Fragmentos y mutaciones. Eugenia Calvo en estudio G (Rosario)

Cierres y desvíos. Eugenia Calvo en estudio G desde el sábado 1 de abril de 2017 hasta el miércoles 3 de mayo de 2017.
Cierres y desvíos de Eugenia Calvo en la Galería estudioG de Rosario.

“Nos reunimos para que haya sitio [escribe Santiago Alba Rico], nos juntamos para dejar lugar. Todo espacio es un espacio ocupado. Todo espacio ocupado es un espacio liberado.” [1]



Interior. Noche
Es martes y hay poca gente en la calle. Eugenia Calvo me recibe a las 10 de la noche en su casa. Me pregunta si ya comí y me ofrece prepararme algo. Es la primera vez que hablamos. Mientras hierve el agua conversamos sobre su muestra y de cómo se siente en las inauguraciones. Después nos sentamos en el comedor, cada una con su taza.
La charla duró una hora y cubrió siete carillas de cuaderno. Hay muchas cosas que no anoté pero que igual me acuerdo, tengo imágenes grabadas en la cabeza: la biblioteca, la disposición de los muebles, el respaldo de las sillas, la ubicación del microondas, la persiana baja, el gato que subió a la mesa, la azucarera.
“Pero ahora [escribe Felisberto Hernández] yo debo esforzarme en empezar esta historia por su verdadero principio, y no detenerme demasiado en las preferencias de los recuerdos” [2].

Y en el principio está la obra.

***

En el espacio

"El estilo de Calvo [escribe Juan Laxagueborde] empuja sobre la única pero cambiante tarea de hacer estallar nuestra relación con lo naturalizado" [3]. Ese enunciado se actualiza en “Cierres y desvíos”, la exhibición que inauguró el primero de abril en la galería estudioG de la ciudad de Rosario.

Hay un mueble de madera, una cómoda con tapa de mármol.
Hay barras de hierro que lo fijan a la pared y que cancelan sus cajones.
Hay metros de espacio libre en la sala, pero no hay vacío.
Imposible de usar, imposible de mover, imposible de no ser visto.

La obra recontextualiza, tensiona, muta. Se piensa y se hace en un espacio que es condición. estudioG es una galería joven de la ciudad de Rosario que pone al arte, a los objetos y al diseño a girar en la misma relación y que nos relaciona a nosotros. Espectadores, paseantes, flâneurs nos detenemos a ver qué pasa en ese espacio que nos arroja la posibilidad de no saber decir qué es lo que estamos viendo. En ese espacio, “Cierres y desvíos” nos deja sin palabras tranquilizadoras para definir y nos mueve a pensar las tensiones posibilitantes y las relaciones imposibles entre lo visible y lo decible.

***

Mutaciones

Eugenia lee, piensa en voz alta. Comparte ideas que surgen en el momento de la charla, cosas que confiesa que no se le habían ocurrido antes.
El I-chin es contemporáneo, me dice. Se levanta, camina hacia la biblioteca sabiendo qué y dónde buscar, saca un libro de tapa roja que con letras blancas dice “Figuras de la inmanencia (Para una lectura filosófica del I Ching)” y con letras negras dice “François Jullien”.
Me lo da y abre un archivo en la computadora donde tiene fichados algunos fragmentos. Me dice que hay lecturas que siente que hablan de sus procesos de producción y me lee:

- En principio no estuvo compuesto por palabras sino solamente por dos signos, los más simples que pueda haber, una línea continua y otra discontinua, una entera y otra quebrada.
- Las cosas a un tiempo se manifiestan y se ocultan.
- Para representar la marcha de las cosas, conviene siempre destacar la dualidad de aspectos, contrarios pero correlativos, de donde surge la interacción que permite su “funcionamiento”
[4].

Mientras la escucho abro el libro y veo sus marcas. Veo el pulso de su manuscrita en los márgenes y encerradas con lápiz se destacan las palabras:
Transformaciones
Acertijo
Razón de las cosas.

***

Huellas

Lámparas que pendulan, muebles desarmados, apilados, cortados con una sierra circular, alfombras con estructuras de hierro, barricadas. En la obra de Eugenia Calvo los objetos aparecen movilizados por una fuerza que no vemos. Sólo la conocemos por sus huellas, por el rastro que deja al pasar.

Releo las notas del cuaderno. Busco lo que apunté cuando hablamos del proceso de producción de la obra:
- Sacar al mueble de la rigidez de la utilidad. Volver a lo más básico de las cosas y de nuestra relación con ellas.
- El mobiliario es lo más fijo, lo más inmóvil. Trabajar/jugar con esa relación de fuerza entre espacio y objeto.
- Pienso en imágenes. El proceso ya no sé de dónde parte, todo el tiempo las figuras se transforman.

Estas notas son ahora rastros de un encuentro. Huellas de una fuerza que, aunque no se ve, se intuye.
“El espacio es cosa de dos [escribe Santiago Alba Rico], y allí donde sólo hay uno no cabe nada, ni siquiera el propio cuerpo” [5].

Referencias de lectura:
[1 y 5] Santiago Alba Rico. La catedral y el aeropuerto. La lucha contra el cuerpo. 2011
[2] Felisberto Hernández. La casa inundada. 1960
[3] Juan Laxagueborde. Servicio doméstico. 2015
[4] François Jullien. Figuras de la inmanencia (Para una lectura filosófica del I Ching). 2015

Registro fotográfico: Guido Leveratto

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