El monstruo de metal

Encapotado. Andrés Waissman en Gachi Prieto desde el sábado 3 de diciembre de 2016 hasta el viernes 10 de marzo de 2017.
Breve texto sobre la muestra de Andrés Waissman en Gachi Prieto

Hay ignorantes que le dicen virulana. Otros comunes, viruta. Algunos pocos románticos lo llaman hilos de metal. Con lo que trabaja Andrés Waissman son monstruos. Y probablemente no sean los de él. Porque, ¿quién modela una bestia y la paraliza en el aire antes de que nos coma? ¿Quién deja la puerta abierta de su hígado?

Entrar por ahí no es para sanos. Porque los sanos no saben de monstruos. Enfrentarlo se parece a ese corto período de tiempo en el que la pesadilla de un ateo queda congelada para que pueda rezarle a un Dios cualquiera. Meterse adentro de ese laberinto cóncavo de ensueño es darse cuenta de que la bestia no es el mal. Es ver los pies de los que están del otro lado y preguntarse por qué son ellos los que temen.Hubo un instante en el que recé para que la bestia se coma a los que llegaban para robarle su champán, como si ellos fueran los sedientos. Pero pronto imaginé que Dios no estaría de mi lado.

No había puertas cerradas y donde cayeron los cadáveres de metal, quedaron. Los pedazos que colgaban pudieron ser el monstruo de mi gestalt. Sus ácidas líneas me inducían a trazar otras imaginarias para cerrar el insecto. Sin embargo, los huecos, las líneas ausentes, se convirtieron en una revelación que nunca será mía. Por allí vi como lloraba el monstruo. Quienes quedaron afuera de él le temieron. Ariadna se enamoró de la bestia redimida por Waissman. Él apenas se defendió.

Tal vez debiera hacer esto cada nueve años y comernos a todos.


Encapotado de Andrés Waissman se puede visitar hasta el viernes 10 de marzo de 2017 en Gachi Prieto


Ver texto curatorial de la muestra



Gachi Prieto Gallery
Aguirre 1017 - CABA
@gachiprietogale

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