realizó el artista para el proyecto que comenzó en septiembre de 2017 y que continuará con nuevas propuestas.

Por otro lado, también resulta interesante la manifestación de los contrastes existentes entre los primeros dos espacios y el último en donde se sitúan los objetos-maquetas. Los primeros resaltan la precariedad de los lugares en construcción, mientras que el último se asemeja más a una sala expositiva, en la cual se observa el trabajo prolijo y detallista de cada pieza. De tal manera, ambas facetas vienen a evocar dos experiencias desiguales que convergen en un mismo territorio, planteando un universo ambiguo en donde se exhibe un acontecimiento enigmático a través de sus diversas manifestaciones.



La muestra se puede visitar hasta el 29 de Marzo de 2018 los días Jueves de 19 a 22 hs y Sábados de 17 a 21 hs en Acéfala (Niceto Vega 4754).

Solicitar cita previa para los demás días en: contacto@acefalagaleria.com

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