Dispositivo doméstico de Katia Sepúlveda

Dispositivo doméstico. Katia Sepúlveda en MSSA - Museo de la Solidaridad Salvador Allende (Chile) desde el viernes 7 de abril de 2017 hasta el domingo 13 de agosto de 2017.
Este trabajo fue parte de la 32ª Bienal de Sao Paulo de 2016, y se exhibe por primera vez en Chile, gracias a la gestión del Museo de la Solidaridad Salvador Allende y al apoyo del equipo curatorial de la bienal.

El trabajo de Katia Sepúlveda se basa en las actuales corrientes de pensamiento definidas como feminismo anticolonial y sus derivas transfeministas, que trascienden a la teoría feminista blanca y a la idea de la mujer como sujeto político, abordando así, no sólo la cuestión de género sino la intersección de raza y clase con sus prácticas des-subjetivantes. A través de soportes como video, performance, collage, dibujo o escultura, la artista confronta la noción de normatividad en la historia androcéntrica a través del cuerpo, el deseo, y el lenguaje. Sepúlveda cuestiona abiertamente la ficción política de la construcción de las imágenes, desenmascarando la narrativa heteropatriarcal de la historia del arte, exponiendo la arbitrariedad de los discursos que establecen la articulación de ciertos contenidos.



Dispositivo Doméstico es una serie de collages en base a ediciones de la revista Playboy publicada entre 1953 y los años dos mil. Se conforma así una especie de micro historia del primer burdel multimedia, que tuvo un impacto mediático importante para el mundo en plena guerra fría, el cual la artista ha denominado como post-burdel. Así, la intención de Sepúlveda es observar y deconstruir, para luego intentar construir una nueva lectura desde una perspectiva transfeminista. A los collages se suman el video de 2 canales, The Horizontal Man (2016, Tijuana), que presenta fragmentos de una película que Hugh Hefner que realizó en su adolescencia y una entrevista que se le hace posteriormente, cuando ya tiene la revista Playboy. Una maqueta completa la instalación. Ésta se basa en tres planos arquitectónicos conectados: los de la Casa Blanca, la mansión Playboy, un ícono de la Biopolítica del deseo masculino, y un apartamento de soltero, que no es sólo un proyecto arquitectónico sino un nuevo espacio doméstico para la masculinidad. Estos anuncios construyen la identidad de un joven cuyo hogar está diseñado no sólo para la recreación sexual, sino también como una estación de control y producción de subjetividades, es decir, un nuevo nicho de mercado, contrario a la conservadora familia nuclear americana. Yuxtaponiendo estos tres planos, Katia Sepúlveda revela las formas similares en las que se configuran algunos espacios interiores, configurando lenguajes y prácticas normativas. Así, la artista se enfoca en el hecho de que si bien el cuerpo, el poder y la verdad son ideas socialmente producidas y manejadas por el capitalismo colonial, son susceptibles también de ser transformadas.

La exposición propone una micro historia del primer burdel multimedia, que tuvo un impacto mediático mundial importante en plena guerra fría, que la artista ha denominado post-burdel. A través de una serie de collages en base a ediciones de la revista Playboy publicadas entre 1953 y los años dos mil, la intención de la artista es observar y deconstruir, para luego intentar construir una nueva lectura desde una perspectiva transfeminista: una reapropiación crítica de la movilidad entre géneros, corporalidades, sexualidades y geopolíticas.

A los collages se suma el video The Horizontal Man (2016, Tijuana), que presenta fragmentos de una película que Hugh Hefner realizó en su adolescencia y una entrevista que se le hace posteriormente, cuando ya tiene la revista Playboy. Completa la instalación una maqueta basada en tres planos arquitectónicos conectados: los de la Casa Blanca, la mansión Playboy, y un apartamento de soltero, que no es sólo un proyecto arquitectónico sino un nuevo espacio doméstico para la masculinidad. Dispositivo doméstico se enfoca en el hecho de que si bien el cuerpo, el poder y la verdad son ideas socialmente producidas y manejadas por el capitalismo colonial, son también susceptibles de ser transformadas.

Este trabajo fue parte de la 32ª Bienal de Sao Paulo de 2016, y se exhibe por primera vez en Chile, gracias a la gestión del Museo de la Solidaridad Salvador Allende y al apoyo del equipo curatorial de la bienal.





SOBRE LA ARTISTA
Katia Sepúlveda comenzó a asistir a talleres dirigidos por artistas chilenos a los 15 años. Entre 1996 y 2000 estudió Fotografía en el Instituto ARCOS de Artes y Comunicación en Santiago de Chile, seguido de un curso de postgrado en dirección cinematográfica en la Universidad de Chile. Con el fin de mejorar sus técnicas de impresión gráfica, también tomó clases en el Taller 99. En 2004 al recibir una beca de artes DAAD, se mudó a Alemania para estudiar en la Academia de Artes y Medios de Colonia, donde asistió a las clases de Valie Export, Jürgen Klauke, Matthias Müller y Julia Scher. En 2009 obtuvo un título de maestría en la Academia de Artes y Medios de Colonia, y actualmente realiza un doctorado en Teoría Crítica en el 17, Instituto de Estudios Críticos en la Ciudad de México. Katia Sepúlveda vive y trabaja entre Colonia (Alemania) y Tijuana (México).

Hasta el 13 de agosto de 2017 en Museo de la Solidaridad Salvador Allende (Santiago de Chile)

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