Para ver hay que saber mirar

El arte posee por característica propia el poder expresar los sentimientos del artista. Sentimientos en los cuales el espectador se encuentra reflejado y, muchas veces siente, que el artista ha logrado expresar mediante algún tipo de técnica lo que él no puede.
La muestra ATP, curada por Damián Masotta y Adrián Paiva, ha sido pensada para que el espectador pueda encontrarse y disfrutar de un espacio ameno.

El texto de la muestra nos dice “El artista quiere decir algo, algunos entre ellos pueden expresar en palabras lo que quieren, otros no. Trabajan, buscan, encuentran. Si hay algo que no ha avanzado demasiado en la historia humana es la manifestación artística. Se sigue pintando, se sigue creando imagen, se manejan los mismos colores, se representan múltiples realidades, se trabajan formas, se modifica el espacio, se altera la naturaleza, el hombre sigue siendo haciendo lo propio de ser hombre, crea.”

Con un nombre llamativo que nos remite a una de las artes más “populares” por excelencia, el cine, la galería invita a ser recorrida, a ser contemplada, y, sobre todo, se debe destacar que ha sido pensada para poder disfrutar. Imágenes fálicas, la vertiginosidad de la gran ciudad, el juego constante de colores que nos llevan a realizar el recorrido…
"...ATP, como una película para todos, donde los artistas esperados aparecen de a uno, según el guión del film. Una película buena, que todos puedan ver, que habla de trabajo, que refiere a obras concretas llenas de materia y de sudor, con ideas que se reflejan por que hablan un idioma universal, que tienen detrás el sosten de la búsqueda, el recorrido y la pasión de quienes se saben buscadores de metáforas, encontradores de poemas."

La posibilidad que se ofrece es de integrar a artistas consagrados con nuevas generaciones: ésto lo que logra es una red mediante la cual valerse del lugar ya alcanzado por aquellos grandes y poder usarlo de trampolín para aquellos que recién están comenzando o bien dándose a conocer de a poco. Ésto se ve reflejado cuando nos encontramos tanto con obras de Duillo Pierri y de la Señora Marcia Schvartz junto a otros artistas como Paula Caradonti y Julián Reboratti que quizás no sean, todavía, tan reconocidos en el medio.
La exposición ha sido pensada de modo de que varias generaciones de artistas muestren, y demuestren, que su labor pictórica puede, y debe ser, para todo público. Y esta idea de red es la que quiere generar la galería. No hay lineamientos o bien una lectura, si se lo quiere pensar así, total y absolutamente clara.
Se observa claramente que la búsqueda de la galería está en crear un nuevo espacio de gestión en el cual interactúen artistas, obras, gestores y espectadores.
La galería se autodenomina nodo de arte contemporáneo; red en la cual el claro objetivo es la no jerarquización,la no distinción entre "destacados" y quienes comienzan. Una búsqueda que se logra, una búsqueda que esperamos continúe a lo largo de la trayectoria que posea la galería.

No es nueva esa “vieja leyenda urbana”, por llamarlo de algún modo, mediante la cual se hizo creer que para poder asistir y poder “ver” una muestra de arte uno debía ser un especialista o dar cátedra: pararse frente a una obra y hacer comentarios que demuestren los conocimientos que se poseen… conocimientos que muchas veces provienen de una revista de moda y que no demuestran nada, porque nada hay que decir al respecto.
Y es por eso el valor que tiene esta muestra: es evidente que la curaduría ha pensado una muestra claramente para todo el mundo y por lo visto lo que busca esta nueva galería, siendo ésta su primer muestra, es demostrar que para ver sólo hay que saber mirar.

Desde los inicios de la crítica de arte lo que se buscó fue atraer al público a las exposiciones. Que sean partícipes de las mismas y ésto llegó, podemos decir, a su punto culminante, con la creación de los happenings dónde la obra se lograba con la participación directa del espectador, sino, no había obra.
Pero en algún punto eso también creó, o alguien se encargó de hacernos creer, que el arte se debía reducir a un sector constituido sólo para entendidos.
¿Alguna vez alguien se preguntó porqué La Noche de los Museos es tan concurrida? Una de las posibles respuestas puede ser que es una noche para “todos”. Una noche integradora…
Quizás sea momento de construir más espacios pensados como esta galería. Que se tome en cuenta lo ya dicho, hace muchos años, por Pierre Bourdieu y que el shopping deje de ser el museo de la mayoría de la gente.

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