La mujer en la representación del siglo breve

La Grande Madre. Oscar Bony, entre otros, Maurizio Cattelan, Leonor Fini en Palazzo Reale (Milán - Italia) desde el miércoles 26 de agosto de 2015 hasta el domingo 15 de noviembre de 2015.

Mamá, mom, mother, mamma... son más de cinco mil las lenguas con las que se puede pronunciar la palabra que marca nuestro primer contacto con el mundo, y 400 son las obras de arte a través de las cuales la exposición curada por Massimiliano Gioni nos propone analizar la iconografía y la representación, no sólo de la maternidad, sino de la mujer a lo largo del siglo XX.

“La Grande Madre” es el título de la muestra recientemente inaugurada en el histórico Palazzo Reale, en el corazón de Milano, que reúne a más de 130 artistas internacionales. A partir de su selección, Gioni, director de la Biennale di Venezia del 2013, del New Museum di New York y de la Fondazione Nicola Trussardi, invita a reflexionar sobre mitos, estereotipos, lugares comunes, así como también sobre la lenta y progresiva emancipación que ha involucrado a la mujer como sujeto y objeto de representación.

En un recorrido temático e histórico, pinturas, esculturas, video, fotografías e instalaciones se presentan, junto a otros testimonios de la cultura figurativa de nuestro tiempo, como testigos del siglo más revolucionario: psicoanálisis, teoría de la relatividad, voto femenino, biotecnología y arte. Sí, el arte siempre como testigo del ser humano y su entorno.

Desde las vanguardias históricas al neo pop, de Marcel Duchamp a Louise Bourgeois, la muestra se puede definir como un viaje en el tiempo a través de las obras que nos proponen distintos puntos de vista y que interpelan los cinco sentidos del espectador. Entre los artistas más jóvenes se destaca Camile Henrot con su video Grosse Fatigue (2013), premiado con el Leone d’Argento en la Biennale di Venezia del 2013, en el cual la artista analiza los mitos de la creación y la génesis del universo reflexionando sobre el origen de la Madre Tierra.





Por qué recorrerla
“Construida como un album de familia”, según las propias palabras del curador, el itinerario de la exposición inicia en la primera sala con Abakan Red I (1970-1973), de Magdalena Abakanowicz (Falentyn, Polonia, 1939). Un círculo de tela densa color púrpura, amorfo y mórbido de casi tres metros de diámetro que evoca perfectamente la calidez y el misterio de la maternidad, pero sobre todo la femineidad. Esta escultura acompaña en la misma sala el homenaje a dos artistas como Gertrude Kasebier, una de las primeras fotógrafas que se afirmó comercialmente, y Alice Guy-Blaché, la primera mujer directora de cine junto a los famosos hermanos Lumiere.

Al caminar por la muestra, es fácil identificar expresiones de un arte comprometido y contestatario como el registro fotográfico de la performance La familia obrera (1968), ideada por Oscar Bony y puesta en escena por primera vez en la muestra colectiva “Experiencias ’68”. Abundan también testimonios de la cultura figurativa de nuestro tiempo. Por ejemplo, un pañuelo blanco perteneciente a la Asociación Madres de Plaza de Mayo que reza: “Aparición con VIDA de los DESAPARECIDOS. MADRE de PLAZA de MAYO”.

“La Grande Madre” comprende 29 salas, en donde se evoca el peso revolucionario de la publicación de la primera edición de “La interpretación de los sueños” exactamente en el 1900, a través de una fotografía de Sigmund Freud. Sin dudas, la obra del padre del psicoanálisis ha implicado cambios en la forma de concebir y de representar a la mujer, la femineidad, el deseo y la sexualidad, por mencionar sólo algunos.

La muestra se completa con la performance del esloveno Roman Ondák, Teaching To Walk (2002): todos los días una madre enseñará a su hijo a dar sus primeros pasos, invitando al público a realizar el upload en Instagram de las fotografías e imágenes relativas al tema #TeachingToWalk.

El guión curatorial incorpora sala a sala obras de Frida Khalo, Meret Oppenheim, Lucio Fontana, Marisa Merz, Ana Mendieta, Cindy Sherman y Maurizio Cattelan, entre otros, desmitificando la figura tierna y confortante de la madre como anclaje seguro del mundo, para presentarla de una manera sugestiva, conmovedora e inquietante.




La muestra permanecerá hasta el mes de noviembre de 2015

La Grande Madre
Espacio Palazzo Reale (Milán - Italia)

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