López y Blanes: la crónica y la celebración
| Autor de la reseña | Xil Buffone |
| Muestra | Las armas de la pintura. La Nación en construcción. |
| Espacio | Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) |
| Artista(s) | Luis Felipe Noé | entre otros | Prilidiano Pueyrredón |
| Técnica(s) | Pintura |
| Inauguración | 18-03-2008 11:00 |
| Cierre | 01-06-2008 10:00 |
dos batallas enfrentadas
en Las armas de la pintura,
se da un encuentro para-nada-fortuito entre Juan Manuel Blanes y Cándido López.
(premeditado por Igor Amigo quien Fizcarraldamente trajo los Blanes del Palacio San José de J.J. Urquiza, y los López de Museo Histórico Nacional)
allí las joyas de la corona
un duelo de pintores
(como aquella mítica batalla entre Miguel Ángel y Da Vinci para el palacio de Florencia...)
en el límite pre-magnum
estos cronistas de guerra resultan deslumbrantes.
Pictóricamente armados de horizontes altos y de enemigos
trazan un horizonte ancho, de cinerama...
allí se despliegan las fuerzas apaisadas... y los tiempos
los colores de Cándido son como holandeses, preciosistas, luminosos y con oscuridades profundísimas;
los de Blanes son planos dulces, encremados celestes, ocres, tierras sienas tostados y rojos.
las columnas de Blanes levantan densa humareda
(como la de los noticieros de tv donde arde el delta)
los soldados colorados a caballo y en eco (como las caballerías levantadas de los naipes pero alineadas como las de los griegos, o los romanos)
las de Cándido son formaciones “francesas” de seres a pie perfectamente individualizados -como en la película Bichos - soldados en escuadras o en libre albedrío... le conoce el nombre y apellido a cada uno. Lo pinta hasta el botón,
desde la médula y con una mano...
al paisaje lo trata con una meticulosidad de adoración, tiene luces de temperaturas sublimes. Son paisajes con insectos batallantes;
crónicas simultáneas, retratos colectivos.
las pinturas de Juan Manuel Blanes fueron encargadas por Urquiza (las pintó pocos años antes)
las de Cándido López, inválido de guerra, son un ejercicio de memoria emotiva y
las quiso donar a la patria.
la patria las confinó a museos históricos y en el actual relato del arte argentino tiene una sala propia en el Museo Nacional (donde se exhiben las libretas de notas que fueron los bocetos in situ del Teniente López).
Cierra el recorrido la Serie Federal de Noé (1961), al borde de la neo-figuración
donde ahí sí, los pigmentos se la agarran directamente a las piñas.
Dice Amigo que ésto señala una tradición perfectamente rioplatense
(me refiero a las batallas panorámicas de horizontes altos con eclécticos recursos).








