La herencia Dipierro o cómo enloquecer al nombre

Funcionalismo inútil . Marcolina Dipierro en Miranda Bosch desde el martes 15 de agosto de 2017 hasta el viernes 15 de septiembre de 2017.

"Marcolina, tal era el nombre de esta Dipierro, se sentía un poco Alicia. Las paredes del castillo de Montevideo al 1700, ahora el suyo, también estaban hechas de madrigueras. Entonces, su primer acierto fue aceptar la posibilidad de que los objetos pudieran hablarle. Eso fue crucial para lo que vino después. La heredera fue la elegida y supo estar a la altura de su papel.



Cansados de ser iguales a sí mismos, hartos de estar en las mismas posiciones, desencantados de funcionar del mismo modo, los objetos de la casa se liberaron de su forma. Abandonaron sus lugares e intentaron nuevos. Dejaron de lado para lo que servían y se quisieron volver otros. Salirse de esto no fue fácil. Querían escapar de ese designio quieto, estable, que es la esencia de los objetos inanimados. En esa revelación estaba el secreto de la supervivencia. Sólo quedaron de pie, aquellos muebles que ignoraron estoicos la banalidad del decorado. Muebles independientes de sus funciones, libres y poderosos.”



Curaduría y texto: Laura Isola y Federico Curutchet.

Inauguró el Martes 15 de Agosto de 2017 en Miranda Bosch (Montevideo 1723 - CABA)

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