Hello - Cristian Amaro

El Hall de los Espejos. Norma Catán en Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez (Santa Fe) desde el miércoles 10 de agosto de 2011 hasta el sábado 10 de septiembre de 2011.
El espejo en el gimnasio.

En el extenso espacio del gimnasio donde conviven extrañas maquinas y cuerpos, está el espejo. Nos vemos reflejados en él, y es testigo de nuestra transformación.
Al inicio de nuestra vida el espejo nos devuelve esa primer imagen, aquella que reconocemos como propia. Al reconocernos, entramos en el registro de lo imaginario, posteriormente una voz nos nombra y allí entramos en el lenguaje, en el orden de lo simbólico. Ya creciditos y formando parte del cuerpo social nos preguntamos que función cumple el espejo, y en particular, aquel que cuelga en la pared del gimnasio. Nos miramos, nos reconocemos, estamos allí de cuerpo entero, rodeados de otros sujetos que comparten el mismo espacio y similares deseos. A partir de ese panorama, tenemos la posibilidad de transformarnos, de autodiseñar nuestro cuerpo.
Cristian sabe de estas cosas y por eso nos presenta una imagen-espejo. Siempre es el cuerpo el principal protagonista, aparece de frente y nos muestra su voluminosa plusvalía, producto del arduo trabajo en las maquinas.
En sus obras encontramos una de las preocupaciones de nuestra contemporaneidad: la obsolescencia del cuerpo, y que estrategias podemos aplicar para revertir esto. Es la idea del posthumano, del hombre que no acepta el tiempo y lo que este nos produce. La técnica y la ciencia están al servicio de este propósito, detener, congelar el devenir.
Los musculosos personajes no están solos, sino que están rodeados un variado número de pequeñas figura, provenientes de los mass media, funcionan como atributos de la imagen central. Es un cruce de distintos discursos visuales, donde conviven desde las revistas de fisiculturismo, el imaginario gay; pasando por los cómics, el manga y los personajes del Disney Channel.
Esta constelación de signos que encontramos en las obras de Cristian nos muestra un mundo, al que asistimos como espectadores. El artista une esos fragmentos, nos brinda una imagen congelada de su propio espejo. Está en nosotros reconocernos en ella, encontrar las pistas de un mundo de difícil desciframiento. Amaro nos cuenta su versión.

Pablo De Monte, 2011.

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