Roberto Plate y el simulacro de la pintura

Buenos Aires-Paris- Buenos Aires Antológica. Roberto Plate en MNBA - Museo Nacional de Bellas Artes desde el martes 12 de enero de 2016 hasta el domingo 27 de marzo de 2016.
En el Museo Nacional de Bellas Artes, no sin antes ver un Corot por las dudas, se expone una antología acronológica de la pintura de Roberto Plate. La entrada nos recibe el diseño militarizado de su nombre, rarísima decisión, quizá de Plate, y una pintura

En el Museo Nacional de Bellas Artes, no sin antes ver un Corot por las dudas, se expone una antología acronológica de la pintura de Roberto Plate. La entrada nos recibe el diseño militarizado de su nombre, rarísima decisión, quizá de Plate, y una pintura que preludia bastante lo que va a ser recorrido.

El texto, que lo relata Santana, es bastante pobre; meros datos históricos, ninguna jugada crítica ni curatorial. Sólo datos. Dos frases y seguimos.

La pintura es bastante bárbara y egocentrista. Si bien lo que muestra y lo que impone es el tamaño del soporte y de lo expansivo en lo cromático, también se deja ver el telón escatológico de Roberto Plate. La temática es simple, como si fuera la excusa para lo plástico, el tema que toca Plate es el medio para quitarse de sí lo convocado, la tentativa, la intención. Hay que rescatar que en medio de toda intención figurativa, como son los tarros, los pinceles, la mano en la paleta, la escenografía, los pomos, etc., toda información parece transfigurarse y mezclarse con metáforas y confusiones iconográficas interesantes. Los pomos y los restos de pintura en una paleta de pintor parecen convertirse en culos. Y ahí está el telón abierto, cuando toma esa posición y la asume como plástica. Los orificios y los pomos se tornan sugestivos por la forma escatológica, el lado erógeno de la pintura en la paleta aparecen como a medio telón, hablo del telón del inconsciente.
La curadoría es extraña cronológicamente. No vas mentalizarte con ver obra cronológica como una antología. No van en desmedro la ubicación de obras mezcladas entre los '90 y 2015, ya que su desarrollo es bastante plano, como si no indagara en las formas; trabaja como quien que ya sabe los resultados, como si su trabajo de escenógrafo se ubicara por delante de la pregunta pictórica. Es un tipo creativo, no hay que negarlo, tiene aciertos y fracasos. Pero en todo, quizá con la seguridad que le permite el oficio, la pintura queda signada como por un simulacro. No en la ficción de la pintura por la pintura misma, sino en el nivel del simulacro de la verdad pictórica. ¿Se entiende? Porque su temática, su observación, su obsesión gira alrededor de la práctica del taller, de los tachos, del pomo, del derroche, de los pinceles de él y de su sombra. La instalación escenográfica en el centro de la sala lo resume todo. En el agua se refleja el simulacro del simulacro.

Ramón H. Oliva


La muestra se puede visitar hasta el 27 de marzo de 2016

MNBA
Avenida del Libertador 1473 CABA
@MNBAArgentina

compartir