Malona = Matrona

Malona. Alberto Passolini en Malba desde el viernes 23 de abril de 2010 hasta el lunes 12 de julio de 2010.
CAPÍTULO II

Para que a Alberto Passolini se le ocurriera pintar estas mujeres en sus telas, primero tuvo que imaginarlas, fantasear y jugar con la idea de ellas en un mundo al que históricamente solemos referirnos como ¿dominado por hombres? Los signos de interrogación, nos sirven de invitación a reflexionar sobre, al menos, dos cuestiones. La primera, nos obliga a retroceder en el tiempo para revisar el papel que jugaban las tradiciones y las apariencias respecto a quién dominaba a quién y qué; la segunda, nos invita a re-pensar el tema desde nuestra mirada actual. Si inconscientemente las soñó y conscientemente las pensó, es muy probable que otros como él también lo hayan hecho. En términos antropológico y sociológico, esto se comprende fácilmente. El hombre es hombre en tanto que ser social, por eso hay algo que se llama inconsciente colectivo; con respecto al consciente colectivo, mucho agua tuvo que correr bajo el puente (o ratoneo en charla de café entre muchachos) para que ellas se volvieran una realidad concreta. Gracias a ellos, escasos especímenes del sexo “fuerte”, que se atrevieron a dar rienda suelta a elucubraciones liberadoras de la carga de su tan ponderada “fortaleza masculina”, ambos géneros se han beneficiado.
El escenario elegido por el artista es un pequeño aunque brillante detalle, la excusa perfecta para plasmar la realización de esa tangibilidad-.
Posiblemente, parte de estas ideas hayan sido la llave que abrió las puertas de la Academia, en la que poco a poco fueron ingresando las mujeres. Primero las promotoras del arte, luego las coleccionistas, y por último las artistas (pintoras y escultoras). El salto que derribó la última valla dentro de la Academia, iba a llegar con el modelo -masculino- vivo “al desnudo”, triunfo femenino definitivo para la […] inversión y subversión de roles: mujeres deseantes pintando hombres deseados, y el caos alrededor… como explica Laura Malosetti Costa en el folleto a modo de pequeño catálogo para la muestra.
Una vez entreabierta la puerta, como una Malona, las matronas del arte de antaño se atrevieron a tanto, que hoy, aquellos pioneros visionarios regocijan sus almas y baten sus alas de ángeles guardianes, mientras desde el paraíso miran sus visiones hechas carne.

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