Territorio de siluetas

Postales urbanas. Silvina Lobo en Torres Colonos Plaza desde el viernes 7 de diciembre de 2007 hasta el jueves 10 de enero de 2008.
Interpretar el horror no es fácil. Sortear la belleza, adentrándose en abismos de enajenación y locura, no sólo es difícil, sino también perturbador. Conozcamos obras que lo hacen.

Las pinturas de Silvina Rosa Lobo son enigmáticas. Exploran agujeros recónditos y perturbadores del mundo urbano, interpretando con sutileza la cultura manifiesta de grupos y subgrupos, diurnos y nocturnos.

Sus límites exhiben el sentido del gesto, transmitiéndonos cierta complicidad oculta entre lo propio al sujeto y aquello que está más allá de él, formando parte de lo otro.

Quien dibuja siluetas interpreta actitudes, introduciéndose en momentos que sólo atrapa la mirada fugaz, o quizá algún relámpago.
Estas imágenes son profundas. Las siluetas sugieren la perplejidad que nos acompaña a cada segundo, estemos donde estemos, vivamos con quien vivamos. Es esa desorientación antigua, tan ancestral como insuperable. Una perplejidad milenaria, insondable, terca como el vacío, la marginación o el arte.

En esta ocasión, Silvina exhibe obras colgadas anteriormente (recordemos, por ejemplo, la muestra colectiva de dibujos en la Fotogalería de la Universidad de Palermo, en Abril del año 2007), así como trabajos nuevos. Si en aquella oportunidad los tonos grises y blancos se dejaban escuchar con fuerza, hoy esas mismas vibraciones son equilibradas por telas donde rojos, azules y negros manifiestan fuerzas únicas y muy logradas, propietarias de mayores síntesis.

Estas últimas creaciones deben ser observadas con cuidado. Su factura es cuidadosa y sumamente limpia. Las siluetas, todas confeccionadas en relieve, están dispuestas de manera impecable. El espíritu festivo se hace presente, y logra desplazar nuestra sensibilidad hacia meditaciones más dramáticas sobre la condición urbana y moderna. Conceptos fuertes, como enajenación y soledad, se palpan fácilmente en estos mares de pequeños contornos antropomorfos.

Psicosis e infinito también son explorados. En cada uno de los personajes puede verse el sesgo psicótico propio a nuestro devenir contemporáneo. Esta psicosis implícita, tan bien retratada por estos trabajos, se relaciona con la infinitud de la masa amorfa y el terror ante la identidad diluida.

La muestra individual flanquea los lados de una exhibición colectiva donde se aprecian obras de reconocidos plásticos: Teresa Lascano, Raúl Fernández Olivi, Rosa Audisio, Luis Abraham, Florencia Salas, Mauricio Nizzero, Mónica Caputo, Roberto Rey y Gerardo Wohlgemuth entre otros.

La curaduría, impecable, corrió por cuenta de CONTEXTOARTE.

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