La Invención de Chaskielberg

La Creciente. Alejandro Chaskielberg en Ruth Benzacar desde el miércoles 28 de noviembre de 2007 hasta el sábado 29 de diciembre de 2007.



Una tarde, transcurrido un año de tu Currículum número Cero, decidiste volver a ahondar Entre Desiertos, en la hora Nocturama.
De ese día siempre recuerdo las vueltas por tu Delta…


Puesta a punto

Habías decretado que para leer la naturaleza era menester mimetizarse, convertirse en línea. Simplificaste el encuadre para capturar el detalle. Nadábamos en tu mundo sin brújula ni compás.


Orzamos

La creciente, imperiosa.

El agua, tu somnífero.
Sujetaste el tiempo. Resultaba hipnótica la danza nocturna que tejían cielo y agua. Los objetos generaban, en este hiato, una dialética de la "mirrorización".

La luna, tu diáfano blanco.
Lo viviente, tu color.

Así, navegando en la isla de plantas, proyectabas para aliviar. Atrapabas a El Doble en tu placa para luego estamparlo en una lámina sin brillo. Ampliación del "Efecto Pygmalión". Azul en verde y viceversa.


Derivamos

De repente el éter se colmaba con el Fuego de los Sauces. Los párpados cerrados ahogaban ambigramas que el ojo observaba en la luz.


Anclamos

La luna te hablaba en la noche cuando el agua le servía de espejo. Mi pensamiento se escabullía en las ramas.

No comprendí, hasta que la oscuridad toda estuvo hecha de árboles, que eras un mensajero.

Chaski imperial de esta, Su Propia Agua.

www.chaski.com.ar

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