Matria - Malón de Octubre

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Con performance, sitios específicos, pinturas de gran escala, poesía visual, videoinstalaciones, fotografía y esculturas, Malón de Octubre busca desmarcar los puntos de inflexión academizados acerca de las prácticas colectivas, semillando y leyendo a la vez lo que está sucediendo en este cambio de paradigma político y cultural que pugna por imponerse.
Si bien son solo 22 artistas los que participan en esta edición, casi un centenar se ha movido en conjunto, tras este deseo colectivo, para colaborar, construir obra, pensar colectivamente y participar poniéndole el cuerpo a una manera situada de ver el campo cultural y artístico, vaciado de políticas de exhibición por parte del Estado actual, con museos y centros culturales oficiales donde se nota el despueble y flotan los fantasmas de la falta de planes concretos para hacer crecer a un sector sumamente frágil. Así mismo en el resto del país, más allá de Capital Federal, donde muchas gestiones están libradas a su suerte, en este neo mitrismo donde lo que se no alinee no recibe aire. El bochorno de las pocas galerías metropolitanas en la pasada feria ARCO Madrid es más que elocuente, y marco un hito y una manera de pensar de manera excluyente la gestión federal.

Lxs artistas convocados en esta edición son: Blejer Analau, Bradach Vanina, Canción Santiago, Creo Silvia, Cury Elisabet, D´Alessandro Anabella, De Cock Marcela, Demarchi Eugenia, Fatuzzo Emilio, Gonzalez Constanza, Guzmán Daniel, Lunch Pao, Malbrán Malena, Parejas Darío, Pichot María, Rojas Mónica, Rosas Mauro, Sánchez Fernando, Sánchez Jorge, Torrallardona María, Torres Silvana, Urban Fabián.

Inauguración ​Sábado 14 de octubre de 2017 a las 19 hs en
CC de la Memoria Haroldo Conti (Av. Del Libertador 8151 CABA) @CCMHCONTI

Hasta el 6 noviembre

“Este es el momento, nuestro presente es ahora. Queremos hacer surgir otras visibilidades, otras chances de la existencia, que nos vinculan con miles de miradas que hacen recorrido y construyen lo común del estar en la intimidad y también en la calle, compartiendo resistencias y audacias, día a día.

El Malón de Octubre llega a tiempo, para inaugurar el estado de desvío permanente, una y otra vez, desde las prácticas del arte pensadas como una transformación y un retumbe de lo colectivo. Y, dato no menor, desde la enunciación independiente, porque elegimos andar por el camino del hacer propio y crítico: autogestión y políticas del deseo, rearmándonos y desarmándonos en lo que queremos. En esta larga noche de la cultura que atraviesan los pueblos, la matria es la otra y está en nosotrxs. En una ausencia de espacios locales donde se pueda poner en juego, arriesgar, experimentar, probarnos en búsquedas y compartir saberes. En una era nueva, de vaciamientos, de falta de contrapartidas estatales que estimulen esa autogestión que tanto nos gusta y nos nutre, motor de nuestro despertar todos los días.

Y en esta primera edición, corremos a campo traviesa para detenernos, nómades, a ocupar el patio interno del Cuatro Columnas en la Ex Esma, con pequeños gestos de artista, porque no queremos quedarnos ni solxs ni callados. Llenar de obras un espacio inmenso, donde se formaban las filas de los militares que salían luego a cazar, quebrar, humillar, iniciando un proceso que como una pesadilla nos merodea y amenaza congelar el tiempo y regresar.

Vamos por un nuevo reparto de lo sensible, como ejercicio de expresión para reconectarnos y escucharnos en nuestro hartazgo. De a bocanadas, respirando y dándonos aire, sabiendo que lo que hagamos entre nuestros cuerpos nos va a desmarcar del autoconsumo y del control, del universo simbólico encorsetado como mero espectáculo, show de la feria de subastas, museo de animales embalsamados atrapados en otros terrenos, donde se reúne el club de amigos, la sociedad rural del arte contemporáneo. Pasearnos en el abierto mar del más allá, el de las utopías, donde todas las posibilidades emergen para sacudir el panorama de las la lógicas constipadas y repetitivas, de los imperativos del silencio, del archivo legitimado, sabiendo que nuestros haceres son las únicas maneras de decir lo que de otro modo no puede ser dicho”.

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