Visiones asombrosas de Abelardo Morell

Visión Revelada, selección de obras de Abelardo Morell. Abelardo Morell en MNBA - Museo Nacional de Bellas Artes desde el martes 3 de marzo de 2009 hasta el domingo 19 de abril de 2009.
El Museo Nacional de Bellas Artes presenta una muestra organizada por The Patricia & Phillip Frost Art Museum, que exhibe obras del fotógrafo cubano radicado en Estados Unidos Abelardo Morell.

Singulares imágenes en blanco y negro de Abelardo Morell, cuidadosamente seleccionadas por la curadora Carol Damian, conjugan el abordaje de diferentes lenguajes que la fotografía desarrolló a través de su historia con aquello que, a partir de un flujo de sentidos, exalta la vida y permite el reencuentro con nuestra capacidad de asombro.

Una de las primeras cuestiones que aparece en el recorrido de la muestra es la escenificación de la Cámara obscura que, desde el siglo XVI —con el agregado de una lente convergente—, posibilita la formación de una imagen nítida que trescientos años más tarde hubo de fijarse de modo permanente. Una vez comprendido el artificio, es sencillo interpretar la técnica de la más famosa de las series de Morell: Cámara Oscura exhibe lo que podría considerarse como fotografías comunes de registro de interiores arquitectónicos, de no ser por la presencia inquietante de imágenes del espacio urbano que allí se proyectan, invertidas. De este modo, Morell trasciende la limitación de presentar, desde una toma y sin recurrir al montaje, un único punto de vista.

En otras obras, la experiencia de la toma fotográfica asume un carácter más alegórico: en El Jardín más Bello que Jamás se ha Visto (1998), de la serie Alicia en el País de las Maravillas, Morell se apropia de la figura de Alicia de Sir John Tenniel que ilustra el momento en el que Alicia, aún de tamaño natural —ahora subvertido—, se encuentra en un vestíbulo y está por abrir una pequeña puerta que halló tras correr una cortinilla. En el cuento, desde el umbral Alicia tendrá una experiencia similar a la del fotógrafo: “a través de un estrecho pasadizo, no más grande que una ratonera”, vislumbrará “el jardín más maravilloso que podía imaginar, con macizos de flores multicolores y frescas fuentes” al que le será vedado tener acceso. Alicia observa, quiere ingresar y en la imposibilidad llora; Morell se retira, lo registra y, desde ese registro, le ofrece a Alicia un acceso. Sin embargo, ese acceso estará ahora mediado por su particular visión, y la reproducibilidad de esa imagen anulará la potencia del concepto que define ese jardín como “el más bello.”

La serie Museo Gardner presenta obras que Morell realizó durante su participación como artista residente en el Museo Isabella Stewart Gardner de Boston, en 1998. Aquí la elección de un punto de vista marginal y no habitual para el registro de obras de arte alude quizá al cuestionamiento que la praxis de la fotografía hizo acerca del concepto de Musée imaginaire (Malraux). Además, a través de la operatoria de montaje, en la que se pone en relación esas obras con retratos del personal del Museo que las alberga, Morell parece jugar a restituir, al menos fugazmente, la pérdida del aquí y ahora de la fotografía a la que Benjamin se refiere. Luego, en la serie Libros el abordaje escultórico y monumental del objeto “libro” puede ser interpretado como un esfuerzo nostálgico de devolverle un estatuto cultual perdido. Así, Dos Libros altos (2002) presenta las huellas del desgaste producido por el uso durante el transcurso de tiempo, que la práctica contemporánea de adquisición de conocimientos y la fotografía parecen detener.

Finalmente, la serie Moneda Corriente exhibe los últimos trabajos de Morell. Y aunque desde una perspectiva integral de su poética, alejada del testimonio y la denuncia, esta serie pueda comprenderse a partir de la subversión del valor estético del diseño gráfico, parece también filtrarse un pactum —del que quizá el arte contemporáneo no puede escapar— que erige al objeto en emblema irónico de un intangible: el valor del dinero en constante depreciación por especulaciones financieras. Lo que valía $20 vale $25 (2002) y una acción rápida e improvisada —el agregado de $5 a esos $20—, aunque legitimada, puede llegar a reponer por un corto tiempo cierta tranquilidad al Sistema.

Bibliografía:
BENJAMIN, Walter. “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” en Discursos interrumpidos I (tr. Jesús Aguirre). Buenos Aires: Taurus, 1989. p.p. 17-60 -- BUCHLOH, Benjamin H.D. “Procedimientos alegóricos: apropiación y montaje en el arte contemporáneo”, en Indiferencia y singularidad. La fotografía en el pensamiento artístico contemporáneo (Glòria Picazo y Jorge Ribalta ed.). Barcelona: Museu d’Art Contemporani, 1997, p.p. 99-133 -- SOULANGES, François. Estética de la fotografía. Buenos Aires: La Marca, 2005 -- The Patricia & Phillip Frost Art Museum. Visión revelada: Selección de obras de Abelardo Morell. Buenos Aires: Museo Nacional de Bellas Artes, marzo-abr. de 2009.

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